Es extrañamente incómoda la sensación de estar parado aquí en esta vida, sintiendo la no pertenencia, como si te estuvieran echando a un lado, como marginado, cuando intentas hablar y nadie al parecer escucha, cuando quieres advertir de un error, pero nada... y todo se ve como oscuridad vaciada sobre tu persona, adrede, intencionalmente vertida, que te aplasta de tal manera que pareciera dejarte sin reacción, entonces sales a caminar, por cualquier camino, da lo mismo y cavilas mientras te introduces más y más en ti mismo, hasta desaparecer y vas entre individuos que pasan presurosos, veloces, mientras les observas como desde otra dimensión y tus perspectivas parecen moverse como en cámara lenta mientras ellos despavoridos, parecen huir hacia ningún lugar, desesperados, asustados de no se sabe qué, pero ahí van, movidos por fuerzas desconocidas, que les engañan, y no les importa, que les explotan, que les obligan a correr, a apurarse, a alimentarse de basuras, a entregar todo su dinero, mes a mes, correr para obtener más, porque se vienen las siguientes cuotas, porque hay que agrandar la casa, hacerla mejor que la del vecino y no nos podemos detener, no hay tiempo, meditar sería un lujo.



