. Nos dan libros, conciertos galerías, espectáculos, cines. Especialmente cines. A través del arte nos conducen y nos ciegan a nuestra esclavitud. El arte adorna las paredes de nuestra prisión, nos mantienen en silencio, distraídos e indiferentes.” Jim Morrison
Jim Morrison fue un estudiante de cine, encuentra en este las potencialidades totalitarias, a partir del ejercicio del consumo continuo de imágenes, entre el espectador y el arte cinematográfico, se construye una relación de simbiosis, uno no puede vivir sin las imágenes entregadas, el ultimo, no puede dejar de lado la capacidad de respuesta del primero.1
Según Cabrejas:“...Morrison, pre-anuncia con sus flashes de ideas el mundo posible del tecnofascismo, el futuro próximo de los multimedia hegemónicos que imponen su realidad sin discusión alguna. Ellos son los amos. El cineasta (hoy diríamos, más bien, “el editor de TV”) es un alquimista que repite, en su retorta, la obra de la naturaleza y nos vende sucesos que tienen lugar fuera de nuestro conocimiento y control.”2Jim Morrison dirá:“Las películas son colecciones de imágenes muertas a las que se ha inseminado artificialmente”3Siguiendo la linea planteada por Cabrejas, vemos que el poder de la imagen adquiere el poder de efecto de verdad, efecto que le devuelven la vida, la imagen seleccionada, recortada, elegida, coleccionada, de repente emerge con poder de construirse como imagen viva, sostenidos por los espectadores-vampiros dispuestos a consumirlas, adquiriendo un efecto transformador, la existencia esta determinada por lo que es mostrado, unificando la capacidad de pensamiento y de opinión de los sujetos.“Los espectadores de cine son vampiros quietos.El cine es el arte más totalitario. Toda la energía y sensación es absorbida en el cráneo, una erección cerebral, el cráneo hinchado de sangre. Calígula deseaba un solo cuello para todos sus súbitos de manera que pudiera decapitar el reino de un solo golpe. El cine es este agente transformador. El cuerpo existe por los ojos; se convierte en tallo seco para sostener a estas dos blandas e insaciables joyas.”4En el acto de repetición de las imágenes, el cine, puede configurar una nueva temporalidad, construir un conjunto de objetos que adquieren visos de realidad, creadoras de un nuevo mundo, acompañado con una infinita mitología donde los sujetos, se sumergen, mitologías que van desde la celebre y fugaz estrella del mundo del espectáculo hasta políticos que son reconstruidos en torno al mundo de la imagen verdad, una temporalidad circular, de respuestas y preguntas girando en torno de si, pero apareciendo siempre como novedad.“El cine confiere una especie de falsa eternidad.Cada película depende de todas las otras y te lleva hasta las otras. El cine era una novedad, un juguete científico, hasta que un número suficiente de obras se acumularon, las necesarias para crear otro mundo intermitente, una poderosa, infinita mitología en la que sumergirse a voluntad.Las películas crean una ilusión de eternidad favorecida por su regular, indómita aparición.”5Podríamos decir, acompañando la cita, la metodología de enunciación de construcción de un aparato de verdad en torno la construcción de los medios de comunicación, una noticia, para adquirir el valor de palabra-verdad sobre la realidad, de la posibilidad de acumulación de repetición en los medios, un continum replicar de la palabra primera, que ya no dicen algo sobre la realidad, sino que re-construyen una realidad paralela basada en la sobre-acumulación, que pueden convertirse en una simulación de lo real, pero donde nos sumergimos, o mejor dicho, nos sumergen, basada en la idea de una temporalidad del hecho continuado, regular, de “indómita aparición”.La eternidad, se construye sobre la idea de una ausencia del paso del tiempo, ruptura de la temporalidad humana, temporalidad de excepcionalidad, que puede adquirir un remanente mesiánico continuo, temporalidades impuestas, y sobre-impuestas, una reglamentada y continua irrupción de un juego de una temporalidad eterna falsa, la