¿Crisis u oportunidad?

 

.

Pero, no olvidar, es también tierra de artistas, de hombres nobles, de ciudadanos comprometidos con la tranquilidad de provincia habitualmente propicia a una placidez envidiable. Y, sobre todo, ha sido terreno propicio para impulsar el desarrollo a partir del turismo, de la llegada de propios y extraños a maravillarse con sus riquezas, llámese comida, playa o pirámide.

La representación de la UNICEF (siglas en inglés del organismo de la ONU) en México señaló que estaba "profundamente preocupada" por los efectos de la huelga en los niños, pero exhortó a encontrar una solución pacífica al conflicto. El organismo ha expresado que le preocupa mucho que más de 1,300,000 niños y niñas oaxaqueños están pagando las consecuencias del conflicto. Asimismo, la UNICEF-ONU han hecho un llamado urgente a todas las partes en conflicto a que, a través del diálogo, lleguen a un acuerdo que permita que los niños y niñas del estado puedan regresar pronto a clases y tener una educación de calidad en un entorno seguro y apropiado.

Inversiones sustanciales en la calidad y en cantidad del capital humano aparecen como cruciales en las economías del siglo XXI, aunque históricamente los países considerados como potencias mundiales le han dado prioridad al. La evidencia que soporta esta afirmación es robusta y diversa, y es precisamente tan fuerte como la evidencia de los efectos negativos de una interferencia gubernamental muy extensiva.

Desafortunadamente en México el nivel y calidad educativo va de mal en peor y al parecer el tren de la modernidad y desarrollo está por pasar y quedaremos en el subdesarrollo por muchos años más, los resultados son contundentes en la prueba PISA que tiene seis niveles de competencia, del 1 al 6. En el 1 hablamos de alumnos que apenas siguen instrucciones; en el 6, de estudiantes con mucha capacidad de pensamiento abstracto. La mayoría de los estudiantes de Finlandia se ubica en los niveles 3 a 5; el promedio de la OCDE está en los niveles 2 a 4. ¿Y en México? Más de la mitad del alumnado está en nivel 1 o inferior.

Estudios sobre el desempeño de países específicos generalmente encuentran que el crecimiento en la educación y en conocimiento nuevo a través de gastos en investigación y desarrollo contribuyen significativamente al crecimiento. Por ejemplo, todos los tigres asiáticos tienen fuerzas laborales relativamente bien educadas, bien entrenadas y que trabajan dur, y han sido efectivos al utilizar las tecnologías más avanzadas desarrolladas en otros países. Los países que en 1960 tenían más altas tasas de matrícula escolar y una mayor incidencia de educación secundaria entre su población tendieron a tener un crecimiento más rápido durante los 25 años siguientes. 

El premio Nobel en economía, Gary Becker ha afirmado sobre el capital humano: “Incluyo dentro del concepto de capital humano el conocimiento y las habilidades que tienen las personas, su salud, y la calidad de los hábitos de trabajo que se construyen a lo largo del tiempo a través de la experiencia. El capital humano es importante porque la productividad en las economías modernas está basada en la creación, diseminación y utilización del conocimiento.  El conocimiento es creado en las compañías, en los laboratorios y universidades y es diseminado en las escuelas y en el trabajo, y es usado por las compañías para producir bienes y servicios. Creo que cerca del 20% de los recursos de una economía en rápido crecimiento están siendo dedicados a inversiones en estos diferentes tipos de capital humano.”

Amartya Sen nos dice que es común destacar que el éxito de Corea del Sur, China y Taiwan - por ejemplo - se debía a que sus economías estaban más abiertas que en otros países como India y Pakistán. "Eso es verdad, pero también es verdad que Pakistán e India habían descuidado la educación, la salud y la reforma agraria".  Eso demostraba que "cuando se abrían los mercados, habían muchos que no estaban listos para competir en el mundo global". El profesor Sen no se opone a la globalización pero nos dice que ésta debe ir acompañada de un progreso social. Advierte que las sociedades pueden sufrir golpes cuando son obligadas a una "mayor competitividad" a raíz de la integración económica. Algo que en México se ha descuidado enormemente y en los últimos 40 años no ha habido importantes reformas educativas.

A pesar de que los países comunistas generalmente se han clasificado alto en cuanto a asistencia a la educación secundaria -- Cuba todavía lo hace -- la interferencia del gobierno en las economías de estos países distorsiona los incentivos de tal manera que la escolaridad usalmente no se dedica a un buen uso. Uno puede terminar con demasiados ingenieros civiles y economistas, o con demasiado pocos programadores de computadoras e ingenieros electrónicos, porque no se permite que bajen las remuneraciones en la primera gama de ocupaciones, y las de las segunda gama son demasiado bajas.

El economista Gary Becker ha afirmado: “Los gobiernos deben ayudar también al financiamiento del descubrimiento de nuevo conocimiento porque los nuevos descubrimientos a menudo se diseminan sin aportar mucho beneficio financiero a los descubridores. El gobierno de los EUA gasta un poca más del 1 por ciento del PIB en investigación básica y desarrollo, y se encuentran porcentajes comparables [¿similares?] en Alemania, Japón, Francia, Gran Bretaña, Canadá y otras naciones que hacen mucho en esta área. Por lo tanto no es necesario que el gobierno haga un gran esfuerzo para llenar sus obligaciones en la creación de nuevo conocimiento. Los números que he dado indican que el Estado puede proveer su papel de financiar las escolaridad y de promover el crecimiento del conocimiento gastando menos del 3 por ciento del PIB, que es cerca de un 7 por ciento de lo que usualmente gastan actualmente los gobiernos, y que probablemente no es ni siquiera la octava parte de las inversiones privadas en conocimiento y otro capital humano.”

Sin duda alguna la verdadera lucha por la supremacía en la economía global esta en al educación,  el rey Abdullah de Arabia Saudita, país poseedor del 25% de la reserva mundial de petróleo, sabe que el crudo no constituye el futuro de su reino. Por esa razón ha decidido gastar 12,500 millones de dólares (mdd) para financiar una universidad dedicada a la investigación, a la que dotará de 10,000 mdd –una inversión que opaca a la del mismo MIT-. El objetivo del proyecto, de gran escala incluso para los estándares de Arabia es atraer a los mejores investigadores en ciencia y tecnología del mundo. Por otra parte, la Unión Europea ha propuesto nuevas reglas para atraer a los trabajadores más capacitados del mundo. Si demuestran tener un buen currículo y una oferta de trabajo, los trabajadores conseguirán dos años de permiso de residencia renovables.

Los países por fin están entendiendo que su prosperidad futura no depende de los recursos naturales, ni siquiera del capital financiero, sino del capital humano; es decir, el presente y futuro está en la educación lamentablemente en México esto pasa inadvertido. Las empresas lo sabían, y ha estado peleando durante años para atraer y mantener a los mejores talentos. Ahora los países desarrollados  se suman a esta misma pelea y los países, como México, que no realicen profundas reformas al sistema educativo quedarán más rezagados de lo que ya están condenando a su población a bajos niveles de vida durante décadas o siglos.

En la Era Industrial los países solían proteger a los trabajadores de la industria manufacturera con aranceles y cuotas, pero hoy no podemos gravar los bits, así que en la Era de la Información protegemos a los “trabajadores del conocimiento” restringiendo la inmigración.  Ningún país puede tener trabajadores de primer nivel si los protege de la competitividad mundial. John Chambers, CEO de Cisco y conocedor del problema, declara: “Cualquiera con un título universitario debería ser bienvenido en el país, luego de una apropiada inspección de seguridad.”

La cacería internacional de talento es algo que los países deberían asumir con seriedad. Si tenemos suerte, llevará hacia un nuevo fenómeno: el libre mercado del poder intelectual. Las naciones con visión deberían prepararse para ello. Desafortunadamente  para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la educación pública y privada no se relaciona en automático con mejores resultados educativos; ejemplo de ello es el caso mexicano, en el que a nivel bachillerato tanto las escuelas de paga como las públicas apenas lograron el mínimo necesario para desenvolverse en la sociedad del conocimiento. Triste panorama para una nación con un gran potencial como lo es México, seguirá el atraso económico durante muchas décadas más.

