De las armas pasamos al voto y del voto a las armas. La historia del voto es muy atropellada y se asegura que es respetado y casi sagrado. Vaya burla de los políticos y sus partidos. El voto tiene muchos calificativos y se inicia con la calidad de política que hace cada candidato en todas partes del país. Hay un enorme vínculo entre el dinero y el voto. Se complementan pues uno lo compra y el otro se vende. Todo alrededor del voto es ilusión. Cambio ya antes de que pase algo serio.



