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Recuerdo a los médicos, enfermeras, ferrocarrileros, obreros, lideres,
funcionarios de todos los niveles y ahora con una bandera grandota instalada en
el centro de mi cuerpo colgada casi llega al cielo.
Tengo como vecinos al palacio nacional, casa real de
hombres que envueltos en la bandera han entregado su vida pública sexenal, a
veces por más tiempo, al servicio de la patria. Además tengo el palacio de
ayuntamiento que alberga una cumulo de historia rica y de ricos que se han
servido del dinero público para acumular fortunas mal habidas. Debo decir que
las alforjas de palacio nacional son más grandes. Del otro lado o sea enfrente,
tengo la inquisición o sea la catedral. Como obra es un magnifico lugar para
los desempleados o mil usos que ahí se instalan para ofrecer sus servicios de
plomería y diversos. Eso es por fuera. Por dentro están los personajes que
representan la salvación del mal, la garantía en otra vida y si no se hincan a
confesar sus pecados semanales y dan abultadas limosnas a la curia se los lleva
la chingada.
Hasta ahora como debe haber notado es cuestión de
dinero. Enfrente de palacio nacional y como equilibrio del pecado en 3
costados, tengo hotel, joyería, changarros, abarrotes, bicicletas, taxis y
sobre todo un mardal de carpas de todos colores de grupos con diferente
denominación me caen sin ser invitados, se instalan, cocinan, duermen, mean y
hacen todas sus necesidades para poder protestar. Yo como Zócalo no tengo
derechos de ninguna especie pues ni el turista me puede ver.
Señores protestadores, no protestantes porque me
caen los abogados que salen hasta por las coladeras, les quiero decir que, yo
como Zócalo los quiero a todos, no les he hecho nada malo, los respeto mucho,
me gusta que me transiten sin problemas no obstáculos y cuando van por una
horas a escuchar conciertos, música, discursos, poemas o mamadas, el momento más
feliz para mi es cuando se van. No importa que dejen basura. Tengo un ejército
de votantes que me limpia todos los días, cuando puede claro está. No me
interesa ser de la humanidad, porque ya lo soy, pero les suplico que me
respeten como yo lo hago con ustedes. Ahora si la protesta es contra x persona,
es fácil resolverlo: hablen a Locatel, averigüen su dirección privada y vaya a
chingar como corresponde al funcionario en cuestión. Si este funcionario no
quiere protestas en su casa, tiene 2 opciones: evítalas o renuncie al
sacrificio de servir al pueblo que no lo entiende ni lo merece. Ya si los
vecinos se quejan, que lo hagan con las copias correspondientes a las
autoridades competentes, pero por favor ya no quiero sus olores por tanto
tiempo y también lo digo porque van a joden otros lugares públicos dándole en
la madre a terceros que nada tienen que ver con su males.
Joder.com debe terminar. Protestar justamente no,
pero debe hacerse en el lugar señalado: los domicilios particulares de los
funcionarios en cuestión. También en esos lares hay calle y su voz se escucha.
Que no le hagan caso es cosa de otros no mía. Civismo señores, eso se aprendía en
la escuela en mi época y era muy útil. Ahora creo que ni Sibismo se imparte con
faltas de ortografía. Soy parte de ustedes y de la ciudad.