. En diversas oportunidades que he tenido de hacerlo he puesto énfasis en el aspecto polñitico; es decir, desde el punto de vista de "oficio político".
En este sentido, se trata de una estrategia
astuta para librar las otras reformas y, de paso, quitarle a la izquierda una
bandera política que complicaría aún más los escenarios para las "otras" reformas. Se trata de una
propuesta prudente desde el punto de vista político.
Desde el punto de vista económico, la estrategia seguida por el Presidente y su equpo es una solución parchada al problema fiscal de nuestro país. Se fueron por el camino fácil: centrar la reforma en “los que
más ganan”, tal como lo anuncian por todos los medios posibles. Sin embargo, en el siguiente texto trataré de explicar por que es insuficiente, injusto e inequitativo el planteamiento desde el Gobierno Federal. Esperemos que a partir del 13 de octubre cuando se dictamine en el Congreso y luego pase al Senado, pueda corregirse sin afectar a los contribuyentes cautivos.La falla
fundamental de la reforma propuesta por el Presidente es la INEQUIDAD al no
generalizar el IVA (como en todas las economías sensatas), no toca los
regímenes especiales y de excepción (los deja vigentes en el IVA) y centrarse
en el tema de la RECAUDACIÓN (incrementar el ISR) cargándole la mano a los
contribuyentes cautivos y guiñarle el ojo complacientemente a la informalidad.La ventaja para el
Gobierno en ubicarse en los contribuyentes cautivos, es que son
fundamentalmente familias de clase media que no se van a plantar en el zócalo o
convocar marchas, precisamente porque no tienen tiempo que perder en su trabajo
o pequeña empresa. Este segmento de población es lo que Colosio denominó como
“cultura del esfuerzo”.Cierto que hay empresarios muy ricos en este segmento; pero, ocupan el decil más alto en ingresos (decil X). Por esa razón, tampoco salen a las calles a manifestarse y pueden darse
el lujo de contar con despachos legales y fiscales que les defienden del
injusto e inequitativo diseño fiscal del país. Por lo mismo, sus poderosos
intereses e influencia se desarrollan a otro nivel, afectando, a final de
cuentas, también a las clases medias y bajas, a quienes se les traslada,
normalmente incrementando precios, el costo de operación que impone el Estado a
las empresas.http://leonardoengd.blogspot.mx/2013/10/ingreso-promedio-corriente-y.HTMLAunque hablar de
clase media es muy incierto en nuestro país porque aún no existe una
metodología que la defina con precisión, utilizando el tradicional enfoque de ingresos
por hogar, en la tabla expuesta en el link anterior, podemos observar que aunque el
ingreso promedio trimestral por hogar, que ascendió a 38,125 pesos (a precios
del 2012), fue 1.5% superior al del 2010, es inferior en 11.1% al del 2008. Aún
y cuando nuestras autoridades pregonen que no es momento de subir impuestos a
los “pobres”, cargarles la mano solo a los contribuyentes cautivos (que no solo
son los ricos) es sumamente inequitativo.Para sostener este
argumento, en la misma tabla se observa que en el decil I, el ingreso promedio
trimestral es de 6,997 pesos, una participación en el ingreso nacional de 1.8%;
en el decil II, el sueldo es de 11,794 pesos, una participación de 3.1%; en el
decil III, es de 15,734 pesos y 4.1%; en el decil IV, son 19,513 pesos y 5.1%;
en el decil V, 23,914 pesos y 6.3%; en el decil VI, 28,862 pesos y 7.6%; en el
decil VII, 35,570 pesos y 9.3%; en el decil VIII, 44,849 pesos y 11.8%; en el
IX, 61,014 pesos y 16% y en el X, 133,003 pesos y 34.9 por ciento.Como puede
observarse, el ingreso del decil más alto es casi 20 veces mayor que el decil
de más bajos ingresos. Si esto es válido para que en los anuncios se diga que
la reforma es justa porque pagaran más los que más ganan, también es notorio
que es la disminución del ingreso entre el decil IV y el decil IX, lo que
supone un deterioro de la calidad de vida de clase media (deciles del III al
IX). La notable inequidad en la distribución del ingreso: más de 50% del
ingreso nacional se concentra en 20% de la población, se convierte en una
