Imagen Pública del Candiato

La imagen transmite la esencia de lo que somos y en política es la propuesta, la plataforma política del candidato y la ideología partidista.

 

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Tenemos que tener en cuenta que la imagen es percepción y la percepción se convierte en realidad. Una mentira dicha mil veces se convierte en realidad.

Se parte a partir de lo que es el candidato de sus puntos fuertes y sus puntos débiles, destacando sus mayores virtudes y menoscabando sus debilidades  y en la medida que sea posible ir transformando sus debilidades en virtudes siempre en congruencia con la esencia del candidato. Ya que de caso contrario el resultado será falso y contraproducente a mediano o largo plazo.

Recordemos que la imagen tiene un gran poder en la opinión pública y una falta en nuestros actos deteriora  una buena imagen y la percepción que se tiene de una imagen cambia bajando los niveles de aceptación y simpatía del candidato.

Ejemplo de esto es al caso de Enrique Peña Nieto cuando fue a la FIL como candidato a la presidencia y al preguntarle sobre tres libros que han marcado su vida y su respuesta fue de un evidente desconocimiento y sus niveles de aceptación bajo en el sector de la gente letrada y eruditos llegando al grado que en las redes sociales se ejerce bullying a EPN por su torpeza al hablar y contestar preguntas.

De la opinión pública se forman simpatías y edifican apoyos construidos con base en la percepción emocional. Tomemos en cuanta el poder e influencia que tiene la televisión en la ciudadanía, sí está en la televisión existe. Si el elector ve algo en la televisión lo toma como cierto, como si le leyera en una enciclopedia o un diccionario, no podemos generalizar pero al menos un sector muy grande de la población pertenece  aquel que cree en la televisión. Entonces es necesario tenerlos en cuenta ya que éste es un sector muy grande.

Teniendo en consideración tiene un poder mayor al de la palabra y la televisión nos ayuda a llegar a la gente por medio de las imágenes, al igual que el internet tienen mejor penetración en la mente del elector. Ya  que pretendemos generar emocione y la imagen va directo al corazón mientras que la palabra al cerebro por medio de la razón.

Si hablamos de imagen lo que cuenta son las percepciones no tanto la verdad, si transmitimos mediante una imagen que somos capaces y confiables para gobernar, nos convertiremos en una mejor alternativa y obtendremos el voto a nuestro favor.

Es por ello que es tan importante crear una imagen sólida, congruente y de acuerdo con lo que es el candidato y lo que quiere el elector obtendremos el éxito, ya que en México alrededor del 30% de sus electores toman la decisión de por quién van a votar al final de la campaña política.

Todos desde el momento en que existimos y tenemos contacto con el exterior generamos una imagen, los demás perciben una imagen sobre nosotros. Y si podemos influir para que esa imagen sea lo que queramos proyectar.

Desde un inicio generando una buena impresión el cerebro tarda alrededor de 6 segundos para generar una impresión y la decodificación cerebral tarda entre 5 y 12 segundos en registrarse. Es por ello que dicen que la primera impresión es lo que cuenta al registrarla nuestro cerebro crea una precepción, una emoción respecto de alguien o de algo y la registra en la memoria.

Después la seguimos generando mediante la reiteración de actos creando así una reputación. Si a la percepción le sumamos el transcurso del tiempo obtenemos como resultado la reputación de una persona. Definiendo a la reputación como aquello que tiene el poder persuasivo de calificar a alguien por su trayectoria en un ámbito determinado.

La manera en que se posiciona una buena percepción del candidato es mediante la personalización de la elección, el aumento de la notoriedad del candidato y  mejorar su imagen.

Cuando el candidato tiene una notoriedad y una imagen superior a las de sus adversarios tiene el terreno hasta cierto punto ganado, todos queremos estar con el ganador y sentirnos al igual que él del equipo ganador. Hay que tener siempre presente que una buena estrategia electoral consiste en imponer al electorado pautas de comparación favorables al propio candidato.

Si nuestro candidato es poco conocido hay que armar una estrategia para publicitarlo como la mejor opción en la hora de las elecciones dando siempre una notoriedad superior y siendo en tema o punto de atención en todo momento durante la campaña teniendo frecuentemente apariciones públicas y de interés para el electorado y los líderes de opinión así se logrará una mayor proyección de la imagen del candidato y su rápido posicionamiento en la mente del elector.

El mejoramiento de la imagen se da en el caso de que el candidato tenga una imagen desfavorable y se trata de cambiar para el mayor agrado de la electorado, primero se hace un estudio de campo que nos diga el porqué de la mala imagen y partiendo de ahí sabremos qué es lo que se cambiará, si es un rasgo particular del candidato o solo es una simple percepción errónea. Reforzando sus puntos fuertes y atenuando sus puntos débiles. 

UNETE



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