.bligoo.com/profile/view/78412/Daniel-Vargas-Beyza.html">Daniel Vargas Beyza
el 15/06/2011 a las 21:14
Vivimos semanas de efervescencia en Chile por una cadena de eventos
desafortunados donde el gobierno y la oposición (concertación) están
viviendo duramente la pérdida de confianza de la ciudadania: hydroaysen,
venta de aguas, problemas en educación, promesas incumplidas en
reconstrucción y un agujero negro en uan de las principales actividades
económicas del país: el retail y el emblemático caso de La Polar.
En los paises del norte europeo se ha logrado un significativo avance
en la calidad de los servicios públicos debido a esta ecuación: lograr
confianza en la ciudadania y contar con un buen sistema de regulación
por áreas económicas.
Pablo Alcalde, presidente de la Polar, en una conferencia en la
Universidad Adolfo Ibañez el año 2010 explica las razones del éxito de
la empresa: conocimeinto de los consumidores, segmentación full, nichos
preferentes de mercado y términa su charla diciendo. "Lo mas importante
ha sido ganar la confianza de los usuarios. Eso es lo mas dificil de
conseguir en la vida y nosotros lo hemos logrado"
Asumiendo que la afirmación de Alcalde es correcta, lo que ocurrio a
continuación es que la empresa DEFRAUDÓ la confianza que los clientes
habían depositado en ella. Y lo mas terrible es que lo hicieron con un
plan deliberado para sostener ventaja financiera. Allí se olvidaron de
que conocian bien a los clientes, que sabian lo que les gusaba hacer los
dias domingo y usaron en contra de los usuarios dicha información. Eso
es DEFRAUDAR la confianza.
Por su parte la clase politica "tipica" de nuestro pais, representada
por los honorables parlamentarios y lideres de partidos, han hecho
causa comun en que "esto amérita una comisión investigadora", que la
culpa la tiene la anterior administración, y un sin fin de lugares
comunes sin nunguna profundidad. Parafraseando a Alcalde, los politicos
no conocen a sus clientes no saben lo que les pasa ni lo que buscan.
Inmeditamente surgen voces críticas del modelo de regulación: se cita
a los superintendentes de Valores y de Bancos y muchos piden sus
renuncias.
El problema para que cuadre la ecuación no es tener un Estado
policial que parte de la duda de los emprendedores empresariales. El
problema es que tampoco tenemos una clase empresarial confiable en que
se puede autoregular no solo cumpliendo la ley sino que inyectando
mejoras a la competitividad.
Lo que nos viene a enseñar -una vez mas- el caso de la Polar es que
necesitamos un gobierno proactivo, pro-competencia y con entes
reguladores con capacidad efectiva de fiscalizaar y penalizar las
faltas. Sernac no es un ente regulador. No tiene atribuciones
fiscalizadoras ni penalizadoras, es un mediador que defiende a los
consumidores frente a algun abuso. Nada mas.
En salud tenemos una Superintendencia que ha dado muestras de
eficacia frente a los problemas de la industria, pero que el último año
no se ha saido en que está empeñada. Factor comunicacional clave para
los ciudadanos.
Mientras no desarrollemos madurez profunda en nuestros sectores
económicos, es necesario un modelo regulador -pro-competencia- que cuide
las reglas del juego para que no caigamos en remolinos como el de la
Polar que sabemos donde comienza pero no donde termina.