notoria limitante para un sólido crecimiento del mercado interno de bienes de
consumo. La clase media es la que más consume.En concreto, la distribución
del ingreso no es neutral sobre el crecimiento económico y de ahí la
importancia, como objetivo de política pública, de lograr una mayor equidad. La
reforma tributaria propuesta por el Presidente no tiene de fondo la equidad
como argumento. Lo que el Estado propuso es una reforma eminentemente
recaudatoria y pesa sobre los contribuyentes cautivos que, hablando en plata
pura, no son los más ricos del país.Por otra parte,
considerando la reciente investigación denominada “Cuantificando a la clase media en México: un ejercicio exploratorio”
del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), publicada en el mes
de junio, se aborda por primera vez la clasificación de clases sociales en
México desde el enfoque de gasto. En el texto, podemos constatar que sólo 42.4%
de los hogares y 39.2% de la población en México pueden ser considerados como clase
media; 55.1% de los hogares y 59.1% de la población pertenece a la clase baja;
y apenas el 2.5% de los hogares y 1.7% de la población es de clase alta. Ver la grafica expuesta en el siguiente link:http://leonardoengd.blogspot.mx/2013/10/cuantificando-la-clase-media-en-mexico.htmlEn términos
absolutos, a nivel nacional la clase media suma 12.3 millones de hogares y 44
millones de personas, de las cuales, tres cuartas partes se concentra en áreas
urbanas.Sin embargo, considerando
a dónde canalizan su gasto, si bien en el segmento de clases medias se agrupa
42.4% de los hogares, ellos acumulan: 56.6% del gasto corriente monetario o del
mercado interno del país; los gastos en cuidado personal ascienden a 57.4%; en
vestido y calzado 59.4%; en educación, cultura y recreación significa 63.1%, lo
que no deja de sugerir una apuesta por un avance en términos meritocráticos; y
también, de este segmento parte 58.3% del total de transferencias otorgadas a
otros hogares. Ver el siguiente link:http://leonardoengd.blogspot.mx/2013/10/cuantificando-la-clase-media-en-mexico_7.htmlEn concreto, con
base en un enfoque de gasto, si la reforma tributaria del Presidente tiene como
fondo la justicia, está siendo totalmente injusto que se enfoque en la clase
social que sostiene la economía de nuestro país. El Estado propuso una reforma
eminentemente recaudatoria y pesa sobre los mismos contribuyentes de siempre,
la clase media.Siguiendo con la línea
discursiva la propuesta también es INJUSTA, porque al olvidarse de los
informales a cambio de “venderles” acceso a la seguridad social y al seguro de
desempleo como instrumentos para que decidan integrarse al Sistema de
Administración Tributaria (SAT), no garantiza que vayan a regularizarse y pagar
sus impuestos, así como así. Con este par de argumentos (seguridad social y
seguro de desempleo):¿Pretenden,
integrar a la formalidad al 60% de la Población Económicamente Activa (PEA) que
gana miles de pesos sin declarar fiscalmente sus ganancias?¿Pretenden, que
los cotos de poder y el dinero producto de las cuotas que pagan miles de
informales diariamente por operar en la clandestinidad fiscal, dejen de ser
moneda de cambio de autoridades y funcionarios corruptos?Es cierto que el
Ejecutivo plantea eliminar el Impuesto Especial a Tasa Única (IETU), la consolidación fiscal de grandes empresas y el Impuesto sobre Depósitos en Efectivo (IDE);
no obstante, de un plumazo se propone reducir el margen de deducibilidad para
las personas físicas y morales y para aquellos que tienen ingresos por encima
de 500,000 pesos anuales. Castiga particularmente a las personas físicas con
32% de ISR. Este tipo de miscelánea fiscal lo que demuestra es inequidad y poca
justicia por lo que ya hemos expuesto hasta el momento.No cabe duda que es una propuesta astuta desde el punto de vista político pero injusta e inequitativa desde el punto de vista económico. Además, quedo muy lejos de ser una reforma de carácter estructural que modifique el sistema tributario del país y lo encamine hacia objetivos de crecimiento económico y generación de empleo.Leonardo Alvarez@leon_alvarez