En estos primeros años del tercer milenio, en medio de los grandes avances científicos, conviven también los fundamentalismos y la intolerancia, la destrucción y la guerra, factores que mantienen alta su cuota de dolor. Vivimos en los tiempos en que el Muro de Berlín tiende a ser sustituido por el Muro de la Pobreza; vivimos en un mundo donde proporcionalmente hay muy pocos que lo tienen todo y millones carecen de lo más indispensable. Sin embargo, en nuestro país hay quienes apuestan a la confrontación y tragedia para obtener beneficios políticos. Si realmente quisieran trabajar por nuestro país, estos “políticos” se encargarían de velar por la paz y fomentar los acuerdos necesarios entre las diversas fuerzas políticas para construir el México del siglo XXI.

 Las crisis en general tienen mala fama. Normalmente se evitan y se temen. Sin embargo, son una oportunidad muy valiosa. Para expresar la palabra crisis, los chinos utilizan la combinación de dos caracteres, "peligro" y "oportunidad".En época de crisis es cuando se pone a prueba la naturaleza de cada ser humano. Podemos llorar y quejarnos, o podemos ver la oportunidad que existe. Sólo que algunos no lo ven. En cada crisis hay una oportunidad y a más profunda la crisis más importante y mejor resulta la oportunidad. En muchas ocasiones es difícil ver la oportunidad, o resulta más cómodo no buscarla, pero si no lo buscamos nosotros, alguien lo hará.

Uno lee los diarios, Internet, ve la televisión y todo es pesimismo. Todo mundo habla o escribe sobre la crisis en las instituciones, sobre la posible recesión o desaceleración económica en Estados Unidos, pero no he leído alguien que vea esto como una oportunidad para cambiar. México está viviendo las ideas viejas en un mundo nuevo. El México de principios del siglo XXI, ya no es el México en blanco y negro al que se refiere la historia; por supuesto, el México de hoy es mas que nunca policromático, enriquecedoramente plural y por lo tanto lleno de renovadas y enérgicas exigencias. No falta quienes creen que quienes no piensan al parejo de uno, deben de desaparecer; todo con el pretexto de la novedad, del cambio.

En el México del siglo XXI debemos reconocer como principio fundamental la libertad del hombre, condición que permite su plena manifestación y realización. Toda acción humana, todo sistema económico, político y social, todo alcance de las artes, las ciencias y la cultura, debe otorgar al ser humano la óptima condición que propicie su continua superación integral

El ciudadano común y corriente, hasta el más apático, todos, podrán carecer de una cultura política significativa, pero definitivamente es cada vez más notorio su interés por formar parte activa en lo público, en lo político.

El pensamiento humanista no es un descubrimiento propio de estos días, en los que la sociedad ha perdido su momento. El humanismo no es un fantasma exhumado de la mitología ni de la leyenda; ni la raída capa tomada del arcón de los recuerdos históricos; ni -como algunos creen, con más simplismo que convicción juiciosa- la herencia de un pasado glorioso que las generaciones actuales estamos obligadas a recibir y administrar con esmero, para no pasar por desagradecidos, salvando así, nostálgicamente, la sombra de los mayores que en el pasado fueron grandes.

Los humanistas somos conscientes de lo mucho que le falta a México para ser lo que, por muchas generaciones, se ha intentado que sea y todavía no se ha conseguido. Cierto es que han ocurrido etapas verdaderamente estelares en el intento por lograrlo. Nos sirven de modelo y de estímulo pero no es menos verdad que falta mucho por hacer y que, a veces, se han dado pasos atrás que nos han arrastrado a un pasado funesto, al cual no estamos dispuestos a que se nos lleve una vez más impunemente.

A quienes no piensan como nosotros, pero sí en México, desde aquí les decimos que no los vemos como enemigos sino como adversarios, que en determinado momento y bajo circunstancias especiales podemos unir fuerzas para salir todos adelante. Para un México con un solo imperio: la democracia y la igualdad de oportunidades para todos. Comprendemos que bajo las diferentes cosmovisiones de la vida siempre hay un anhelo de superación y se podrá o no estar de acuerdo con lo que piensa alguien pero lo importante es que todos tienen 

Si somos una sociedad pluriétnica, démosle pues el lugar cultural, social, político y económico que tienen los pueblos indígenas. Seguir actuando con ellos con tácticas paternales, como si fueran menores de edad, constituye un error histórico que desde aquí impugnamos.

Por que la corrupción no impere, malverse y mediatice la mucha o escasa voluntad política existente para resolver los conflictos y superar los rezagos, prevaleciendo con cinismo intolerable, prepotencia insufrible e ilícitos cacicazgos, frente a la honradez de las mayorías que ya no creen en nadie, hartas de promesas incumplidas.

Los humanistas estamos a favor del diálogo interreligioso porque todas las expresiones religiosas merecen nuestro profundo respeto y cada persona debe sentirse en libertad de poder expresar su fe religiosa en caso de que la posea, a través del conocimiento mutuo y el enriquecimiento recíproco los principios éticos de las religiones juegan un papel importante en el desarrollo del siglo XXI, sin fundamentalismos solamente el diálogo y la tolerancia entre todos nos ayudaran a comprendernos como seres humanos porque más allá de cualquier creencia y hay que respetarla somos seres humanos y tenemos que aprender a convivir con quienes piensan diferente a nosotros.

Por que la violencia no persista en sustituir al congreso sensato, inteligente y patriótico, haciendo campo de batalla -incluso llegando al asesinato- de foros creados para ser tribuna de la palabra, como expresión de las ideas y de los sentimientos. Los humanistas no admitimos forma alguna de caudillismo, dictadura o tiranía. Contra esos males estamos vacunados.

Ante las expectativas de una posible crisis o fuerte desaceleración económica, si los empresarios se lo proponen, podrán adquirir compañías a muy buenos precios que les permitan transferir tecnología e investigación y desarrollo para sus propios modelos de negocios. Para las áreas de innovación de los gobiernos, serán buenas épocas para apoyar la investigación y la ciencia de base ofreciendo buenos precios en una economía estancada. En el área energética, tal vez sea el momento de invertir agresivamente en nuevas tecnologías y en generación, para que cuando la crisis termine y la demanda de productos vuelva a crecer estemos mejor preparados para aprovechar el ciclo.

Es hora de poner a trabajar el talento y la creatividad muy característica de los mexicanos para poder hacer de esta crisis, una oportunidad única que nos brinda la historia. Los humanistas nos pronunciamos por el diálogo y la negociación con las diversas fuerzas políticas que componen a nuestro país. Podemos y debemos tener distintas ópticas sobre las soluciones nacionales en la natural diferenciación de las ideologías, pero lo que nunca haremos será la descalificación a priori de los demás. El buen político es el que reconoce el derecho de los demás a pensar diferente, no el que fomenta la división y apuesta al fracaso de los demás para aprovecharse políticamente.

Parafraseando al poeta: “"No es posible que los problemas del mundo puedan ser resueltos por escépticos y por pesimistas, cuyos horizontes se hayan limitados por la amarga realidad, se necesitan mujeres y hombres que puedan soñar en cosas que nunca se han realizado y se pregunten: ¿Y por que no?"

En medio de todas estas líneas de fuerza, de cambio, de triunfo, de problemas y desafíos, sin duda la humanidad volverá su rostro hacia este entrañable pensamiento humanista, que hoy como ayer lo único que plantea es algo muy “sencillo” pero a la vez tan complicado, pero no imposible, el sabernos respetar como seres humanos porque aunque nos cueste aceptar nuestra condición humana al fin y al cabo somos eso…humanos y hay que aprender a convivir con la diversidad.

 

Analista económico

www.jorgesancheztello.com

twitter @jorgeteilus

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales