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México y el mercado interno: opción al entorno global


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12/09/2013


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A inicios de la década anterior, el tema del progreso económico se centraba en los países BRIC: Brasil, Rusia, India y China. A la luz de hoy y con la excepción de China, quien todavía tiene bastante por ofrecer, aún a costa de lo ya comentado líneas arriba; parece que se trató de perspectivas sobre valoradas, pues los tres países transitan por caminos complicados.


En la actualidad, el mundo atraviesa por un panorama financiero bastante complicado, pues las naciones con crecimiento boyante, son prácticamente inexistentes; las pocas que lo tienen, no alcanzan para marcar tendencia y encabezar un liderazgo significativo.

En el escenario de los países y bloques líderes, destacan las serias limitaciones de la economía estadounidense, pues aún con el crecimiento de 2.5% presentado en el segundo trimestre del año; un dato superior al 1.7% esperado; la recuperación plena sigue siendo distante, pues los niveles de endeudamiento complican la situación financiera de las familias y la realidad fiscal del país. Además, la tasa de desempleo continua en un nivel histórico de 7.4%.

En el ambiente de China, la segunda economía del planeta, las cosas tampoco lucen optimistas. Durante su espectacular crecimiento en los años recientes, las empresas adquirieron altos niveles de pasivo, lo que hoy tiene al sector privado, con un apalancamiento equivalente a 1.24 veces el PIB. Por supuesto, esto ha generado consecuencias de liquidez, y no sólo para los negocios, sino también en el sector bancario, con el impacto en la economía nacional y en los pronósticos de crecimiento que ello significa.

La eurozona no permanece al margen, pues es la economía más afectada en el último lustro. Apenas en estos días, se conoció que logró abandonar una recesión que ya acumulaba 18 meses consecutivos, pues en el segundo trimestre, alcanzó un crecimiento de 0.3%. Los más optimistas, consideran que no sólo refleja un buen trimestre, sino que constituye el primer fruto de una modalidad ascendente. No obstante, la tasa de desempleo sigue siendo una realidad, pues el bloque aún registra 12%; algo similar a Francia que tiene 11%; y ni que decir de España quien vive con 26%. El camino sigue siendo largo.

A inicios de la década anterior, el tema del progreso económico se centraba en los países BRIC: Brasil, Rusia, India y China. A la luz de hoy y con la excepción de China, quien todavía tiene bastante por ofrecer, aún a costa de lo ya comentado líneas arriba; parece que se trató de perspectivas sobre valoradas, pues los tres países transitan por caminos complicados.

En el caso de Brasil, la economía carioca se encuentra al borde de una recesión, pues su moneda acaba de sufrir una devaluación cercana al 50%, lo que aunado a otros factores, se ha conjugado con una fuerte salida de capitales, forzando el alza en las tasas de interés, lo que complica aún más el desempeño de las empresas y con ello la posibilidad de crecimiento.

Rusia vive un escenario similar, pues también experimenta salida de capitales, lo que además de encarecer el costo del dinero y disminuir el potencial de crecimiento, ha provocado que sus sectores productivos clave, acumulen ya descensos significativos. Sin duda un escenario de posible recesión.

La economía de la India tampoco se desempeña con soltura, pues por un lado sufre de una devaluación histórica, mientras que en contraparte, se enfrenta a un problema de falta de liquidez, principalmente por el esquema de subsidios que maneja, mismo que estrangula gravemente el sistema fiscal del país.

Esto, genera un contexto global peculiar, contradictorio incluso en el marco de la globalización, pues ante la debilidad de las economías desarrolladas y el panorama complejo de los hasta ahora principales países emergentes, el crecimiento económico no se puede esperar del exterior, sino que se tiene que propiciar al interior de las naciones.

Así, contar con una economía basada en el encadenamiento externo, principalmente en las exportaciones, ya no es alternativa única ni suficiente para México, pues las características económicas y sociales del país, ameritan que el potencial de desarrollo se cimiente en el mercado interno.

El crecimiento de la economía mexicana, si acaso promedia 3.5% en los últimos tres lustros, una cifra en la que todos coinciden en catalogar como insuficiente. El punto, es que representa la realidad a la que se puede acceder, si se continua con el mismo funcionamiento actual. En realidad, podría ser hasta optimista, pues dado el entorno mundial descrito, hasta pasar de 2.0% luce complicado.

Manuel Ramos Francia, Subgobernador del Banco de México, lo ha señalado con claridad: “El modelo de crecimiento basado en exportaciones se está acabando, por ello la importancia de generar desarrollo interno vía las reformas estructurales... se está llegando al tope de crecimiento externo, dado el desbalance que hay en las economías avanzadas, tenemos que generar crecimiento aquí… no hay suficiente crecimiento viniendo de afuera…”

Este escenario universal, abre dos ventanas de oportunidad para la economía mexicana. La primera es al interior, donde la consecución de las reformas estructurales; pensando en que se lograran con los matices de consenso convenientes, pero con los alcances necesarios; permitiría el funcionamiento de un nuevo país, con condiciones más óptimas para elevar la competitividad y el desarrollo social, para propiciar dinamismo y desarrollo en el mercado interno.

Ciertamente, las reformas estructurales propuestas, difícilmente generarán resultados tangibles en este sexenio, pero sí lograrían producir, una visión de determinación política, de capacidad de ejecución, de buenas expectativas y de potencial de crecimiento; elementos que son muy valiosos, cuando se trata de atraer y generar nuevas inversiones.

A partir de estos elementos, se deriva la segunda ventana, pero hacia el exterior, pues ante el estancamiento global referido, existen múltiples capitales internacionales, que están en busca de mejores opciones, que desean encontrar un lugar con buena perspectiva para invertir y diversificar sus carteras, para maximizar el rendimiento que hoy encuentran escaso.

Así, ante la debilidad del exterior, la coyuntura para captar inversión, se ubica en aquellas economías, que se fortalezcan en lo interno y que sean capaces de ofrecer un buen equilibrio entre riesgo y rendimiento. Se abre un espacio de oportunidad, pero también de competencia, entre las diversas economías emergentes. Vaya, el panorama que se vive, obliga a la diferenciación, a ofrecer un buen motor interno, que atraiga a los dueños del combustible.

No obstante, para que dicho motor luzca atractivo, para que se aprecie en condiciones de ser tomado en cuenta, se requieren nuevas estructuras que garanticen productividad, que ofrezcan insumos suficientes para construir competitividad. El capital humano, tener ciudadanos con mayor educación y capacitación de calidad; contar con mejores incentivos y condiciones de competencia para las empresas; y vivir en un marco jurídico práctico y de actualidad; son un trípode indispensable para lograrlo.

Para diferenciarse y poder aprovechar las oportunidades que el contexto internacional propicia, México cuenta con el potencial interno, con las condiciones macroeconómicas, incluso con la visión y los diagnósticos necesarios; sin embargo, parecen faltar dos elementos indispensables: la voluntad y el consenso políticos.

Ojalá que como nación logremos reunirlos; ojalá que el liderazgo alcance para conjuntar y ejecutar, y no sólo lo posible, sino lo necesario. Más allá de las posturas ideológicas y políticas al respecto; todas con argumentos de utilidad; el punto es que la realidad que vivimos ya no es suficiente, dejarla como está no es una opción válida. Vaya, como sociedad, en este debate, no podemos permitir que nos derrote la parálisis, el status quo. ¿Podremos lograrlo? 

Amable lector, recuerde que aquí le proporcionamos una alternativa de análisis, pero extraer el valor agregado, le corresponde a usted.





Comentarios por favor a: oscar.ahp@gmail.com

Twitter: @oscar_ahp



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