Es... Extraño (Inspirado en las marchas contra hidroaysén)

Es extrañamente incómoda la sensación de estar parado aquí en esta vida, sintiendo la no pertenencia, como si te estuvieran echando a un lado, como marginado, cuando intentas hablar y nadie al parecer escucha, cuando quieres advertir de un error, pero nada... y todo se ve como oscuridad vaciada sobre tu persona, adrede, intencionalmente vertida, que te aplasta de tal manera que pareciera dejarte sin reacción, entonces sales a caminar, por cualquier camino, da lo mismo y cavilas mientras te introduces más y más en ti mismo, hasta desaparecer y vas entre individuos que pasan presurosos, veloces, mientras les observas como desde otra dimensión y tus perspectivas parecen moverse como en cámara lenta mientras ellos despavoridos, parecen huir hacia ningún lugar, desesperados, asustados de no se sabe qué, pero ahí van, movidos por fuerzas desconocidas, que les engañan, y no les importa, que les explotan, que les obligan a correr, a apurarse, a alimentarse de basuras, a entregar todo su dinero, mes a mes, correr para obtener más, porque se vienen las siguientes cuotas, porque hay que agrandar la casa, hacerla mejor que la del vecino y no nos podemos detener, no hay tiempo, meditar sería un lujo.

 

... y todo se ve como oscuridad vaciada sobre tu persona, adrede, intencionalmente vertida, que te aplasta de tal manera que pareciera dejarte sin reacción, entonces sales a caminar, por cualquier camino, da lo mismo y cavilas mientras te introduces más y más en ti mismo, hasta desaparecer y vas entre individuos que pasan presurosos, veloces, mientras les observas como desde otra dimensión y tus perspectivas parecen moverse como en cámara lenta mientras ellos despavoridos, parecen huir hacia ningún lugar, desesperados, asustados de no se sabe qué, pero ahí van, movidos por fuerzas desconocidas, que les engañan, y no les importa, que les explotan, que les obligan a correr, a apurarse, a alimentarse de basuras, a entregar todo su dinero, mes a mes, correr para obtener más, porque se vienen las siguientes cuotas, porque hay que agrandar la casa, hacerla mejor que la del vecino y no nos podemos detener, no hay tiempo, meditar sería un lujo.
Entonces me detengo, encontrándome solo y abandonado en esa esquina, atrás, un poco hacia el poniente apenas casi forzando el cuello puedo ver el palacio de gobierno y me pregunto; serán ellos los culpables, al frente el edificio del ministerio de defensa... o ellos, atrás, perfectamente atrás otro edificio, el del Bancoestado a mis espaldas, como si le cargara, como si tuviera que soportar todo su peso, como si fuera él el que me aplasta permanentemente, cuando de pronto, soy interrumpido por unos gritos provenientes desde oriente, era una gran multitud desplazándose por la Alameda en dirección poniente, con pancartas alusivas al sistema económico y su tiranía, sistema que aboga por la libertad pero sólo la suya, pero en lo puntual era en contra de la construcción de una hidroeléctrica en Aysén que amenaza al medio ambiente en esa zona, entonces me digo, al fin gente despierta intentando defenderse y les seguí, era tal mi euforia que recorría la enorme columna por todos lados, sonreía a la gente al cruzar las miradas y con un gesto de complicidad nos despedíamos, anduve así por muchos minutos pleno de felicidad. Hasta que de pronto, un golpe de algo o de alguien me echó por tierra y caí, sin sentido, a tanto llegó que me desprendí del cuerpo y me ví allí sobre el pavimento tendido y sangrando de uno de los costados de mi cabeza profúsamente, entonces, me eche a correr, a correr y ya no volví.

UNETE



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