. Lástima que esté en manos de las
aseguradoras. Hay varios tipos de seguros y por país varia la calidad,
disponibilidad y fortaleza del mismo. El seguro se deriva de una cultura, en México
se carece de esta y abunda la fauna política innecesaria en un país mediocre
que fuma paraísos que no tenemos en la realidad.
El seguro es
protección personal y de grupo. De propiedades y otros. Varía según sea el bien
que se posee. Sin embargo el seguro también puede usarse como medio financiero
de una empresa o un país. Un ejemplo es usar el seguro de divisas que antes no
había. Cuando tuvimos la crisis de caja en la época de los 80s. El seguro de
vida era una opción muy interesante pues en lugar de sacar divisas del país por
desconfianza, con comprar una póliza en dólares se garantizaba la cantidad que
se pretendía sacar del país. Hablo de dinero ocioso o sea el ahorrado, el que
no se necesita para vivir y torpemente el hombre acumula como si se lo fuera a
llevar a la fosa de muerte.
Es válido asegurar
a las familias. Dejar un patrimonio bien habido, que los hijos lo puedan
gastar, invertir en lo que quieran, que generalmente termina la fortuna en
drogas, bares, mujeres o malas inversiones, sin mencionar los estafadores que
están siempre al acecho. Es una historia que se repite constantemente.
Un ejemplo cásico
de lo anterior es la fortunas de los políticos que no ven en el seguro un
seguro, sino que para ellos es mejor robar para amarrar ahora. Léase LEA o CSG
dos seres despreciables que todo mundo sabe que poseen dinero y que el primero
quedo en manos de sus hijas por medio de un juicio en contra del padre. Lo
único seguro aquí es que la fortuna que este hizo fue a base de tráfico de
influencias, chantajes, pago de favores, etc., pues fue presidente de México.
El fin de CSG será el mismo y eso es seguro.
La compra del
seguro debe garantizar que la que lo vende tenga la intención de pagar. No es así.
Siempre las empresas aseguradoras nacionales y extranjeras buscan la letra
pequeña el diablo necesario para evadir un seguro de vida, gastos médicos,
daños y otros. El seguro lleva la muerte y eso ninguna empresa aseguradora lo
puede evitar.
No pagar un seguro
en orden es una cultura empresarial mundial. Más si en un país como México con
leyes tan guangas y abogados como DFC que se aprovechan de la ignorancia del
gobierno para meter su hacha y llevarse la tajada correspondiente. He vivido
varias veces la negación de pago de seguro, uno nacional y otro internacional.
Después de haber recurrido a abogados extranjeros, que por cierto la cantidad
los mueve, no así la ética del trabajo. Además le aviso que las empresas
aseguradoras chantajean a las personas responsables de los seguros. Viví
también la influencia y la satisfacción no es la misma, créame. Ojala la idea
del seguro sea cultura general en el país, a la par con la ética de las
empresas de pagarlos, que tienen ese bien disponible para el público que de
buena fe los adquiere. Se siente muy cómodo saber que la esposa e hijos quedan
cubiertos en sus necesidades por algún tiempo pero no todo el tiempo. Al decir
cómodo me refiero a morir más tranquilo, pues hay algunos que lo que tienen que
no sea un seguro, es seguro que sus familiares se lo quieren quitar. Ojo.