Felipe Carrillo Puerto, Pueblo Caliente

BIEN DICE EL dicho popular: Piensa mal y acertarás.

 

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Y pensando mal, con todo el “sospechosismo” posible, es de llamar la atención los graves hechos incendiarios ocurridos en Felipe Carrillo Puerto, una tranquila ciudad de la zona maya donde comúnmente no pasa nada y donde, en extraña coincidencia con dichos siniestros, el movimiento magisterial encontró en la pobreza y marginación local un excelente caldo de cultivo para radicalizarse y presionar al Gobierno. Algo similar a lo acontecido días atrás en la también empobrecida comunidad cañera de Nicolás Bravo, al sur del estado.

La madrugada del lunes pasado, dos estaciones de radio propiedad del cuestionado ex alcalde perredista de Carrillo Puerto, Sebastián Uc Yam, fueron blanco de un presunto atentado con bombas caseras tipo molotov, lanzadas --asegura el ex edil-- por un comando de al menos 15 sujetos encapuchados que irrumpieron en las instalaciones armados, no con armas de fuego de alto poder como es costumbre enterarse en este tipo de ataques, sino con herramientas de labranza tales como machetes, picos y palas. Luego entonces, crimen organizado no era.

Los agresores, señalan testigos presenciales, entraron por la fuerza a las oficinas radiales, amagaron al velador, causaron destrozos, golpearon y lesionaron a un locutor, para finalmente detonar los artefactos inflamables y salir huyendo.

Horas después, durante la madrugada del día siguiente, otro incendio de grandes proporciones redujo a cenizas el tradicional establecimiento comercial conocido como “El Azulejo”, ubicado en céntrica arteria carrilloportense. Supuestamente, la causa que dio origen al fuego que arrasó con el negocio fue un corto circuito.

Hasta ayer, nadie se había atribuido el ataque a las estaciones de radio de Uc Yam, quien de manera igualmente sospechosa y a pesar de que responsabilizó directamente al constructor Mario Domínguez, uno de los tantos proveedores del Ayuntamiento a los que dejó “colgados” al terminar su administración e irse sin pagarles, lo cierto es que el ex alcalde hasta ahora no ha interpuesto denuncia formal alguna. Fue puro plato de lengua el que se echó y por alguna razón prefirió hacer mutis ante el asunto.

El municipio de Felipe Carrillo Puerto, ubicado en el centro mismo del estado, es donde se concentra el grupo de manifestantes de maestros más extremista, “orgullo” de los inconformes que mantienen en jaque a Cancún, Playa del Carmen, Chetumal y Tulum, quienes a decir de los mismos manifestantes gracias a este grupo, con bloqueos carreteros y violentos enfrentamientos con la Policía provistos precisamente de herramientas de trabajo, es como pretenden doblegar al Gobierno.

Y curiosamente aquí, es donde se llevaron a cabo dos atentados incendiarios en contra de igual número de estaciones de radio, además de un hasta ahora inexplicable siniestro en un establecimiento comercial.

Mientras las autoridades investigan, razones hay de sobra para pensar en las circunstancias que envuelven tales acontecimientos que, de un día para otro, pusieron a “arder” al tradicionalmente pacífico y tranquilo Carrillo Puerto.

 

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EN RESPUESTA A los maestros que quieren dar clases y cuyos planteles estaban “tomados” por padres de familia, es que la Policía de Cancún intervino este martes para desalojar a las personas que mantenían tomadas las instalaciones de algunos planteles educativos, lo que provocó un zafarrancho entre los inconformes y la autoridad.

La Policía intervino a petición de los propios docentes, que no están de acuerdo en estos movimientos radicales que mantienen paralizada la educación en la entidad.

El gobierno municipal de Paul Carrillo de Cáceres anunció hace unos días que brindará todas las garantías a los maestros que quieran reanudar clases en el municipio, declaración que respaldó el presidente de la Comisión de Seguridad en el Cabildo local, el petista Alejandro Luna, quien afirmó que sólo basta con que los maestros pidan el apoyo policial para que estos acudan a protegerlos.

El primer caso ocurrió al filo del medio día en el Centro de Desarrollo Infantil (Cendi) que se ubica en la Ruta 4, donde cinco patrullas acudieron al llamado de las educadoras que ya desean regresar a clases. Ahí, 30 docentes se oponían a la apertura del plantel pero la directora, responsable del edificio, junto con 17 maestras más, pidieron el desalojo por la fuerza de los padres de familia que no permitían el acceso a nadie.

Horas más tarde, docentes de la Escuela Secundaria Técnica número 22 hicieron lo propio y de igual manera, gracias a la intervención de la Policía Municipal es que se logró recuperar el inmueble, por lo que en breve anunciarán el reinicio de clases. Cuatro patrullas se ubicaron también en el plantel de la Secundaria Técnica número 20 y le permitieron a los directivos abrir el plantel.

Esta medida tomó por sorpresa a los manifestantes, quienes ya organizan medidas extremas para este miércoles en protesta. Según trascendió, se espera que en las próximas horas los paristas intenten recuperar los edificios, pero de acuerdo con las autoridades la orden es de mantener el patrullaje y tener bajo resguardo las escuelas con clases. La intención, se sabe, es lograr recuperar a como dé lugar el control de todos los planteles educativos de Cancún.

¿Lo lograrán? Confiamos en que sí. Pero ojalá sea sin violencia.

 

 

Jorge Castro Noriega, periodista y analista político. Es director del periódico La Voz de Quintana Roo y conductor del programa radiofónico La Voz en Contrapunto.

E-mail: jcastro_noriega@hotmail.com

Twitter: @jcastro_66

 

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