Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Periodismo   ·   Lectores   ·   Escritores   ·   Pandemia   ·   Andrés Manuel López Obrador   ·   Sociedad   ·   Libros   ·   Novela   ·   Reseña   ·   Poesía



Una duda...


Inicio > Política Nacional
09/09/2013

1023 Visitas



No hace muchos tiempo analistas europeos trataron el tema de México y su pobreza, les parecía extraordinario, insólito, y luego risible, que sea mexicano el hombre más rico del planeta y que su ingreso se haya ido incrementando al ritmo que aumentaba el número de personas que no completaban con su salario para comer por lo menos una vez al día.


Desde luego, a este, y muchos ricos mexicanos más que forman parte de los más dinerosos del mundo, los ha beneficiado el sistema, les han permitido no pagar impuestos o evadirlos de formas ridículas, también les donan predios para construir sus negocios, les regalan los permisos de uso de suelo, y en ocasiones hasta el gobierno invierte con ellos para “beneficiar” a una población.

Pero además, el sistema tributario del país se construyó de forma tan complicado que solo ellos, los más ricos, podían evadirlo, que mientras personas físicas o morales que trabajan de sol a sol batallaban para ganarse un peso a los otros se les ocurría organizar hasta un reinado del más feo con tal de justificar gastos y cobrarle al gobierno por ello.

La historia lo dice, explica como se han condonado millones y millones de pesos de impuestos a los más grandes empresarios mientras los más pobres viven con el Jesús en la boca y temor de ser encerrados o embargados en sus bienes por no saber como pagar impuestos o justificar gastos, cerrando fuentes de empleos porque no hayan la forma de corregir su situación legal.

Es en ese escenario que ayer el presidente Enrique Peña Nieto entregó su propuesta de Reforma Fiscal y Hacendaria, sorprendió a millones y millones de mexicanos, a la izquierda revoltosa que se preparaba, según ellos, para proteger a los más pobres y protestar porque se pretendía gravar con IVA a alimentos y medicinas, entre muchas cosas, y quizá hasta a los mismos priístas.

Sorprendió porque el Gobierno en voz del presidente Peña Nieto anunció que se eliminan impuestos como el IETU, se quita el impuesto a depósitos en efectivo, no se impone IVA ni a medicinas ni alimentos, se reducirán los gasolinazos, y a cambio habrá IVA a alimentos para mascotas, chicles, y otras chucherías.

Con la reforma, dijo el presidente, se pretenden incrementar los ingresos del gobierno en 240 mil millones de pesos, presume, que será facilitando el pago de impuestos, gravando ganancias en la bolsa de valores, imponiendo impuestos a alimentos para animales a golosinas y demás.

La propuesta, desde luego, hizo que el graderío rugiera, una parte de la iglesia se aprestaba para beatificar al presidente y su equipo de Hacienda, los ateos lo querían hacer su Dios, las cosas marchaban con tanta alegría hasta que apareció el negativo, ese que nunca falta, y nomás para preguntar si quitando impuestos se pueden obtener más ingresos y si conocen a algún empresario que pague impuestos de su bolsa o ganancia.

La fiesta se vino abajo, esa es la duda, de dónde habrán de obtener más dinero los del gobierno, ¿será acaso que los más ricos empresarios por fin obtendrán un alma sacrificada para pagar de su bolsa los nuevos impuestos o de plano hay truco en dicho documento?, quien lo sabe.

El caso es que hay una duda, que hay temor incluso porque hasta ahora no hay solidaridad de los más ricos con los más jodidos, como concluyeron los analistas europeos que le platicaba, y porque los gobiernos nomás han visto la forma de fregar a los que menos tienen.

Entonces no queda más que confiar y ojalá, ojalá que por fin se pretenda hacer justicia y caiga un peso más en el bolsillo de los que menos tienen.

 UN ESTATE QUIETO…

Las protestas magisteriales pretenden prender en Tamaulipas encabezadas por movimientos cuyos liderazgos siempre han vivido de maestros sin pararse frente a  grupo en un salón de clase, saben que la propuesta les hace daño porque ya no podrán vivir de comisionados.

Desde luego, saludable, respetable, aplaudible que se defiendan los verdaderos maestros en sus derechos, como también será muy aplaudible que la sociedad defienda los de sus hijos, es decir, que no permita que no haya clases.

La otra parte le toca al gobierno federal, al estatal, o a los municipales, no deben permitir que los maestros tomen las calles y afecten comercios, que afecten el tráfico vehicular, que afecten a terceros, o que cometan excesos.

Es verdad, la Constitución protege a los maestros, pueden protestar, manifestar sus ideas como les venga en gana siempre y cuando no afecten a terceros, entonces, ojalá quienes aplican la ley pueden interpretarla correctamente y corregir excesos a tiempo, antes, mucho antes de que ocurra lo que pasa en el DF donde la situación ya se salió de todo orden.

Les dejo el twitter @gatovaliente para que nos siga, también el correo electrónico y la cuenta de facebook a sus órdenes para lo que guste y mande… marcovazquez20001@hotmail.com



Escribe aquí tu artículo

Etiquetas:   Educación   ·   Impuestos   ·   Enrique Peña Nieto   ·   Congreso

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
21549 publicaciones
5233 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora