.a todos lo que les gusta es caer bien, y lo menos que
quieren es que te critiquen y te ofendan, Más que nada esto viene por parte
de las amistades o conocidos y personas que nos rodean. Alguna crítica que
ellos te miran y que saben que te afecta cuando te la mencionan. Esto puede
causar desorden mental y más si se trata de tu físico ya que una persona que no
se le acostumbra que la hayan llamado de tal forma puede afectar y al referirme
a física; significa que la persona ofendida hará lo posible para que ya no la
vuelvan a llamar de tal forma. por qué dejar que afecte las criticas, sentirse
bien consigo mismo es muy importante, y dejar ese carácter vulnerable a un
lado, no es bueno creerse de todo lo que te digan.
Hay muchas personas que tienen la suerte de tomar las críticas como motivación, de usar el enfado o indignación como motor para
hacer lo que quieren con más ahínco, o que simplemente hacen oídos sordos a los
comentarios de los demás; pero si ese no es tu caso y el miedo a las críticas
está haciendo que lleves una vida que no quieres, esto te puede ayudar:
- Cada
vez que alguien te haga un comentario negativo piensa para ti “eso es
lo que tu piensas, yo no estoy de acuerdo” y te haces la sorda o cambias
de tema.
- El
miedo a las críticas puede suponer una falta de seguridad en ti misma o de autoestima, busca
ayuda en ese tema. Cuando estás convencida de que haces lo que de verdad
quieres no dejas que las críticas de los demás te paren.
- No
comentes tus intenciones hasta que no te sientas más segura. A veces necesitas que
pase un tiempo para sentirte más confiada y que te de igual lo que piensen
los demás. Mientras ese momento llega no des muchos detalles si no
quieres.
- Aléjate
de personas que solo saben malmeter y criticar. Una cosa es la crítica
constructiva, que te ayuda a crecer y mejorar (aunque duela un poco), y
otra la crítica descarnada y con mala idea. Aléjate de ese tipo de personas
y rodeate de gente que te apoye y te anime, que no quiere decir que te den
siempre la razón, pero que al menos te apoyen. Ya sé que a veces esa
persona es un familiar cercano y que no es nada fácil, y no te digo que
rompas la relación con ella, solo que no le comentes los detalles o que,
si te preguntan, digas que todo va bien y cambies de tema.
- No
le des importancia a las críticas de las personas que no saben de lo que
hablan.
Esto para mi es fundamental. Decide ya a quién vas a hacer caso y a quién
no. Porque a la gente le encanta dar consejos aunque no tenga ni idea de
lo que está hablando. Escucha a alguien que tenga experiencia en tu
situación. Si tienes un negocio y te empiezan a dar consejos personas que
no saben nada de negocios, pues les agradeces la intención pero lo que te
interesa es la gente que sabe de lo que habla. Si estuvieras enferma,
irías al médico, ¿no? ¿O harías caso a la vecina que te recomienda
unas pastillas que le fueron muy bien sin tener ni idea de si a ti te
irían bien o no? (Si lo haces, no deberías porque estás poniendo en
peligro tu salud). No es necesario ser prepotente, siempre está bien tener
en cuenta las ideas de personas de otros campos porque te pueden abrir los
ojos a ciertas cosas que no habías considerado. Eso es una cosa y otra
dejar que alguien que no sabe nada de lo que tu haces te diga que haces
bien o mal.
Ten en cuenta que
siempre te van a criticar por una cosa o por otra, si
haces porque haces y si no porque no, pero recuerda que es tu vida. Cuando
tengas 90 años, ¿qué vas a pensar de este momento? Si te van a criticar, por lo
menos que lo hagan por algo que de verdad te apetece hacer.
¿Sabes qué? Es muy fácil estar abajo quejándote
y amargando a los que intentan subir, lo difícil es atreverte a subir al árbol.
Así que decide, ¿qué tipo de rana eres tú?