El Modelo Economico

En el transcurso del s. 21, las sociedades se han visto sometidas a un proceso de cambios que se evidencia en el surgimiento de nuevos paradigmas, los que construyen una nueva civilización que afecta las bases mismas de la vida. Hoy se vive una sociedad Globalizada y digital, en que basta solo un click para comunicarse de un extremo al otro del planeta; de este modo las grandes mayorías, -La Mayoría Silenciosa- se enfrenta a las grandes transformaciones sociales, las que implican una situación de aguda crisis, no solo en lo referido a los cambios sociales y las condiciones materiales de vida, sino por porque los valores y principios de la antigua sociedad luchan por sostenerse y son aún vigentes en la antigua sociedad y afectan contradictoriamente la conducta social, y las reglas del juego imperante en la nueva sociedad la que lucha por aparecer ante una ética prevaleciente cuyos valores vigentes, en una vida de alta competitiva como la de hoy, no son considerados propios del sentido solidario que debe buscar el nuevo hombre que se construye.La sociedad vieja que se describe, es el neo liberalismo el que por definición se conocía en el mundo entero como modelo de sociedad desde el siglo 19 y hasta los años 30 del siglo XX, en que la estrategia fue un liberalismo económico con una economía abierta, y propiedad privada de los recursos básicos, en esta medida por cierto Chile no estuvo ajeno. La sociedad neoliberal del presente construida bajo principios de similaridad no representa a ese viejo capitalismo liberal, donde prevalecían los capitales individuales, los que han sido plenamente sustituidos por otra forma de capital más salvaje e inequitativa, son los monopolios, cuyos alcancesmundializantes se encuentran fuera de los límites propios de los países y por tanto se insertan en una forma de economía globalizada a escala mundial.En una estricta visión social, la sociedad economicista de modelo neoliberal que utiliza el mercado favoreciendo a unas pocas corporaciones monopolizante que conviven con las personas en una permanente crisis social y económica, entre otros aspectos por los vaivenes de las grandes economías mundiales, las que generan condiciones regresivas en el sistema económico actual, tanto por la excesiva concentración del poder económico, como por la inequitativa distribución de los ingresos del país, lo que afecta profundamente las condiciones de vida de las personas.Sin embargo en esa sociedad que vive en una profunda crisis social y económica, los temas de sustentabilidad y de biodiversidad, generan como la necesidad de realizar cambios profundos en el modelo de desarrollo de las últimas épocas. De modo que el modelo de felicidad de la sociedad, prospera en el mas profundo egoísmo “Yo Soy Feliz porque tengo más que tu”, ello no se puede sostener en el tiempo pues la prosperidad de los países no se sostiene sobre la base de un consumo indefinido”.La actual sociedad está formada por los restos mortales de la Sociedad Industrial que va quedando atrás, y otra altamente tecnologizada dominada por esas corporaciones de carácter supranacional que controlan el poder económico y político de la sociedad y por tanto en su transcurrir en camino hacia un status de la nueva sociedad que se construye exige de las personas la participación global, pues la antigua sociedad resulta hoy incapaz de responder a los nuevos paradigmas vigentes. La desintegración de los viejos valores, avanza hacia una nueva noción paradigmática, asociada a una nueva forma de "La Cultura", la que exige extenderse a toda la sociedad. Y por cierto subyace como siempre la concepción del nacimiento de un hombre nuevo, que debe ser capaz de entender hacia donde se dirige la nueva sociedad.Por cierto el modelo económico neoliberal imperante, sin duda reproduce en la sociedad todas aquellas manifestaciones más detestables del comportamiento del ser humano, lo que corresponde con una representación del canibalismo económico, que impone el modelo, en donde quien tiene más poder económico es capaz de segregar al resto. Por consiguiente, las políticas económicas de planificación del mercado, como lo es el “estado de bienestar”, son considerados por el neoliberalismo, como economías de carácter intervencionista cuyo fin no es más que provocar perturbaciones en el mercado, en teoría la perspectiva neoliberalista, asume que el mercado posee suficientes y perfectos mecanismos para auto-regularse, ellos son la ley de la oferta y la demanda, como mecanismos que se rigen por si mismos sin la necesidad de alguna intervención “artificial”.Por lo tanto en la sociedad de hoy, producto de los mecanismos económicos implementados se observa un excesivo consumismo incorporado sociológicamente a la forma de entender la sociedad por parte del ciudadano, incluso en aquellos miembros de la sociedad menos favorecidos del sistema económico, los que actúan como verdaderos seguidores en este mundo descarnado del consumo en el que prolifera el mercantilismo de los malls, en donde la salud y la educación constituyen un bien más de consumo, para las grandes masas y un bien económico para los grandes usufructadores del modelo.El economista John Kenneth Galbraith, en “El Nuevo Estado Industrial”, señalaba que la sociedad industrial, ha sido y lo será más en el futuro sometida por las transnacionales, que construyen una tecno-estructura que controla el poder y el mercado. En este sentido la libre competencia de la que habla la teoría de chicago constituye la gran falacia del sistema, al igual que la supuesta autonomía del consumidor la que infiltrada del pragmatismo económico transnacional al decir de Galbraith, actúa oponiéndose a las ideas de contenido social, político y económico, de quienes buscan construir una sociedad más justa y solidaria. La libre competencia, es una de las características del neoliberalismo, y esta se puede difundir a través de la propaganda y es aquí donde entran en juego los medios de comunicación, quienes buscan ampliar su pensamiento a la sociedad buscando que esta sea parte del sistema neoliberal. Estas ideologías neoliberales se transmiten de forma inconsciente, pero con el apoyo de apariencias que abarcan mayor entretenimiento para poder disfrutarlas y practicarlas.La “globalización”, o mejor dicho la mundialización, constituye una forma de representación represiva de un modelo de sociedad que presenta una visión del mundo en los niveles económico social cultural y por cierto países como chile se alistan con la globalización económica constituyendo como tal una forma organizativa unitaria y mundializante, que caracteriza su axioma en la falacia sistémica de que básicamente se propone un marco económico que considera la existencia de un mercado de libre competencia que en teoría corresponde al modelo de economía, cuya tesis sostiene la idea básica de la existencia de la transparencia en el mercado y cuyos elementos constitutivos y regulatorios, están dados por el supuesto que el homo economicus posee perfecta información del mercado. Ello supone la generación de un crecimiento armónico, con la condición de que el mercado no sea intervenido por el estado.Chile luego de casi cuatro décadas de implementación del modelo neoliberal que inserta en la sociedad el imperio de los monopolios, que dicho sea de paso, constituyen el sostén económico del período, con la presencia de monopolios, que lucran y crecen en la fusión entre capital industrial y capital bancario a niveles internacionales.La trágica y amarga situación de los trabajadores de chile sometidos a un modelo instaurado primeramente a sangre y fuego por los militares en un cruento golpe que marca la apropiación ilegitima del poder en 1973, en que el poder asume un signo de muerte y luego la apropiación espuria de la economía por parte de los economistas neoliberales partidarios que imponen un modelo economicista derivado de la escuela de chicago, los que irrumpieron en la política económica nacional, cuando comienzan a ejercerse las ideas del economista Gurú de la escuela de chicago Milton Friedman, mentor de las recetas capitalistas mal llamada en chile social de mercado, que no es otra cosa que la nueva versión libre del neoliberalismo de mercado, donde lo social ha estado apartado de toda consideración, más bien se basa en el más profundo egoísmo de homo economicus.De otro lado en contrario a estas ya viejas ideas surge la idea el cambio hacia un nuevo concepto social, cambio registrado en la sociedad y en el hombre de hoy para una nueva sociedad pluricultural del siglo XXI, la que busca participar definitivamente en las decisiones políticas y económicas sin ser activos actores de los partidos políticos o ideologías determinadas. Su lucha se basa en antecedentes históricos de desigualdad y crisis global de la sociedad, la que junto a la necesidad de construir una civilización más solidaria, se asienta en el principio del aprovechamiento de las potencialidades intelectuales y culturales, y que sea capaz de reaccionar contra la desintegración social, a la que impulsa la sociedad, enfrentándose, a ese inequitativo sistema que condena a la marginación a millones de seres humanos.La civilización que se construye, constituye un reto a todo lo que hasta ahora se daba por sentado. La modernidad se caracteriza por la utopía de conformar un proyecto humano capaz de entender la nueva realidad, para construir las bases sociales del mundo futuro, así las viejas formas de pensar, las viejas fórmulas, dogmas e ideologías por más útiles que hayan sido en el pasado, no se adecuan ya a los hechos del presente. El mundo que emerge se encuentra en choque con nuevos valores y tecnologías, nuevas relaciones geopolíticas, nuevos estilos de vida y modos de comunicación. En la acelerada mutación que viven las sociedades, todos los conceptos están siendo objeto de revisión, los ciudadanos, quiéranlo o no, terminan por consultar a su conciencia, respecto al presente que padecen y al futuro que les espera, y así logran la toma de una nueva conciencia del hombre nuevo capaz de entender y participar de un nuevo mundo.La reflexión sobre el cambio social experimentado muestra con claridad que hoy nada es estático ni inmutable. Por el contrario, los viejos paradigmas construidos en una sociedad de clases de ambiente competitivo de un neoliberalismo salvaje son cuestionadas, las verdades del modelo se ponen en tela de juicio, y se comienza a reemplazar por un modelo que responda a las nuevas condiciones de vida, para llevar al hombre al encuentro con una nueva toma de conciencia en una sociedad, más justa y más digna de llamarse humana.En los años 60 la sociedad joven en su conjunto miraba con especial encanto hacia la os procesos revolucionarios de CUBA y la URSS, la revolución cubana fue un abrir las mentes de la juventud de entonces ante el advenimiento de una sociedad nueva, cuya búsqueda era la construcción de un hombre nuevo cuyo paradigma era la construcción de una sociedad más justa e igualitaria -era el socialismo- que condujo a distintos procesos revolucionarios y el idealismo de muchos jóvenes luchadores contra las dictaduras de américa.Cuando el presidente Chávez en Venezuela, tuvo la valentía de llamar a la nueva forma de Socialismo, el Socialismo del siglo 21, se ha abierto una nueva tendencia que poco a poco se va extendiendo en varios países, sin duda apoyado por las dificultades económicas generadas en las personas en la crisis de la sociedad neoliberal, una sociedad que proponía un crecimiento basado en la competencia con mercados regulados. El resultado de esta falacia no es más que la generación de un mercado imperfecto, de información asimétrica donde la igualdad de acceso a  la igualdad no existe y cuya perspectiva económica mundial, se caracteriza por el predominio global de gigantescas Corporaciones Transnacionales, que se dedican básicamente a la especulación financiera, las que determinan e imponen las formas de la política, la economía, la sociedad y la cultura en todos los rincones de la Tierra.La propuesta de Chávez hoy muerto pero con heredero, propone un estado democrático y socialista, al estilo siglo 21, la persona es un ser social pero incorpora el poder de las fuerzas armadas para sostener la revolución en marcha. Chávez responde a movimientos populares y democráticos que son el producto de una lucha prolongada y acompañada por luchas que intentan dar soluciones  a los problemas básicos que existen cuyas alternativas de nivel político del futuro, se basan en los movimientos sociales de asambleas y en la consulta ciudadana.El proceso de cambios de esta sociedad del s. 21 es de gran violencia, por la resistencia del modelo imperante que lucha por sostenerse, ante los grandes desafíos de la sociedad y sin duda la nueva sociedad busca que se involucre al hombre como un ser social, la tesis individualista de un mercado egoísta ha entrado en una fase de desequilibrios que busca anteponer los grandes retos ciudadanos y económicos los que deben incluir a los excluidos, con una visión social comunitaria y solidaria y por lo tanto resulta inevitable acabar con las inmensas desigualdades prevalecientes.El que los hechos de la Sociedad Actual, obliguen al hombre a pensar y a ser críticos, pueden al fin y al cabo, resultar en algo positivo, pues puede llevar a las sociedades hacia el encuentro con nuevas propuestas, y modelos de convivencia, abriendo la posibilidad de dar inicio a la construcción de una sociedad, más justa y más digna de llamarse humana en la que los actores sociales son las personas quienes juegan un rol decisivo en el camino hacia la humanización de la economía al tiempo que se supera la visión utilitarista del dinero que acentúa básicamente la desigualdad social.

