Álvaro Uribe. Un líder global.
En la historia personal de cada líder político de
relevancia, aquellos que trascienden a su tiempo y circunstancia, hay siempre
un antecedente, un dato, que los hace diferentes y de alguna manera explica su
personalidad, la forma de comportamiento y en ello el éxito que pudieron
alcanzar.
En la década de los ochentas, Álvaro Uribe Vélez, siendo
senador de la república de Colombia, recibió una carta de un grupo guerrillero
que le exigía una fuerte suma de dinero a cambio de no dañarlo a él o a su
familia.
En Colombia eran esos tiempos convulsos, donde la
inseguridad privaba por encima incluso de la fuerza del estado, la impunidad
promovía una sensación ciudadana de indefensión, aun así Álvaro Uribe denuncio
el hecho ante la autoridad correspondiente.
Como resultado de esta se inicio una investigación que
derivo en un acuerdo con los extorsionadores para la entrega del dinero, la
policía solicito al senador Uribe algunas prendas de vestir personales, para
que un agente con cierto parecido físico a él, se hiciera pasar por Uribe y
acudiera a la cita con los guerrilleros para la entrega del dinero.
Álvaro Uribe se negó categóricamente a que el agente
pusiera en riesgo su vida y asistió personalmente al encuentro, en el episodio
se capturaron a doce de los guerrilleros y Uribe salió ileso.
Hace unos días tuve la oportunidad y privilegio de poder
platicar con él, intercambiar puntos de vista y profundizar en los conceptos,
rememorar esta anécdota a pregunta de mi hija de diez y seis años, que me
acompaño a la entrevista porque quería conocer al hombre que se atrevió a
enfrentar a los terroristas pudiendo no hacerlo y con la que el ex presidente
fue sumamente generoso y atento. Ocasión pues para comprobar el talante, el
carácter del hombre, del personaje público, del líder.
Uribe alcanzo la presidencia de Colombia, por primera
ocasión en el año dos mil dos y se reeligió para otro periodo cuatro años
después, sin embargo el hecho insólito es que en ambas ocasiones logro hacerlo
en la primera vuelta, circunstancia inédita en la historia de su país, siendo
la primera vez desde que se instituyo el proceso de segunda vuelta electoral,
que un candidato lograba alzarse con la victoria sin tener que acudir a una
segunda ronda de votación.
A pregunta expresa, el ex presidente considera que el
éxito para lograr ambos resultados, en las dos elecciones, se debió
fundamentalmente en resumen a una política que privilegio el equilibrio
político y social, a la promoción de inversiones y una cercanía real con la
sociedad.
Sin embargo habría que apuntar que sus periodos
presidenciales se caracterizaron por la implementación de profundas reformas,
como la disminución de gasto del estado, fusionando ministerios y reduciendo
los sueldos y egresos de los funcionarios públicos.
En una política de libre mercado, que privatizo una gran
cantidad de empresas para estatales, en una apertura comercial que indujo un
crecimiento promedio mayor al seis por ciento a lo largo de su mandato.
Pero es evidente que su mayor logro, el que significa la
característica principal de su gobierno, es el tema de la seguridad, el proceso
para inmovilizar a los grupos paramilitares que imperaban y mandaban en
Colombia, que redujo exponencialmente el índice de criminalidad y cambio el
rostro de ese país, tanto localmente como en el extranjero.
Se necesitarían muchas líneas para explicar este
procedimiento, sus alcances y logros, afortunadamente hay mucha bibliografía
disponible al respecto, en resumen habría que decir que ha sido la experiencia
más eficiente en ese sentido de la que se tenga registro en el mundo actual y
eso dio pie posteriormente, a la realización de exitosas campañas publicitarias
para promover el turismo y las exportaciones, que han colocado hoy a Colombia
en otra dimensión.
El ex presidente expone, consciente de la opinión de sus
detractores, que no existen las formulas mágicas, que la situación de su país
obedecía a una circunstancia de tiempo y espacio especifico y que el nuevo
liderazgo global debe orientarse en la atención de cinco puntos que en su
opinión personal son esenciales.
Seguridad, tanto para la sociedad como para la empresa,
un ambiente de libertad social y económica, que son el antecedente que formula
la estructura de la cohesión social, para dar paso a la independencia
institucional y la participación plural.
Un escenario que permita impulsar acciones innovadoras de
acuerdo a las características de cada región y cada país, pensando en
Latinoamérica, por ejemplo, la economía del conocimiento, una alternativa que
es capaz no solo de aportar recursos, sino que por su naturaleza conlleva
implícita, la posibilidad de crecer en el nivel de la calidad de vida.
Si bien es un proceso de largo plazo, también es
formativo, invertir en la economía del conocimiento aporta herramientas para
aprovechar mejor la riqueza que hay en Latinoamérica.
Esta vertiente no genera valor y riqueza por medio de su
transformación en información; sino que crea valor añadido en los productos y
servicios en cuyo proceso de creación o transformación participa. Una
redefinición de las reglas del juego económico, en donde los elementos dejan de
ser meramente tangibles, mediante el uso intensivo de la información, la
tecnología y el conocimiento en la creación de valor.
Como ejemplo de lo contrario el ex presidente Uribe
señala el sobre endeudamiento que promueve actualmente el gobierno de
Venezuela, basado en una
evidente disparidad entre la producción y los precios del petróleo, aunado a
que los recursos provenientes del financiamiento no están orientados a la
inversión productiva sino más bien al gasto corriente, lo cual habrá de generar
un profundo desequilibrio.
Un error cuando se supone que Venezuela es un país rico
en recursos naturales y su explotación no está resolviendo los problemas
cotidianos de una economía estatista.
Hoy los países latinoamericanos no pueden correr
aventuras, la simulación fue la causa del deterioro de las economías y la
semilla de la inestabilidad social, por ello los gobiernos tienen que ser mucho
más responsables e inducir sus acciones con mayor certeza.
Como conclusión podemos establecer que de acuerdo a la
opinión de Álvaro Uribe, estos son tiempos de oportunidad, el escenario para
transformar los retos en soluciones y los desafíos en resultados, la visión de
una América latina aun y con sus contrastes y tentaciones, capaz de darle la
vuelta a sus rezagos para establecer un panorama de equilibrio social y
económico, que aperture la posibilidad de incorporar dinámicas de avanzada,
aprovechando las ventajas y las herramientas del mundo global, para despegar y
lograr la inserción en el primer mundo, como corresponde y como merecemos.
guillermovazquez991@msn.com
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