. El balance de lo aprobado, permite
corroborar lo antes escrito: es un paquete fiscal mucho mejor del que tenemos,
pero aún muy lejano del que necesitamos. Así, y más allá de entornos ideales, conviene
analizar lo que viene.
Primero, destaca
que México contará con mayores ingresos, pues diversos impuestos fueron ampliados
o incrementados. Ello dará mayores recursos al gobierno para gasto e inversión
pública. Es parte de la visión para aumentar el crecimiento económico, elevar
el gasto social y la inversión en infraestructura productiva.
Segundo, en
adición al aumento de recursos vía impuestos, se planea incurrir en un déficit
de 1.5% del PIB. Así que no sólo habrá más gasto e inversión por el alza tributaria,
sino que además se incurrirá en deuda, para lograr gastar e invertir otro tanto
más.
Entonces,
el escenario muestra mayores ingresos, mayor gasto e inversión, y mayor deuda.
Es el trípode para 2014; parte de la estrategia contracíclica que se implementa,
para combatir la lentitud económica de 2013. Se espera que estos tres elementos,
detonen el mercado interno.
La
autoridad hacendaria deberá ser muy cuidadosa y eficiente en la administración financiera,
pues ante la mayor cantidad de recursos, se deberán lograr cambios positivos y resultados
tangibles, metas que justifiquen dichos déficit y reforma. Sin excusas, deberá lograr
que funcionen.
En la
reforma, sobresale la inclusión de dos políticas públicas de interesante
impacto social: el seguro de desempleo y la pensión universal. Ambas, son precisas
en la búsqueda de un país de mayor igualdad y bienestar. Socialmente, son
estupendas decisiones a mantener y fortalecer.
No
obstante, también se trata tópicos inacabados en sostenibilidad y
autosuficiencia, pues no cuentan con fuente de financiamiento propia, sino que se
pretende fondearlos vía el gasto público de cada año. Ello los volverá
insolventes en poco tiempo. Vaya, faltó ponerles rueditas para que avancen solos.
La
reforma es mucho mejor a lo que hoy tenemos, puesto que se avanzó en eliminar
privilegios y en gravar a los grandes capitales. Se taparon hoyos importantes y
se lograron medidas coincidentes con las mejores prácticas internacionales. Más
allá de enojos, es lo justo.
Le decía que
también resulta insuficiente para lo que México necesita. Sucede que la evasión
fiscal de sectores numerosos; la necesidad de solucionar lo del IVA; y la eliminación
de más privilegios fiscales; son debilidades que se deberán atender en el corto
plazo. Serán decisiones políticas y de gobierno. Ojalá.
Amable lector, recuerde que aquí le
proporcionamos una alternativa de análisis, pero extraer el valor agregado, le
corresponde a usted.
COLUMNA VALOR AGREGADO - Comentarios en Twitter: @oscar_ahp