 

. 21, las sociedades se han visto sometidas a un proceso de cambios que se evidencia en el surgimiento de nuevos paradigmas, los que construyen una nueva civilización que afecta las bases mismas de la vida. Hoy se vive una sociedad Globalizada y digital, en que basta solo un click para comunicarse de un extremo al otro del planeta; de este modo las grandes mayorías, -La Mayoría Silenciosa- se enfrenta a las grandes transformaciones sociales, las que implican una situación de aguda crisis, no solo en lo referido a los cambios sociales y las condiciones materiales de vida, sino por porque los valores y principios de la antigua sociedad luchan por sostenerse y son aún vigentes en la antigua sociedad y afectan contradictoriamente la conducta social, y las reglas del juego imperante en la nueva sociedad la que lucha por aparecer ante una ética prevaleciente cuyos valores vigentes, en una vida de alta competitiva como la de hoy, no son considerados propios del sentido solidario que debe buscar el nuevo hombre que se construye.La sociedad vieja que se describe, es el neo liberalismo el que por definición se conocía en el mundo entero como modelo de sociedad desde el siglo 19 y hasta los años 30 del siglo XX, en que la estrategia fue un liberalismo económico con una economía abierta, y propiedad privada de los recursos básicos, en esta medida por cierto Chile no estuvo ajeno. La sociedad neoliberal del presente construida bajo principios de similaridad no representa a ese viejo capitalismo liberal, donde prevalecían los capitales individuales, los que han sido plenamente sustituidos por otra forma de capital más salvaje e inequitativa, son los monopolios, cuyos alcancesmundializantes se encuentran fuera de los límites propios de los países y por tanto se insertan en una forma de economía globalizada a escala mundial.En una estricta visión social, la sociedad economicista de modelo neoliberal que utiliza el mercado favoreciendo a unas pocas corporaciones monopolizante que conviven con las personas en una permanente crisis social y económica, entre otros aspectos por los vaivenes de las grandes economías mundiales, las que generan condiciones regresivas en el sistema económico actual, tanto por la excesiva concentración del poder económico, como por la inequitativa distribución de los ingresos del país, lo que afecta profundamente las condiciones de vida de las personas.Sin embargo en esa sociedad que vive en una profunda crisis social y económica, los temas de sustentabilidad y de biodiversidad, generan como la necesidad de realizar cambios profundos en el modelo de desarrollo de las últimas épocas. De modo que el modelo de felicidad de la sociedad, prospera en el mas profundo egoísmo “Yo Soy Feliz porque tengo más que tu”, ello no se puede sostener en el tiempo pues la prosperidad de los países no se sostiene sobre la base de un consumo indefinido”.La actual sociedad está formada por los restos mortales de la Sociedad Industrial que va quedando atrás, y otra altamente tecnologizada dominada por esas corporaciones de carácter supranacional que controlan el poder económico y político de la sociedad y por tanto en su transcurrir en camino hacia un status de la nueva sociedad que se construye exige de las personas la participación global, pues la antigua sociedad resulta hoy incapaz de responder a los nuevos paradigmas vigentes. La desintegración de los viejos valores, avanza hacia una nueva noción paradigmática, asociada a una nueva forma de "La Cultura", la que exige extenderse a toda la sociedad. Y por cierto subyace como siempre la concepción del nacimiento de un hombre nuevo, que debe ser capaz de entender hacia donde se dirige la nueva sociedad.Por cierto el modelo económico neoliberal imperante, sin duda reproduce en la sociedad todas aquellas manifestaciones más detestables del comportamiento del ser humano, lo que corresponde con una representación del canibalismo económico, que impone el modelo, en donde quien tiene más poder económico es capaz de segregar al resto. Por consiguiente, las políticas económicas de planificación del mercado, como lo es el “estado de bienestar”, son considerados por el neoliberalismo, como economías de carácter intervencionista cuyo fin no es más que provocar perturbaciones en el mercado, en teoría la perspectiva neoliberalista, asume que el mercado posee suficientes y perfectos mecanismos para auto-regularse, ellos son la ley de la oferta y la demanda, como mecanismos que se rigen por si mismos sin la necesidad de alguna intervención “artificial”.Por lo tanto en la sociedad de hoy, producto de los mecanismos económicos implementados se observa un excesivo consumismo incorporado sociológicamente a la forma de entender la sociedad por parte del ciudadano, incluso en aquellos miembros de la sociedad menos favorecidos del sistema económico, los que actúan como verdaderos seguidores en este mundo descarnado del consumo en el que prolifera el mercantilismo de los malls, en donde la salud y la educación constituyen un bien más de consumo, para las grandes masas y un bien económico para los grandes usufructadores del modelo.El economista John Kenneth Galbraith, en “El Nuevo Estado Industrial”, señalaba que la sociedad industrial, ha sido y lo será más en el futuro sometida por las transnacionales, que construyen una tecno-estructura que controla el poder y el mercado. En este sentido la libre competencia de la que habla la teoría de chicago constituye la gran falacia del sistema, al igual que la supuesta autonomía del consumidor la que infiltrada del pragmatismo económico transnacional al decir de Galbraith, actúa oponiéndose a las ideas de contenido social, político y económico, de quienes buscan construir una sociedad más justa y solidaria. La libre competencia, es una de las características del neoliberalismo, y esta se puede difundir a través de la propaganda y es aquí donde entran en juego los medios de comunicación, quienes buscan ampliar su pensamiento a la sociedad buscando que esta sea parte del sistema neoliberal. Estas ideologías neoliberales se transmiten de forma inconsciente, pero con el apoyo de apariencias que abarcan mayor entretenimiento para poder disfrutarlas y practicarlas.La “globalización”, o mejor dicho la mundialización, constituye una forma de representación represiva de un modelo de sociedad que presenta una visión del mundo en los niveles económico social cultural y por cierto países como chile se alistan con la globalización económica constituyendo como tal una forma organizativa unitaria y mundializante, que caracteriza su axioma en la falacia sistémica de que básicamente se propone un marco económico que considera la existencia de un mercado de libre competencia que en teoría corresponde al modelo de economía, cuya tesis sostiene la idea básica de la existencia de la transparencia en el mercado y cuyos elementos constitutivos y regulatorios, están dados por el supuesto que el homo economicus posee perfecta información del mercado. Ello supone la generación de un crecimiento armónico, con la condición de que el mercado no sea intervenido por el estado.Chile luego de casi cuatro décadas de implementación del modelo neoliberal que inserta en la sociedad el imperio de los monopolios, que dicho sea de paso, constituyen el sostén económico del período, con la presencia de monopolios, que lucran y crecen en la fusión entre capital industrial y capital bancario a niveles internacionales.La trágica y amarga situación de los trabajadores de chile sometidos a un modelo instaurado primeramente a sangre y fuego por los militares en un cruento golpe que marca la apropiación ilegitima del poder en 1973, en que el poder asume un signo de muerte y luego la apropiación espuria de la economía por parte de los economistas neoliberales partidarios que imponen un modelo economicista derivado de la escuela de chicago, los que irrumpieron en la política económica nacional, cuando comienzan a ejercerse las ideas del economista Gurú de la escuela de chicago Milton Friedman, mentor de las recetas capitalistas mal llamada en chile social de mercado, que no es otra cosa que la nueva versión libre del neoliberalismo de mercado, donde lo social ha estado apartado de toda consideración, más bien se basa en el más profundo egoísmo de homo economicus.De otro lado en contrario a estas ya viejas ideas surge la idea el cambio hacia un nuevo concepto social, cambio registrado en la sociedad y en el hombre de hoy para una nueva sociedad pluricultural del siglo XXI, la que busca participar definitivamente en las decisiones políticas y económicas sin ser activos actores de los partidos políticos o ideologías determinadas. Su lucha se basa en antecedentes históricos de desigualdad y crisis global de la sociedad, la que junto a la necesidad de construir una civilización más solidaria, se asienta en el principio del aprovechamiento de las potencialidades intelectuales y culturales, y que sea capaz de reaccionar contra la desintegración social, a la que impulsa la sociedad, enfrentándose, a ese inequitativo sistema que condena a la marginación a millones de seres humanos.La civilización que se construye, constituye un reto a todo lo que hasta ahora se daba por sentado. La modernidad se caracteriza por la utopía de conformar un proyecto humano capaz de entender la nueva realidad, para construir las bases sociales del mundo futuro, así las viejas formas de pensar, las viejas fórmulas, dogmas e ideologías por más útiles que hayan sido en el pasado, no se adecuan ya a los hechos del presente. El mundo que emerge se encuentra en choque con nuevos valores y tecnologías, nuevas relaciones geopolíticas, nuevos estilos de vida y modos de comunicación. En la acelerada mutación que viven las sociedades, todos los conceptos están siendo objeto de revisión, los ciudadanos, quiéranlo o no, terminan por consultar a su conciencia, respecto al presente que padecen y al futuro que les espera, y así logran la toma de una nueva conciencia del hombre nuevo capaz de entender y participar de un nuevo mundo.La reflexión sobre el cambio social experimentado muestra con claridad que hoy nada es estático ni inmutable. Por el contrario, los viejos paradigmas construidos en una sociedad de clases de ambiente competitivo de un neoliberalismo salvaje son cuestionadas, las verdades del modelo se ponen en tela de juicio, y se comienza a reemplazar por un modelo que responda a las nuevas condiciones de vida, para llevar al hombre al encuentro con una nueva toma de conciencia en una sociedad, más justa y más digna de llamarse humana.En los años 60 la sociedad joven en su conjunto miraba con especial encanto hacia la os procesos revolucionarios de CUBA y la URSS, la revolución cubana fue un abrir las mentes de la juventud de entonces ante el advenimiento de una sociedad nueva, cuya búsqueda era la construcción de un hombre nuevo cuyo paradigma era la construcción de una sociedad más justa e igualitaria -era el socialismo- que condujo a distintos procesos revolucionarios y el idealismo de muchos jóvenes luchadores contra las dictaduras de américa.Cuando el presidente Chávez en Venezuela, tuvo la valentía de llamar a la nueva forma de Socialismo, el Socialismo del siglo 21, se ha abierto una nueva tendencia que poco a poco se va extendiendo en varios países, sin duda apoyado por las dificultades económicas generadas en las personas en la crisis de la sociedad neoliberal, una sociedad que proponía un crecimiento basado en la competencia con mercados regulados. El resultado de esta falacia no es más que la generación de un mercado imperfecto, de información asimétrica donde la igualdad de acceso a  la igualdad no existe y cuya perspectiva económica mundial, se caracteriza por el predominio global de gigantescas Corporaciones Transnacionales, que se dedican básicamente a la especulación financiera, las que determinan e imponen las formas de la política, la economía, la sociedad y la cultura en todos los rincones de la Tierra.La propuesta de Chávez hoy muerto pero con heredero, propone un estado democrático y socialista, al estilo siglo 21, la persona es un ser social pero incorpora el poder de las fuerzas armadas para sostener la revolución en marcha. Chávez responde a movimientos populares y democráticos que son el producto de una lucha prolongada y acompañada por luchas que intentan dar soluciones  a los problemas básicos que existen cuyas alternativas de nivel político del futuro, se basan en los movimientos sociales de asambleas y en la consulta ciudadana.El proceso de cambios de esta sociedad del s. 21 es de gran violencia, por la resistencia del modelo imperante que lucha por sostenerse, ante los grandes desafíos de la sociedad y sin duda la nueva sociedad busca que se involucre al hombre como un ser social, la tesis individualista de un mercado egoísta ha entrado en una fase de desequilibrios que busca anteponer los grandes retos ciudadanos y económicos los que deben incluir a los excluidos, con una visión social comunitaria y solidaria y por lo tanto resulta inevitable acabar con las inmensas desigualdades prevalecientes.El que los hechos de la Sociedad Actual, obliguen al hombre a pensar y a ser críticos, pueden al fin y al cabo, resultar en algo positivo, pues puede llevar a las sociedades hacia el encuentro con nuevas propuestas, y modelos de convivencia, abriendo la posibilidad de dar inicio a la construcción de una sociedad, más justa y más digna de llamarse humana en la que los actores sociales son las personas quienes juegan un rol decisivo en el camino hacia la humanización de la economía al tiempo que se supera la visión utilitarista del dinero que acentúa básicamente la desigualdad social.

UNETE



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