. Lo siento pero de esos no nos ocuparemos
pues seremos más realistas y menos apegados al mundo humano mundano que todo lo
tuerce, tergiversa y sobre todo destruye.
Vamos a ser más
realistas y dividir la vida en 90 años de 30 años como intervalo y que como
prole vivimos la mayoría de los seres equilibrados del mundo. Debo advertir que
esta lectura no es apta para los locutores de televisa, algunos funcionarios,
religiosos, fanáticos del América y ligadores de fin de semana de la Condesa más
conocida como la colonia del pecado. Ya ve que hay de todo y se le puede pegar.
Mejor no le mueva.
Los primeros 30
años que el hombre o mujer vive a plenitud no le teme ni a la muerte. De hecho
la reta y la busca sin miedos en cualquier lugar. Educado en escuela pública o
privada con maestros que no cometen errores ortográficos, poco a poco va
descubriendo los placeres de la vida que cuando no cuestan saben mejor.
Sueña, brinca,
grita, se despeina, miente, se enamora, jura, abandona y amanece con una moral
renovada sin conocer ni sentir culpa de lo malo que haya hecho el día anterior.
Todo está bien hecho a esa edad. Todo está en su lugar como debe ser y como a él
le gusta. No se preocupa por nada pues saber quién lo hizo por él, le vale
madres.
A esta edad la
ingenuidad de muchos permite el abuso de otros. Se despierta la violencia
contra unos y otros sin medir las consecuencias que suelen ser muy cabronas en
muchos casos. Los pleitos vocales más comunes que los de manos duelen menos
pero a la larga son los que menos se olvidan. Me las vas apagar OGT.
Los bajos instintos
surgen como agua a presión del grifo y en un parpadeo ya está uno pagando por
hacer el amor a una profesional. Como siempre hay presumidos que nunca lo van a
admitir y menos en público. Todo se cura solo o con una aspirina o laxante y a
seguirle dando sin darse cuenta del tiempo que nunca se detiene.
Después de esa edad
viene la de importancia, la de los negocios, la acidez estomacal, los celos, la
amante, la otra el auto nuevo, la casa chica y sobre todo buscar la foto en los
periódicos de uno a colores aunque sea en la sección sociales. Ya ve que de
negocios no es tan fácil salir si se es de baja cuna y de cama baja. La
enfermedad viene más seria, la operación se puede complicar y es cuando se nos
presenta la muerte a colores en negro brilloso. El miedo lo conocemos de otra
manera más jodida. La cuenta de saldos de la vida anterior empieza a pasar
facturas. Unos marchan otros se quedan. Cerramos los 30 a 60 destacando que
cuando más reflexionamos y oramos.
Después de los 60s
vienen los años más duros sobre todo sin pensión o con ella pues ya ve que no
alcanza para una chingada. Las lágrimas de perdón brotan, ser abuelo viejo,
solo y abandonado es lo que tu sembraste y cuando hay abultada fortuna es
cuando te va peor, pues es tu familia la primera en dejarte en los huesos de
acuerdo con tu mujer si todavía está contigo, sabiendo también que no sirve
para nada.
A esta edad el
cierre de ojos se viene de pronto y es cuando el bien nacido voltea y ve
cuantos mandamientos respeto, cumplió y honro durante la vida que se va como
vino.