
. La primera es que no me fio de un tío como Cándido Méndez que estila esas barbas en pleno siglo XXI. La segunda es que salga un elemento como Rubalcaba en defensa del sindicato.
http://www.libertaddigital.com/espana/politica/2013-11-15/mendez-lo-niega-todo-ni-el-ifes-ni-la-ugt-tienen-nada-que-ocultar-1276504293/ Por Méndez sería fácil colegir que de tanto piquete impune, UGT se creyera la reina de los mares con Zapatero y se montara todo tipo de trapicheo, con el encubrimiento gubernamental que además otorgaba opíparas prebendas a los compañeros del puño en alto. Pensar que Cándido Méndéz esconde algo en las barbas es de natural lógico porque tiene toda la pinta de ejercer el matonismo para ahuyentar a los curiosos que quieran saber qué representa UGT después de tanto favoritismo sectario y defender todo tipo de intereses menos los propios de los trabajadores. Por la intervención de Rubalcaba, el criminal Rubalcaba como acostumbro a escuchar que le llaman en conversaciones a pie de calle, es ya de un cariz sobrecogedor porque puede que sea lo criminal que se sospecha pero sigue en libertad por la intervención de esos que excarcelan terroristas, amordazan el chivatazo de un Faisán u ordenan destruir vagones del 11-M a los dos días de la masacre. Rubalcaba siempre encuentra amigos en las cloacas que lo mantienen a flote y perfumado en aparente legalidad, aunque todo él apeste a delitos sin punición. Las barbas de Cándido pueden esconder corruptelas por esa autosuficiencia totalitaria que mostró tanto cariño a Zapatero cuando el patán lo pidió con el fin de crear cierta tensión social para mantenerse en el poder. Cierto que las barbas de Méndez parecen sucias y no proclives a la limpieza, pero Rubalcaba no ha sido limpio en su vida y siempre se las ha arreglado para parecer un político lustroso al que no ha pringado la cochinada socialista ni en la era felipista ni en la zapatera. Así pues que alguien tan sucio como Rubalcaba salga en defensa de UGT es la evidencia de que no sólo Méndez esconde la caradura tras la barba, sino que el sindicato ha cometido las irregularidades que se denuncian como muchos otros secretos aún por averiguar… como el GAL, el 11-M, el chivatazo del Faisán, la derogación de la ley de partidos, los terroristas en las instituciones democráticas, la amnistía encubierta de presos de ETA etc. Rubalcaba cuando defiende algo, ya se sabe que alguna culpabilidad encubre. UGT debe de estar corrupta hasta el tuétano sindical.