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Tal vez en la cámara alta la votación aprobatoria en primer cálculo,
será suficiente, pero no con un margen tan amplio como lo fue con los diputados,
al parecer en este caso los acuerdos partidarios no están consolidados.
Claro que dada la situación, con la poca probabilidad de que
no se imponga una negociación operada desde los Pinos, todavía existe una
esperanza de que en el senado no se autorice la homologación del IVA, la última
oportunidad para Quintana Roo en ese sentido.
Para empezar porque el entorno y la situación de los
senadores del Partido Acción Nacional tanto como de los del Partido de la Revolución
Democrática, en ambos casos no son iguales hacia el interior de sus bancadas en
comparación, no son tan unánimes como en la otra.
De tal suerte que los Senadores panistas, intentaran una vez
mas que no se apruebe la homologación del impuesto al valor agregado en las
entidades fronterizas como la nuestra, del once actual al diez y seis por
ciento.
La diferencia en esta oportunidad es que al parecer hay
algunos senadores perredistas que no por simpatía con sus pares albiazules, si están
considerando no acatar la línea impuesta por su partido en este tema
especifico.
En la cámara de diputados la alianza legislativa que el
Revolucionario Institucional logro consolidar con el perredismo, favoreció la aprobación
de la reforma, en teoría porque en la propuesta estaban incluidos los elementos que han sido valores
que el PRD siempre ha defendido.
Sin embargo en el senado el asunto ideológico no está siendo
tan influyente para los senadores perredistas, que aparentemente observan los
efectos de la homologación del impuesto desde otra perspectiva.
La enérgica oposición encabezada por el panista Ernesto
Cordero en contra de toda la reforma hacendaria, si bien no lograra detenerla
de manera integral, al menos está poniendo en riesgo algunos de sus apartados.
Tal es el caso como ya apuntábamos, del tema mediante el
cual se igualaría el impuesto al valor agregado en los estados fronterizos,
asunto en el que el senador panista y ex Secretario de Hacienda de la pasada administración,
ha desarrollado un cabildeo que augura una enorme dificultad para la consumación
de esa parte de la reforma.
No se puede dejar de lado que la animosidad de Cordero como
ya lo habíamos apuntado en otra ocasión, se debe entre otras cosas, a un
rompimiento político personal con su
anterior incondicional amigo Luis Videgaray, actual Secretario de Hacienda y
responsable de la reforma.
También a que desde la lucha parlamentaria, Cordero esta
sustentando su pretensión de convertirse en el próximo líder de Acción Nacional,
más aun con la reaparición de Josefina Vázquez Mota.
Es innegable que el protagonismo de Ernesto Cordero le ha
acercado reflectores que mas allá del desempeño legislativo, se están orientando
a la competencia por la presidencia de su partido.
Como lo es también que esto le haya granjeado algunas simpatías
con las que no contaba, el asunto de la batalla en contra de la homologación
del impuesto al valor agregado es un magnífico ejemplo de ello.
Porque no se puede pasar por alto que según ha trascendido,
los cálculos de la votación del punto especifico en mención, todavía no le garantizan
al Revolucionario Institucional, la seguridad necesaria para proceder en
consecuencia.
Esa preocupación además va compartida con la dirigencia
nacional perredista, que no ha encontrado el mismo nivel de obediencia en sus
senadores que como con sus diputados.
Siendo así lo que resta por esperar que en lo que corren las
horas, que no son muchas por cierto, es que se intensifique la operación directamente
desde la casa presidencial para establecer los amarres necesarios y
suficientes.
Aunque todavía queda una mínima esperanza para que Quintana
Roo no sufra el impacto de la determinación que ya fue aprobada por los
diputados, lamentablemente lo más seguro es que las negociaciones para alcanzar
la votación que confirme la decisión se logre aun de última hora.
Sobre todo porque como ya lo señalábamos, ante la
posibilidad más que real del riesgo que implica que en el senado la vía tome
otra ruta, el régimen va a poner toda su capacidad de operación, pero sobre
todo de convencimiento para lograr su propósito, de cualquier manera la
esperanza no se agota hasta el último momento.
Por supuesto también hay
que ponderar que más allá de las razones técnicas que han impulsado la
combatividad del senador Cordero en contra de la reforma y algunos de sus
apartados específicos, esta su aspiración de aprovechar el momento para
fortalecer su propia candidatura por la presidencia del PAN.
Lo que al final de cuentas nos remite al origen de las
cosas, que mas que tratarse de una defensa de objetivos ideológicos, aquí todo
se reduce al interés político y el aprovechamiento de los tiempos y los
espacios.
En conclusión mientras unos impulsan la homologación del IVA
y otros se oponen a ella, sin que realmente sepamos cuanto les importa a cada
grupo el efecto real de la determinación, lo que se observa es un conflicto de
intereses.
Una rivalidad que como siempre sucede en la política mexicana,
rebasa los preceptos de la causa y su beneficio, para remitirse a un posicionamiento
de bandos según la conveniencia.
Aun así porque podemos suponer que en este momento lo que
menos importa es quien se oponga, es que se mantenga viva, con todo y que eso
solo signifique como ya lo decíamos una esperanza, la posibilidad de que
sucediera lo inesperado y se lograra dar marcha atrás a la multicitada homologación
del IVA.
Asunto en el que en seguramente podríamos coincidir
ampliamente los quintanarroenses, si no todos al menos una inmensa mayoría,
porque mas allá de la situación personal y los compromisos individuales, en
algunos casos hasta cierto punto entendibles, lo que no podemos negarnos
colectivamente, será el impacto negativo que vendrá aparejado con la decisión.
twitter@vazquezhandall