noticia continua como presente mientras la divinidad oculta decida, luego el nacimiento del efecto olvido, suplantado por una nueva presencia, y así al infinito, un continuo sumergirse en ese mar de ruidos impuestos, simulación de la realidad, recorte enunciado como neutral, pero con el poder de ejercer un efecto de enunciado de verdad sobre lo real.El cine es comparado por Morrison con las sombras chinas, frente al miedo de la muerte, las sombras chinas, ademas de un ritual de religiosidad, representaban la posibilidad de incineración de los muertos, tenían la capacidad de crear un ámbito ilusorio, una ilusión con capacidad de consuelo sobre los sujetos.El miedo a la muerte esta reflejado al temor al vacío, es la imposibilidad de cubrir con imágenes nuestro mundo, las imágenes poseen la capacidad de construir nuevas imágenes sensoriales, crean una manera de ver lo real, perdiendo, a cambio, la posibilidad de asir las sensaciones afuera de ellas.“Fantasmagoría, espectáculos de linterna mágica, espectáculos sin substancia. Llevaron a cabo experiencias sensoriales completas mediante el ruido, el incienso, la iluminación, el agua. Quizá llegue el día en que asistamos a los Teatros del Tiempo para recordar la sensación de la lluvia”.6Dentro del esquema de Morrison, el cine toma dos caminos, uno es el espectáculo, cuyo objetivo es la creación de un mundo sensorial totalmente sustituto, por otro, es el espectáculo sicalíptico, que pretende, que el conjunto de los espacios sensoriales construidos y los mecanismos de observación de la realidad, imitando el ojo de la cerradura o de la ventana, donde el espectador actuá como el voyeur.Este recorte del objeto de mirar, construye un doble proceso cognitivo: en primer lugar, la mediación realidad-espectador, por parte del director de cine, o en el caso del productor televisivo, desaparece, por otro lado, desparecida la mediación, lo presentado es lo real.Lo central en Morrison es pensar, a través de esta construcción se produce una relación basada en una existencia independiente del medio, pero el espectador existe en relación con la presencia de la imagen recortada.El objeto recortado sufre una metamorfosis, veamos que entiende Morrison por este concepto:“Un objeto aislado de su nombre, hábitos, asociaciones. Separados, se convierte sólo en la cosa, en y por ella misma. Cuando esta desintegración en la pura existencia es alcanzada al final, el objeto es libre convertirse en cualquier cosa.”7Acá observamos, el accionar de la metamorfosis en la construcción de un relato periodístico, en ciertos medios hegemonicos, la capacidad de dar vida al objeto de información en un estado aislado, des-contextualizado, que se convierte en sujeto vivo por si mismo.Duración en una temporalidad también aislada, existencia basada en ser objeto de visión. Momentos de construcción alquímica, donde se produce una mezcla de imágenes, sonidos, colores, que ocultan la acción del montaje voluntario, son independientes de este ultimo, el poder de verdad de la imagen construida en el montaje es similar a lo simbólico de lo religioso.Ahí aparecen los “señores” que conocen los secretos y los laberintos del poder de la imagen“Los Señores nos apaciguan con imágenes. Nos dan libros, conciertos galerías, espectáculos, cines. Especialmente cines. A través del arte nos conducen y nos ciegan a nuestra esclavitud. El arte adorna las paredes de nuestra prisión, nos mantienen en silencio, distraídos e indiferentes.”8El salto hacia el otro lado, se convierte en la posibilidad de la sospecha sobre los sujetos que se configuran como señores, el otro lado, coloca frente a la ventana, a quien intenta uniformar la sociedad, la ruptura de los vidrios, es el fin del silencio y la indiferencia.1Ver CABREJAS, Gabriel, “Introducción” a MORRISON, Jim, Obras Completas, Distal, Buenos Aires, 1995, p. 112CABREJAS, Gabriel, idem, p. 113MORRISON, Jim, Obras Completas, Distal, Buenos Aires, 1995, p.1694Idem, p. 169; el resaltado es propio.5Idem, p. 1716Idem, p. 1797Idem, p. 1898Idem. p. 197