. Como es de público conocimiento, el proyecto de ley estatutaria está en estos momentos en revisión en la Corte Constitucional antes que se sancione por el presidente de la República, toda vez que procura la definición del ámbito de este derecho en Colombia.
Aunque ya una subcomisión del Senado presentó un informe en el que expresa que “no es necesario que se decida la constitucionalidad del proyecto de ley estatutaria” de reforma de la salud para poder avanzar en el proyecto de ley ordinaria, en los congresistas subsisten las dudas sobre si debe o no continuar el avance del debate de éste último proyecto.
Edgar Gómez, senador liberal, sostiene que habría alguna incompatibilidad para tramitar el proyecto de ley ordinaria que fija las reglas puntuales en la prestación de los servicios de salud, hasta tanto no se conozca si el texto que aprobó el Congreso como ley estatutaria de reforma de la salud pasó o no el examen en la Corte Constitucional.Y aunque el ministro de Salud, Alejandro Gaviria, principal impulsor de esta reforma que es considerada vital en la gestión del gobierno del presidente Santos durante la presente legislatura, considera que los pocos días que quedan para poder darle aprobación al proyecto de ley ordinaria resultarían suficientes para lograrlo, reconoció que existen dificultades para conseguirlo y por ello acudió a una ‘sensibilizadora’ invitación para que con base en el sentido de urgencia que exige el actual sistema, se consiga el trámite y aprobación de este componente legal de la reforma.Para el ministro, temas como los problemas de oferta y las especialidades médicas, son, entre otros, algunos de los factores que junto a la crisis financiera del sector así como el mejoramiento de la oportunidad y la calidad en la prestación de los servicios, justifican aprobar cuanto antes el proyecto de ley ordinaria que está entrabado actualmente en el Congreso.Algunos de los actores del sistema de salud que están expectantes por lo que resulte finalmente como reforma sectorial, han adoptado diferentes posiciones frente a esta situación. Mientras los prestadores tanto públicos como privados argumentan que dada la crisis existente los cambios son inaplazables, pero debiendo ser cambios que aborden y solucionen significativamente asuntos medulares que hoy afectan el acceso a los servicios, pero también el equilibrio financiero del sistema y de quienes en él intervienen.Por su parte, el gremio que agrupa a las actuales aseguradoras del régimen contributivo y que de aprobarse el proyecto de ley ordinaria pasarían a ser ‘gestoras de salud’, opina que antes de aprobarse una nueva reforma, lo mejor es arreglar las actuales y múltiples debilidades financieras del sector salud, que han generado entre otros factores, que exista a la fecha de hoy un supuesto hueco de 14,4 billones de pesos como deuda entre los diferentes actores del sistema, para después sí, entrar a operar la nueva reforma.En esa incertidumbre pues se desenvuelve el actual proceso que procura traerle una nueva reforma al sistema de salud colombiano, que sería la sexta en los últimos veinte años. Por eso, sin profundizar en el análisis de lo que se propone en los proyectos de ley estatutaria y ordinaria, parece que lo que está pasando es que la reforma se está deformando.ubeltran@hotmail.comtwitter: @ulahybelpez