.wordpress.com/2013/11/24/entrevista-a-juan-soto-ivars-escritor-y-premio-ateneo-joven-de-sevilla-de-novela-2013/" data-mce-href="http://bibliotecas1978.wordpress.com/2013/11/24/entrevista-a-juan-soto-ivars-escritor-y-premio-ateneo-joven-de-sevilla-de-novela-2013/">Juan Soto Ivars, no podía ser menos entrevistar a Lorenzo Luengo, Premio de Novela Ateneo de Sevilla con su novela La Cuestión Dante.
Dispuesto desde el primer momento que contacté con él a ayudarme y a
potenciar la cultura y los libros. Hoy me deja estas palabras para
compartirlas con todos vosotros.
1. ¿Quién es Lorenzo Luengo?
Creo
que soy un individuo extremadamente corriente que se esconde tras unas
cuantas obras extremadamente originales, en opinión de lectores y
crítica. 2. ¿Desde qué momento supo que se quería dedicar a la escritura?
Desde niño me ha gustado leer, pero no sé cuándo decidí que quería
dedicarme a escribir. A los dieciséis años empecé a hacerlo a diario, y a
los dieciocho publiqué mis primeros relatos de manera profesional. Pero
mucho antes de eso reconocí la terrible insatisfacción que me producían
mis relaciones con la realidad, lo que tuvo como consecuencia la
necesidad de perfeccionar esas fricciones de alguna manera. Supongo que
ese es el primer atisbo del escritor que se anunciaba en el horizonte:
de la fricción a la ficción hay sólo una letra de distancia... que la
imaginación se encarga de borrar como si tal cosa.3. Un honor me puedo imaginar recibir el XLV Premio de Novela Ateneo de Sevilla...Siempre
es un honor que alguien reconozca tu trabajo, ya sea un jurado que
enmarca tu nombre en un premio de prestigio o un anónimo y desconocido
lector que te escribe conmovido por lo mucho que ha significado para él
aunque sea una sola frase de una de tus obras. Estoy seguro de que hay
una historia detrás del momento en que esa frase fue escrita (con todos
los sudores y temblores que exige, o debería exigir, cincelar cada uno
de sus atributos) y el minuto de vida del hombre que la lee bajo su
lamparita de ámbar y siente que, aun así, su vida discurre: de la
quietud a la conmoción o de la desesperación a la iluminación.4. ¿Qué nos puede contar de su novela La cuestión Dante?Cuando escribí Amerika, mi
novela anterior, mi intención era crear una historia en la que la línea
divisoria entre realidad y ficción fuese muy quebradiza, pero quienes
se veían afectados por esa confusión eran los personajes del libro, no
el lector. Con La cuestión Dante me planteé un reto infinitamente
mayor: que el lector, al cerrar el libro, tuviera la impresión de que
era su propia realidad la que había cambiado. Las teorías de la
conspiración, junto con las últimas investigaciones neurológicas sobre
identidad y memoria, son los asuntos que he tenido que estudiar a fondo
para poder llegar a cumplir con ese propósito. Por las impresiones que
estoy recibiendo de los lectores, creo que lo he conseguido.5. ¿Qué consejo le daría a un escritor novel?Tengo
la impresión de que los consejos no sirven de mucho y, posiblemente, en
bastantes ocasiones hasta influyan de manera perniciosa: lo que vale
para uno tiene que ver con un conjunto de casos, tanto personales como
circunstanciales, que no siempre se adaptan a la personalidad o las
circunstancias de otros. Pero hay reglas que sirven para todos los
casos, y en la literatura hay más de una que se ve terriblemente
conculcada por quienes deberían ser los primeros en conocerlas,
defenderlas y amarlas. A un escritor, novel o no, le diría que primero
aprenda a leer. Que aprenda a reconocer los libros con vida propia, los
que han sido escritos para crear relaciones inmediatas y duraderas con
el lector a través de lo más importante que encontramos en ellos: la
palabra. Y la palabra con todas sus maravillosas atribuciones: la
cadencia, el ritmo, la repetición, la pausa, la difícil sabiduría del
silencio. Una novela debería de ser una experiencia vital para quien la
lee, y, no lo olvidemos, la vida se vive enlazando interrogantes
resueltos y no resueltos, y atendiendo a esa misteriosa señal de alarma
que nos avisa de que estamos realmente vivos: el temblor en las
vértebras. Así es como los libros tendrían que ser leídos... y así es
como tendrían que ser escritos.6. ¿Cuál es su temática a seguir en sus novelas y su forma de escribir?Precisamente,
buscar en el lector las sensaciones que he descrito en la respuesta
anterior. Y, sobre todo, ser consecuente con la literatura que me
precede y no escribir libros inútiles.7. ¿Tiene algún ejemplo a seguir o desde siempre ha admirado o se siente influenciado por algún escritor?Si
hay suerte y un autor ha logrado forjar eso que llamamos
convencionalmente un estilo, las influencias, creo, nos las encuentran
otros. Pero de vez en cuando, sin casi darnos cuenta de ello,
descubrimos el diamante escondido de un giro o de una metáfora que nos
hace recordar de inmediato a algún viejo maestro, y ahí lo dejamos, como
un reconocimiento a esa presencia constante que nos acompañó durante el
largo y tortuoso esfuerzo de velar nuestras primeras armas. Yo tengo
muchos maestros, y a todos les debo la peculiar forja de mi estilo, con
el que al menos soy capaz de sobrellevar mis fricciones con la realidad:
Byron, Hugo, Proust, Nabokov, Bellow... hay muchos, y eso sin contar
los maestros intermedios. 8. ¿Con qué novela se sintió más a gusto escribiéndola?Tal vez El quinto peregrino, pero
no estoy seguro. En todos mis libros paso por momentos verdaderamente
radiantes, pero para ello tengo que superar el bosque de sombras que se
extiende más allá de la desesperación. Entrar y salir del jardín de la
palabra exacta es una labor bastante ardua, pero tiene recompensa.9. ¿Cree que el lector se hace o se nace?Ambas cosas.10. ¿Qué novela está leyendo actualmente?Leyendo, La viuda embarazada, de Martin Amis. Releyendo, El loro de Flaubert, de Julian Barnes.11. ¿Tiene algún proyecto en mente?Sí.12. ¿Qué es lo que le preocupa en este mundo en el que vivimos que creo que se ve reflejado en alguna de sus novelas?No
creo que el mundo en el que vivimos sea, realmente, una verdadera
preocupación para mí. A todos nos puede preocupar la influencia de la
vasta realidad mundana sobre nuestra pequeña realidad cotidiana, pero
nunca me he preocupado por observarla desde la distancia y plantearme
sus problemas éticos como mis problemas estéticos. En ese sentido, toda
coincidencia creo que es una labor de intrusismo por parte de la
realidad, que busca parecerse a mis novelas.13. ¿Cómo son sus personajes? ¿Se siente identificado con alguno de ellos? ¿Tiene parte de autobiográfico sus novelas?Espero que no, me considero un poco más cuerdo que todos ellos.14. ¿Qué piensa de Alquibla, http://www.alquiblaweb.com, como medio de difusión a la cultura, la biblioteca y los libros?Me
parece una iniciativa brillantísima, y si algo me gustaría es que
sirviera como ejemplo para poner en marcha otras iniciativas similares.
Temo el día en que los libros sólo se puedan encontrar en los museos,
detrás de infranqueables vitrinas.