. Durante los siete días que la comisión española ha estado en Buenos Aires, los miembros del COI han tenido la oportunidad de degustar, hasta hartarse, sabrosas lonchas de jamón ibérico ‘pata negra’, ofrecidas en calidad de soborno por los pardillos de la comisión. La comitiva española viajó a Buenos Aires con diez suculentos jamones ibéricos, de entre 7 y 8 kilos cada uno, que fueron hábilmente acuchillados para su degustación por el experto cortador, Florencio Sanchidrián, desplazado para tal menester.
Con el generoso detalle del jamón hemos demostrado ser, además de imbéciles, unos auténticos pardillos. Mientras los gorrones del COI hinchaban sus papadas con sabrosas lonchas de jamón pata negra en la confianza de haber conseguido sus votos, a la hora de la verdad el sabroso gesto español tan solo sirvió para arrancar las risas y el desprecio de los tragadores. Realmente esto es lo que más me ha molestado ya que, lo de quedarnos sin juegos, era algo previsible y, por tanto, poco sorpresivo.
No es ninguna catástrofe que, una vez más, el COI haya pasado olímpicamente de España como sede de los nuevos juegos olímpicos. Es la tercera vez que esto sucede en la última década y los resultados son los mismos ¡¡¡decepción!!! Aparte del cabreo emocional que ha supuesto esta decisión, las cosas se han quedado como estaban, o sea, igual que ayer. Por eso no entiendo a qué viene tanta monserga y tantas acusaciones de ineficacia que se vienen pronunciando. Cuando se castigó a España con los mismos resultados en las ediciones anteriores, el vocerío fue más discreto. Fue menos sonoro. Creo que ahora las cosas no se han hecho ni mejor ni peor que en anteriores ocasiones. Se intentó ser sede de los JJOO por las ventajas y recursos que proporcionan. Se ha hecho lo que sé consideró más conveniente. Tanto es así que una gran mayoría exterior, hasta el mismísimo presidente de Rusia, Vladimir Putin, consideron que España era la candidata preferente, aunque posteriormente, tras un chivatazo de la Sra. Merkel, se confirmaba que el COI ya había decidido en favor de Tokio.Y es que los impresentables del COI actúan casi siempre así. Las amabilidades y agasajos que reciben sus miembros en las visitas de reconocimiento que giran a las localidades candidatas, suelen servir a los del COI para pelotear en directo. Resaltan con grosera profusión las posibilidades ciertas de la candidatura. Casi, casi, hasta la insinúan como elegida. No se privan ni un átomo en destacar las características sólidas del proyecto. Y todo ello mientras disfrutan de las atenciones, ceremonias y generosas cuchipandas que se les ofrece. Es de necios pensar que estas decisiones carecen de influencias políticas, económicas y de otra serie de intereses.Confío que la próxima, si es que la hay, sea sin jamón