. Pero no pensemos que hace falta un sofisticado montaje escénico, ni mucho menos. Un poco de imaginación, algunos ajustes técnicos, piezas de corcho y muchos pájaros de peluche... El resto, las divertidas caras de asombro del público y un viral que deja constancia de esta ingeniosa acción de street marketing. Cielos, creo que he visto un lindo pajarito...