Análisis de coyuntura electoral (setiembre 2013 - segunda entrega).

Ya habiendo visto y leído todos los estudios de opinión pública - los hechos profesional y científicamente y los que dejan todas las dudas del universo, podemos terminar de construir lo que sería la "línea base" de la situación justo antes de que empiece el proceso electoral. Hoy vale la pena hacerse una revisión de la situación general y especialmente del PLN, para en próximas ocasiones o entregas ver lo que sucede con los otros partidos políticos).

 

. Hoy vale la pena hacerse una revisión de la situación general y especialmente del PLN, para en próximas ocasiones o entregas ver lo que sucede con los otros partidos políticos).
Empecemos por la situación general, donde nos encontramos con una población electoral dividida en tres: quienes ya tienen candidato y dicen que irán a votar; quienes dicen que irán a votar pero no tienen candidato aún; y quienes ni tienen candidato y todavía no muestran interés en ir a votar. Por el país, por el bien del sistema de partidos políticos (cada vez en crisis más profunda) y por la institucionalidad nacional democrática, espero que el segundo tercio se decida, pues al parecer al último tercio (desde ya 1998) es cada vez más difícil incorporarle dentro de la dinámica electoral y ni una elección, ni candidato o partido político candidato alguno pareciera que podrán dar marcha atrás lo que desde hace mucho y de muy variadas maneras viene construyéndose y consolidándose - para beneficio de ciertos sectores - en desdén hacia lo político y la política, migrando cada vez más a la apatía política en la que ya les perderemos casi perennemente. En este grupo el trabajo electoral no va a concentrarse, no porque no valga la pena contar con compatriotas que participen de la legitimidad del sistema institucional costarricense, sino por un principio de realidad ni juntos, ni por separado, para el próximo 2 de febrero del 2014 se cuenta con los recursos, humanos y económicos, ni con el tiempo suficiente y - lo más triste aún - con los argumentos suficientemente sólidos y concertados para poder convencerles que la política en nuestro país, vale la pena. 

Pero bueno, quedan los otros dos tercios. En el primero, el que todavía no sólo cree en lo que este último tercio no, pero además participa con antelación en definir su interés por votar y por hacerlo por alguno de los oferentes políticos existentes, ya al parecer los "dados están echados"; y el segundo tercio en el que cualquier cosa puede suceder. Así, nos enfrentamos con estos dos tercios donde existe probablemente no sólo la intención de voto, sino que efectivamente vaya a darse la visita a los centros de votación a ejercer su derecho al sufragio. Cualquiera puede darse cuenta que esa, esos dos tercios, son "la cancha" donde deberá jugarse toda la elección del próximo 2 de febrero del 2014. 

Es precisamente en esa cancha donde el candidato de la minoría más grande - el PLN - tiene un tercio (¡otra vez este bendito número!) de las intenciones de voto, con lo cual sólo él y sus asesores - triste y célebremente - creen que les alcanzará para llegar a la Presidencia de la República en primera ronda. Algo impensable, no por obtusas motivaciones afectivas, sino por principios materiales:

a) Desde enero del 2013 está "solo" en la contienda siendo la voz cantante en el PLN, se le retiraron, plegaron, acomodaron, reencontraron y hasta le pidieron cacao sus adversarios. Don Johnny - cosa que ni él mismo creía y por eso amplió la asamblea de partido todo cuanto pudo para blindarse de un día negro - es quien manda dentro del PLN y eso ahora lo tiene claro (no sólo ganó los procesos internos de elección de candidatos, sino que le están retornando figuras desde los rincones más insospechados de la historia verdiblanca y hasta de los lugares más "curiosos" como del PASE).

b) Al parecer hay una base permanente, pero igualmente inamovible que está con don Johnny y que no parece crecer, todo lo contrario, tiende al decrecimiento, no por abandono de apoyo al candidato sino porque porcentualmente disminuye a medida que aumente o se incremente la masa electoral.

c) Un insight relevante es que, si estando desde ya hace rato sólo en el PLN y habiendo sido el candidato que se definió primero que otras fuerzas políticas, pareciera que quien ya está con él ya está y no se van a adherir – significativamente - más personas. Siendo el fenómeno del “Band wagon” tan extendido como se supone en nuestra cultura política ¿por qué no hay más quienes estén “votando a ganar”? ¿Qué están esperando? ¿Están esperando algo? O por el contrario, ¿será que el fenómeno del Band wagon (voto a ganar) se estará dando hacia otro lado y no con el candidato del PLN?

d) Podría ser que en términos de comunicación de la ciudadanía estemos frente a un fenómeno en el que decir que se va con el candidato oficial sea “mal visto” y juzgado de manera negativa. De ser así habría un subregistro de la intención de voto. Algo sucedido en 1998, cuando la fuerza de partido en el PLN era mayor que la del candidato. Si así fuera ¿Por qué la gente omite, le da pena, niega, “le da cosa” decir que apoya a don Johnny Araya?. ¿Por qué un cómico mexicano se permite hacer empatía con su público indicando que él – que no vota en CR – no le daría su voto a don Johnny Araya? ¿Es  tan evidente que lo “políticamente correcto” es no hacerlo? ¿Es esa su lectura “desde fuera”?

e) Hoy pareciera que el candidato alcanzó su punto máximo – dadas las evidencias proporcionadas por todas las encuestas de opinión pública – y se mantiene a la cabeza pero estancado. Pareciera que ya alcanzó por lo tanto todo votante de su propio partido (que rondaría puntos más, puntos menos, la misma simpatía partidaria que el candidato). Si fuera que el PLN es más grande que el candidato ¿Por qué ni el propio liberacionismo en su totalidad está con el candidato oficial, si ya desde enero está en solitario dentro del PLN?. Si en este momento el candidato fuera más grande que su propio partido: ¿De dónde tomaría los votos para crecer? Parece difícil hacerlo de un terreno que aún se muestra con bastante movilidad y el que otrora diera diferencias significativas para el crecimiento de partidos como el PAC y el ML, que obviamente al día de hoy no darían su voto al PLN, dado el desgaste natural por haber estado en el Gobierno durante ya dos administraciones.

Súmese a todo lo anterior el desgaste natural del PLN por estar en gobierno, la difícil separación entre candidato y Mandataria, que basta una búsqueda rápida por Internet para encontrarles en múltiples fotografías juntos (como aspecto más icónico/superficial), pero que compartieron hitos importantes como Juegos Centroamericanos y que durante toda la administración Chinchilla no se vio un “esta boca es mía” de parte de Araya oponiéndose a las políticas / desaciertos del Gobierno, con excepción de la concesión San José San Ramón y refinería china. Momentos y yerros para señalar a la actual administración ha tenido, virtud a la bondad del Gobierno de proporcionar elementos para criticarle, en donde sus fallas han sido de toda índole, tamaño y para todos los gustos, colocándose como la que más movilizaciones sociales ha logrado. ¿Por qué no aprovechó todas esas oportunidades el otrora alcalde para encontrar empatía ciudadana? Pero además, cuando se trató de enfrentamientos se hizo desde el punto de vista personal entre el Presidente del PLN y no marcadamente ideológico (recordar la discusión que tuviera con la Mandataria y las apelaciones ad hominem que lanzara contra don Bernal Jiménez). Así que, si querían tomar distancia del Gobierno y que no se les contagiara lo ilegítimo de su accionar, ya parece tarde.

Con este panorama y (al igual que todos los demás partidos) sin recursos (y ahora con un monto menor de deuda política a la que aspirar), dando evidencias de no contar con fondos suficientes merced al impulso de modificaciones al financiamiento Estatal para los partidos políticos, y habiendo fallado también en la Asamblea Legislativa para precisamente lograr portillos en dicho financiamiento, ahora indican que no iniciarán la campaña de comunicación sino hasta ver qué harán las demás agrupaciones (otra evidencia más que tienen pocos “chuminos” como dice un amigo y que harán un uso exhaustivo y cuidadoso de los dineros). Esta no comunicación podría costarles aún más cara que comunicarse.

Con un escenario que coloca al PLN (hasta por decisión propia) en una postura contestataria, reactiva y no proactiva, sabiendo ahora que el 1er lugar por San José por el Partido Acción Ciudadana es de “nivel nacional” y que dicha figura será la encargada de la “artillería pesada” contra el propio PLN y su candidato, que por lo tanto tendrá un 2X1 (dos Solís, en lugar de uno), le coloca en una posición cuesta arriba, complicada incluso para su organización territorial, con candidatas y candidatos a diputados que tienen un terreno complicado para ganar cada uno de los 57 escaños para el 2014.

Don Johnny Araya es en el escenario político electoral actual el candidato a vencer y pareciera que tiene muchos más factores por los cuales decrecer en la intención de voto, que para crecer. Sus críticas a la oposición parecen no ser de envergadura suficiente para hacerle daño (como que Luis Guillermo Solís fuera canciller, escritor de discursos de don Oscar Arias y Secretario del Partido Liberación Nacional). Todo lo contrario, al menos en el PAC se encuentra enfrentado nuevamente (a modo de Deja Vú) a una situación similar a la del 2002 / 2006, pero esta vez sin un Abel Pacheco en el PUSC (conocedor de política, no como el señor Hernández) y un Oscar Arias… premio Nobel de la Paz, Ex presidente y capaz de “echarse al hombro” un TLC. Pareciera que ocuparía de un milagro y que en ello o Dios les hable o la iglesia haga un manifiesto que guíe electoralmente a la ciudadanía…. 

UNETE



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