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Extraña
investigación, en trama y estructura muy organizada, de la muerte de
una mujer en la noche de bodas y otras insólitas muertes y sucesos con
ambientaciones en la preguerra en ambos bandos de la guerra civil, en la
posguerra y hasta en los últimos años del franquismo.
Minaya
es un estudiante madrileño que se recluye en su pueblo natural, Mágina
(probablemente Úbeda), para escribir su tesis doctoral sobre un supuesto
autor de la generación del 27. Es la primera parte, y viene precedida
por una expresiva cita de Elliot: <>, y en efecto, el personaje evoca sus recuerdos en primera
persona a partir de lo que será el final de la historia, la vuelta a
Madrid una vez concluida su estancia en Mágina. Jacinto Solana, el
ficticio escritor a quien da vida, es un hombre de origen humilde,
rodeado de misterio, que ha sido amigo íntimo de su pariente rico,
Manuel, en cuya casa quiere Minaya encontrar motivos para su indagación.
Jacinto Solana es autor de un libro, Beatus ille, título de
amplia tradición literaria en Horacio y fray Luis, entre otros. Un
turbio suceso acusa a doña Elvira, madre de Manuel, mujer de carácter
recio y dominador que aún conserva un sospechoso rencor contra el
escritor y que también lo tuvo contra su nuera, Marina, la mujer de
Manuel, muerta de un disparo en la misma noche de bodas. La bala se
atribuyó a un tirotea en las inmediaciones de la casa durante la
persecución de un falangista. Minaya, que ha intimidado con Inés, criada
de la casa, descubre que el verdadero autor del crimen es Eugenio
Utrera, un amigo de la familia y huésped por entonces. Eugenio Utrera
mató a Marina azuzado por el chantaje de la madre de Manuel porque ésta,
doña Elvira, no soportaba que Mariana convirtiera también su furtivo
amor con Jacinto Solana.La segunda parte viene encabezada por una cita del Quijote:
<> y está dedicada a la vida del enigmático escritor que
había combatido en la campaña del Ebro, que había sido luego
encarcelado, y que había perdido a su padre asesinado por la guerra a
pesar de su neutralidad. Luego supo al salir de la cárcel en 1945 que su
mujer estaba viviendo con otro hombre. Se refugió en la casa de Manuel,
y después en un cortijo de la familia de éste, y allí murió abatido por
la Guardia Civil en un enfrentamiento en el año 1947. Todo esto lo ha
ido descubriendo Minaya. Pero un día que está con Inés en la habitación
que había quedado clausurada después de los trágicos sucesos de la boda
del año 37, Manuel los descubre y muere de un ataque al corazón. Ahora
que parecen encajar todos los misterios, Minaya se encuentra con uno
más: Jacinto Solana no ha muerto y vive con Inés. Minaya se entera
precisamente en el entierro de Manuel. Le rinde visita y después
abandona Mágina. Solo entonces descubrimos que el narrador es el propio
Jacinto Solana. La evocativa cita que encabeza la tercera parte,
<>, también del Quijote,
así como la anterior, evocan la existencia literaria del escritor:
<>Lo
aparente, o lo contradictorio, puede convertirse en un falso camino, o
en la inesperada solución, en un mundo en que las conductas de los
personajes se inspiran en la inmoralidad. Ese conducir al lector realza
el relato y refuerza el atractivo. El ambiente intelectual y
detectivesco de la obra, en la que el título alude también al desdichado
Manuel, a cuya muerte hay que añadir la innecesaria de su mujer, la
desaparición-muerte de su amigo y los reproches de su madre, contribuyen
a crear un atractivo universo, así como la vida frustrada del escritor
Jacinto Solana que solo ve publicados unos poemas.Novela
armoniosa, rica en sugerencias, en cuidados en la estructura, en la
forma y en el léxico, y en la elegancia de la prosa que desvela
excepcionales técnicas narrativas. Para Asís, <>.
Esa calidad llamó la atención de la crítica, que no del público lector.