Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Psicología   ·   Periodismo   ·   Escritores   ·   Psicopatología   ·   Trastorno de Personalidad   ·   Psicoterapia   ·   Psicoanálisis   ·   Tratamiento Psicológico   ·   Psiquiatría   ·   Lectores



La reforma hacendaría que no conviene a Quintana Roo


Inicio > Política Nacional
11/09/2013

804 Visitas



Se entiende que las medidas de carácter nacional deben estar por encima de los regionalismos, que la eliminación de los privilegios de los que gozan unos cuantos, tendría que beneficiar a la mayoría.


Sin embargo en la presentación de la propuesta de reforma hacendaria del gobierno federal, esos conceptos no aplican en toda su magnitud, en algunos casos incluso se contraponen.

Primero porque las excepciones que benefician a minorías especificas no desaparecen por completo, de tal forma que la propuesta de reforma no puede considerase ni profunda, ni integral.

Una vez más estamos ante el escenario de que una propuesta de reforma termine limitándose a una miscelánea fiscal, primero porque de inicio no se planteo así, adicionalmente porque en el transito del análisis y la discusión legislativa, seguramente sufrirá modificaciones.

Eso independientemente de que esta propuesta es muy susceptible de sufrir los vaivenes de las negociaciones que implican los equilibrios y los posicionamientos de carácter político partidario.

La propuesta de reforma no ataca de fondo los problemas existentes, la informalidad por ejemplo como el más visible, aun y cuando aparentemente pretende simplificar el cobro de impuestos.

Sin embargo en esa simplificación se carga todo el peso recaudatorio en la clase media, porque el aumento del impuesto sobre la renta evidentemente afecta más que a nadie a sector de la población.

Como bien ha apuntado el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial Gerardo Gutiérrez Candiani, en esta iniciativa lo que se busca es que quienes paguen sean los mismos y que paguen más.

Ahora bien no solo se trata de aumentar la tasa impositiva, también se eliminan y reducen considerablemente algunas deducciones, eso sin contar la intención de eliminar el régimen simplificado.

Como ya lo explicábamos anteriormente, la propuesta de reforma parece haber roto la alianza incondicional entre las cúpulas empresariales y el régimen priista.

Lo que le significa al gobierno un nuevo y complicado frente de negociación, porque las declaraciones y expresiones de los dirigentes empresariales, principalmente los del Consejo Coordinador Empresarial y la Coparmex, han sido bastante críticas.

No solo se acaba la luna de miel, el asunto conlleva una oposición basada en criterios y no en simpatías políticas, en argumentos y no en conveniencias personales.

No se trata como en el pasado de un asunto de afinidades como en el pasado, cuando las cúpulas empresariales tradicionalmente adoptaban una tendencia hacia la derecha.

Al contrario, al inicio del régimen parecía que esas dirigencias estaban muy cómodas y cercanas al gobierno, eso ha cambiado radicalmente y el tono de la crítica lo hace muy evidente.

Se supone que la defensa que las cámaras empresariales plantean es nacional, pero por supuesto hay regiones que se verán más afectadas que otras, de acuerdo a situaciones especificas.

Por supuesto que estas medidas que son de carácter general tienen un impacto directo en Quintana Roo, sin embargo la propuesta de unificar el impuesto al valor agregado a un 16 por ciento general, es un golpe muy duro para las zonas fronterizas.

En nuestro caso al ser parte de una región fronteriza, actualmente el impuesto al valor agregado es de 11 por ciento, de acuerdo a la propuesta de reforma aumentaría como ya decíamos al 16 por ciento.

El impacto del aumento sería devastador para la economía regional, desde el ángulo que se vea o de la actividad económica que se analice, mas aun  siendo de golpe y no gradual como sería más lógico en todo caso.

Pero como ya decíamos, en nuestro caso se pretende eliminar ese privilegio, pero se dejan vigentes otros, entonces la intención no solo no es pareja, es más bien selectiva.

A esta reflexión habría que sumarle el hecho de que el aumento recaudatorio, dirigido a la economía formal, no significa por descontado que la proporción del aumento se vaya a reflejar en las participaciones federales destinadas a la entidad.

Porque entonces como en efecto menciona el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Quintana Roo tendrá que pagar más para recibir en el mejor de los casos lo mismo, si no es que menos.

Lo cual proporcionalmente es todavía peor, no solo por el encarecimiento que el aumento impositivo va a provocar, sino porque la medida atentara directamente en contra del desarrollo económico y la generación de empleos.

Eso sin contar el efecto en las tarifas de los cuartos de hotel, que en la entidad son la base fundamental de la economía de toda la región, un incremento que no beneficia a los hoteles, a los empleados y a todos los negocios que dependen del turismo.

Seguramente en la frontera norte también habrá manifestaciones en contra, bajo otra óptica y coyunturas, validas por supuesto también desde su propia perspectiva regional.

Lo interesante será si las fuerzas políticas de ambas fronteras, independientemente de su militancia partidista, serán capaces de oponerse y lograr que ese apartado se elimine de la propuesta.

Naturalmente la parte complicada es para los legisladores priistas, toda vez que aunque comprenda que es una determinación que afecta considerablemente a sus estados, por definición tienen que obedecer y respetar la línea impuesta por su partido desde el gobierno.

Porque una cosa es la institucionalidad y otra muy diferente pretender que por descontando todo lo que provenga de la presidencia está bien planteado, como en este caso en particular, en el que con toda claridad hay un perjuicio para Quintana Roo.

De cualquier manera y no solo por el punto de la homologación del impuesto al valor agregado, la propuesta de reforma hacendaria seguramente tendrá muchas modificaciones en el tránsito de su aprobación.

Mas allá del numero de alteraciones, en el fondo la propuesta de reforma se quedo corta, no tiene la profundidad que se esperaba y tampoco es un instrumento para resolver los problemas torales, que no sé cómo se puedan resolver.

Lamentablemente todo parece indicar que como ya lo hemos expuesto, como quede la reforma hacendaria no será más que una miscelánea fiscal, paliativa y poco contundente.

 

twitter@vazquezhandall

Etiquetas:   Política   ·   Gobierno   ·   Quintana Roo   ·   Reforma Hacendaria

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
18743 publicaciones
4728 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora