.nacion.com/nacional/politica/Nueva-Unimer-Johnny-Araya-electoral_0_1368063225.html">http://www.nacion.com/nacional/politica/Nueva-Unimer-Johnny-Araya-electoral_0_1368063225.html hay
que hacer un alto en el camino y meditar acerca de la situación con fundamento
en lo que llamaremos "linea base", es decir la situación al momento
del banderazo de salida justo antes de la convocatoria oficial del TSE a los
comicios del próximo año 2014.
Sin contar aún con resultados de la evaluación de la gestión
gubernamental - al momento de escribir estas líneas - se sabe que esta al menos
no será positiva o no revertirá la tendencia negativa que viene sosteniendo la
actual administración frente a la ciudadanía. Saltan a la memoria elementos que
bastará que cualquier partido o candidato - y todos en la oposición querrán
hacerlo - echen mano durante la campaña que aún no empieza, para traer a
colación lo que ha significado tener un gobierno del PLN durante estos cuatro
años.
El entorno político y económico general hacen recordar y contar
con evidencia suficiente para señalar que el gobierno aún no encuentra norte y
que nunca lo encontró. No hubo estrategia alguna que amalgamara las políticas
públicas por las cuales quedara en el imaginario social algo distinto de la
serie impresionante de yerros que iniciara con el aumento a las y los
diputados, el POLSEPAZ, el fallido plan fiscal, el tema de Isla Calero, la
carretera San Ramón San José, las contrataciones en RECOPE, los huecos en las
principales arterias nacionales, el viaje a Perú... en fin, la lista es
surtida, variada y huelgan algunos ejemplos para constatar lo señalado...
aunque aún hay más.
Resulta interesante que en medio de todo ello se diera la
llegada de Carlos Roverssi al frente del área de comunicación y que por poco
lograra afincar algunos elementos de buen manejo político, pero pese a ello los
yerros siguen apareciendo y ni Merlín o Mandrake con todo su poder podrían
hacer magia o ademán hipnótico alguno de tal magnitud que permita ni
desaparecerlos, ni minimizar su impacto en la mala imagen ya consolidada de la
presente administración. Hay que reconocer que hubo al menos manejos
"distintos" de la comunicación del Gobierno durante las actividades
del 25 de julio, así como intentos por distraer la atención con Fonatel
nteresantes http://www.ameliarueda.com/chinchilla-arremete-contra-sutel-y-califica-de-burla-plan-para-llevar-internet-a-escuelas-y-colegios/ ahora
con la participación en la 68 Asamblea Anual de la ONU, pero también hay que
reconocer que parecieran no ser ni suficientes, ni de magnitud tal que logren
su cometido.
Como si esto fuera poco, ya han sido varias las manifestaciones
y estudios hechos entre el empresariado nacional que tampoco brinda las mejores
calificaciones al actual gobierno... todo lo contrario. http://informativocr.wordpress.com/2013/05/23/sector-empresarial-de-costa-rica-califica-con-un-46-al-gobierno-de-chinchilla/ http://www.ucr.ac.cr/noticias/2013/07/29/empresarios-muestran-pesimismo-en-encuesta-trimestral.html
Por otra parte tanto dentro del propio PLN - y el mismo candidato
- han señalado al gobierno sus errores. Igualmente partido y candidato buscaron
separarse de la presente administración, pero - por estrategia o ausencia de
ella - no han sido consistentes y al día de hoy, el candidato Araya ni menciona
el tema, como sí lo hiciera durante las manifestaciones populares contra la concesión
de la carretera San Ramón San José.
En resumen, el gobierno - al que ya Araya no señala más que no
pertenece o que no comulga - no las ha tenido todas, ni pocas con la ciudadanía
(aún falta espera qué dice la ciudadanía en las encuestas). Pero además tampoco
la administración Chinchilla las ha tenido consigo con segmentos del sector
privado y productivo nacional. Y, "para mejor hacerlo" tiene en la
figura de Daniel Ortega y todo su séquito a un duro contrintante político que
le está sacando provecho en el escenario interno, merced a su débil
administración.
Con este escenario parecería al menos muy extraño que aparezca
encuesta alguna diciéndonos que el PLN es un partido que amalgame a una
proporción siquiera similar a la que ha gozado en sus mejores momentos
históricos (entre un 40% y un 45% de la ciudadanía), o que su candidato las
tiene todas consigo para llevársela en una primera ronda, cuando ni siquiera se
ha dado el pitazo inicial del "partido electoral"... es cierto que el
adversario pareciera de canchas abiertas (con el perdón de quienes juegan en
canchas abiertas), pero una cosa es llevar ventaja entre "partidos y
candidatos minúsculos" y otra muy distinta creerse por ello el gigante de
proceso electoral.
Nada
más perjudicial para la campaña de don Johnny Araya asumir posturas triunfalistas
y de autoengaño diciéndose a sí mismo y a sus seguidores que está fuerte en las
encuestas y que todo ello lo ha logrado "sin haber gastado un cinco en
publicidad". No le luce desmerecer el no haberse separado de su cargo como
Alcalde, que le permitió festivales de luz, juegos deportivos y demás. No le
luce desdeñar su ingreso al camerino de la Selección Nacional y las reacciones
que ello ha suscitado. Quienes le asesoran deben darle algunas palmadas de
realidad si quieren dejar de escribir capítulos en ese manual de cómo perder
una elección presidencial, cuando ni siquiera adversarios relevantes se
tenía.