De Vagabundo en Acción (2)

 

.Era así, que uno de esos días que sumido en este nadar al interior de tan inmenso tesoro es que me encontré con él, caminaba por una de esas calles perdidas en cualquier ciudad que se precie de tal, era un día luminoso como esos que se dan sólo de vez en cuando en que el sol se filtra por entre las nubes y su luz se multiplica entre sus paredes llenándolo todo y les menciono esto porque no se si fue eso lo que hizo llamar mi atención sobre este hombre que se deslizaba escalinatas abajo como hundiéndose en la vida hacia el averno más secreto de la misma... le quize seguir y así lo hice por algunos minutos, pero la bajada se iba haciendo eterna en esas escaleras interminables que iban caracoleando hacia las profundidades, mientras el aire o la atmósfera se tornaba... no se si asfixiante por la cada vez mayor ausencia de oxígeno o si alguna fuerza extraña me intentaba aplastar no permitiendo, aunque sutilmente, a mis pulmones acumular el suficiente aire como para permanecer erguido.La verdad es que me asusté, no quize hacer más caso a mi curiosidad y regresé escaleras arriba abandonando esa atmósfera tan ajena e incómoda. (continúa)

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales