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¿Será el Círculo Rojo?


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08/09/2013


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Luego del mal resultado en las Paso, el gobierno tomó una serie de medidas, no solo impensadas, si no contrarias a lo que siempre manifestó su discurso. Busca una derrota menos seria, de  lo que indican las encuestas, para octubre. 


No es fácil para el gobierno, explicar semejante giro, algunos dicen que es para volver al punto de partida luego de octubre. No se puede asegurar, lo cierto es que el Mínimo imponible del Impuesto a las Ganancias a $15.000 por decreto, la aceptación de la inflación (Insaurralde y otros funcionarios) , la "palpación"  de la Inseguridad (de parte de Berni), contemplar una baja en la edad de imputabilidad  (Insaurralde), el corrimiento de escena de Moreno, recibir al Jefe del Ejercito, que según fuentes hacía tiempo no lo hacían, el desfile de funcionarios y candidatos por los programas de TN (Insaurralde, Echetgaray, Scioli un habitué y Filmus haciendo campaña en su propia contra)  y hasta la nueva predisposición a reabrir el Canje de Bonos por ley del Congreso, cambiar bonos y sede a los que aceptaron y ofrecer lo mismo (quizá algo más) a los Fondos Buitre. Fue mucho cambio.

Solo falta que inviten a cenar a Magnetto a Olivos  y volvemos a los felices 2003-2007.

Parece que para tanto no es, el gobierno sigue necesitando de enemigos a quienes culpar y acusar de intentos de golpe de estado. Y aunque Clarín a esta altura ya es un enemigo real del kirchnerismo, visiblemente no lo es del sistema democrático. No me atrevería a asegurar, que solo se debe a vocación y respeto democrático e institucional de la corporación mediática, si no, que a ningún grupo de poder, corporativo y económico (y Clarín es uno) les conviene un final abrupto, caótico y que saque del juego, de cara a 2015, no solo al kirchnerismo, sino al resto de los peronismo. Si la sociedad cambia de signo político, por un mal final de este gobierno, el resto de los peronismos, que básicamente todos tuvieron algo que ver con el kirchnerismo, no van a ser una opción confiable, aunque se siga diciendo, que solo el peronismo garantiza gobernabilidad

El pueblo peronista y los peronistas comprometidos, con doctrina y valores justicialistas, nunca van a aceptar, que sus representantes, luego de Perón, (aunque también podríamos incluir al tercer Perón), gobernaron en sintonía más con los grupos de poder, que con la sociedad. Es real que a la vez, siempre mostraron conquistas sociales (aveces más en el discurso que en los hechos), pero estás ni de lejos se pueden comparar, con los beneficios que obtuvieron las corporaciones y los grupos de poder real, durante sus gestiones. Hay una realidad , más allá de lo que reconozcan o no los peronistas, que la derecha corporativa (se entiende a quienes me refiero) no tienen partido, territorios y mucho menos votantes, por ese motivo, siempre se deben colocar (ocultar aveces) detrás de algún armado o frente político. Ellos eligen y posicionan a los candidatos, ellos financias sus campañas, ellos los ponen en la TV (algunos son dueños de la TV) y la gente vota, lo que ve en la Televisión. (al menos no vota a los que no ve y estar cuesta mucho dinero).

Quizá se pueda resumir a una pregunta ¿si ustedes fueran la derecha corporativa y necesitaran control social, no buscarían controlar, el partido que tiene más llegada a las masas y los sectores conflictivos?

Bueno ese partido, cambiando continuamente, desde hace más de medio siglo, es el Peronismo (los peronismos)

Para el caso, que sea uno o varios peronismos, no tiene mayor importancia. El aparato, el diseño social y hasta demográfico del país, y a conveniencia del peronismo, es uno. Lo cierto, es que desde 1989 en aquella última interna peronista, que ganó el riojano Carlos Menem, sobre el bonaerense Antonio Cafiero, solo Dios y Duhalde saben cómo, porque lo lógico era que ganará el que tenía el mayor territorio, no hubo otra y sus internas  (pujas por el poder, negocios, mezquindades políticas) las llevaron al escenario partidario nacional. Dividieron a la históricamente dividida UCR, cooptaron a frentes y partidos de Izquierda, metieron adentro del armado sindicalistas (burocráticos) y grupos sociales, pero más allá de la diversidad que incorporaron, su gestión siempre tuvo los mismos ganadores. A la función pública, electiva y no electiva y al sindicalismo, los transformaron en carreras personales de desarrollo y crecimiento económico. Todos dejan la función (cuando la dejan, porque eso no sucede seguido) con mucho más patrimonio que con el que ingresaron ( y está naturalizado) Con sueldos de funcionarios, aún de las mayores jerarquías, nadie podría acumular tanta riqueza, como la que ellos mismos acusan en sus Declaraciones de Riquezas. Los sindicalistas peronistas, son más empresarios que trabajadores y sin embargo, dicen defender los intereses de los trabajadores. Pero no solo obtienen beneficios de su administración sindical y de obras sociales, sino que además absorben subsidios del estado en Empresas tercerizadas, que pertenecen a ellos mismo. Debimos tener un asesinato como el de Mariano Ferreyra, para que eso comenzara a revertirse.

Todo esto, lo asumamos o no, la sociedad en estos 30 años lo naturalizó como normal, como si así, debiera ser la función pública y la defensa de los trabajadores.

Y todavía no citamos hechos de corrupción, patria contratista, gastos reservados, superpoderes, mayorías automáticas, control de la Justicia    (o al menos de algunos jueces) gobernadores feudales, control sobre todas las cajas de estado y también algunas de ciudadanos, barras bravas, grupos de choque y las innovaciones que hizo el kirchnerismo, por sobre todo lo que ya tenía el peronismo, con un discurso progresista y de izquierda, que en la gestión no se verifica y el apoyo a ese discurso ( o la autoria) de grupos  de intelectuales (que históricamente fueron críticos del peronismo) y sectores de la cultura (no gratuitamente) 

Todo esto hoy en el imaginario colectivo y social, es poder, es gobernabilidad y es mucho, cuando la sociedad lo piensa y quiere cambiarlo.

Para complicar más el panorama, uno de los candidatos emergentes para 2015 Mauricio Macri, conformó el PRO un partido a imagen y semejanza del peronismo, metiendo dentro  de todo. Según su fundador, lo "mejor del peronismo, de la UCR y del progresismo e incluso algunos, que nunca hicieron política"  Macri en su armado, siempre pretendió demostrar, que tiene el poder y la gobernabilidad del peronismo, pero a la vez, el respeto institucional y democratico, con compromiso social, de la UCR y el progresismo. Sin embrago a nivel nacional, pese a su alto nivel de conocimiento público (por Boca y por ser Jefe de Gobierno de la Ciudad) no llegaría a ninguna parte, si no se alía con el peronismo o de última con la UCR. El PRO es un partido, que en estas Legislativas, pero sobre todo en 2015, más que ser una opción, está definiendo si es un partido nacional o solo local (lo que  puede reducirlo a su mínima expresión)

A este escenario de divisón que provoca el PRO, a quien primero entusiasmó y abandonó De Narváez y ahora Massa y ningún peronista le da cabida real (aunque Macri mida más que ellos), se suma la división potencial (y tan temida) que siempre puede producir Carrió en UNEN. Por último está la Izquierda que sin duda pasa por su mejor momento.  El FIT por ejemplo, logró competir en 19 distritos y consiguió algo más de  un millón de votos. Pero pese al apoyo que le dio ese electorado, ver junta a toda la izquierda, en un solo frente (incluso, aliado con partidos de centro izquierda, dejando al peronismo totalmente a la derecha) ya parece más utópico, que algunas de sus propuestas económicas (para el escenario actual). 

Sin duda, que ver todo el  espectro político ideológico completo, hace que entendamos, por qué la sociedad, percibe "gobernabilidad" en el peronismo, aunque deba aceptar sus defectos. Peronismo, que les guste o no, dependen en buena medida, para ser opción en 2015, de cómo termine el gobierno de Cristina. La Presidenta estos días, hizo otro de sus viajes preferidos y ocupó la banca del G 20 que hace tiempo consiguió Cavallo. Llevó un mensaje de paz, muy válido en tiempos donde se decide presionar o no el siniestro botón rojo. Pero pese a su mensaje, como si en realidad estuviera ajena de la gravedad del caso, intentó poner en agenda, el tema Bonos, Canje, Corte de NY y Fondos Buitre. Sin suerte obviamente, Obama a punto de perder el Nobel de la Paz y con sobradas razones, puede cambiar el escenario mundial en una sola decisión, dificil que se interese por temas como el nuestro. 

Más cuando fueron las palabras de la presidenta y sus funcionarios "El mayor crecimiento de la historia... firmes en la marejada... aquí estamos creciendo, mientras el mundo que se cae..." las que demostraron a la Justicia de USA, que si antes pedimos una quita "...porque los muertos no pagan.." y realmente no podíamos pagar, ahora, claramente, por lo que dice el Gobierno, si podemos pagar, pero hasta hace unos días nada más, decíamos que no queríamos hacerlo ..."nunca le vamos a pagar a los fondos buitres..."

Enloquecedor realmente. Así son nuestras dirigencias, las que ostentan la gobernabilidad, aunque  digan todo el tiempo, que los quieren destituir.

Para cerrar una semana cargada de información, el que le dio la nota, tema de análisis para la comunicación oficialista en realidad, fue Macri.  Horas de aire, ríos de tinta como diría la presidenta, demandó la frase del Jefe de Gobierno de la Ciudad, sobre el Círculo Rojo. Mucha hipocresía, porque ese o esos círculos rojos, que Durán Barbas el asesor de comunicación del PRO cita en sus libros y en el partido es un término corriente, con otras denominaciones, también los mencionan peronistas, radicales y hasta la izquierda. 

Los círculos de poder, que citamos al comienzo, que posicionan a sus candidatos (los ponen en TV) que se asocian en proyectos políticos, con corporaciones y grandes empresas y de los que también son parte, medios y periodistas.

Supongo, que si la Izquierda midiera para ser una alternativa de gobierno en 2015, seguramente sin suerte, pero aún a ellos, tratarían de controlarlos. 

Son el poder, son los que se apropian de la mayor renta y la dolarizan, son donde terminan todos los subsidios a la pobreza, los que se quedan con los más de 40 mil millones de pesos de la AUH, porque las madres compran (lo que pueden) en los supermercados, que hoy dependen nada más que de 4 grupos empresarios y ponen los precios (altos al consumidor, bajos y pagando a 180 días a los proveedores y productores).

Los mismos también, que le dan créditos usurarios y de muy bajos montos, a beneficiarios de planes sociales y jubilados (Efectivo Si, Efectivo Ya y varias financieras menosres)  y luego, cuando la gente se atrasa, por el alto monto que terminan pagando con esos intereses, le embargan el plan o la jubilación (y el gobierno lo permite)

Es cierto que los grupos de poder, círculos rojos, se amplían, rotan, surgen nuevos jugadores, pero también es real, que estuvieron por detrás de cada gobierno, beneficiándose.

La presidenta en 2012, en el tercer aniversario de la Ley de Medios en Tecnopolis, por contestarle a Clarín que no había "cepo cambiario" en su discurso,  dio un informe del Banco Central de 2011, en el que aseguraba, "que en los 90 las multinacionales giraron al exterior u$s18 mil millones y que de 2003 a 2011 el giro fue de u$s 46 mil millones" Lo que sin querer, creería, dijo, no solo nos muestra, a los verdaderos ganadores del modelo, sino la comparación ineludible: en los 90 hubo al final unos u$s 33 mil millones, en 2012 había en ese momento u$s 42 mil millones, hoy estamos en u$s 36 mil millones, pero mientras las reservas siguen bajando, las multinacionales ya giraron bastante más. 

Los círculos o grupos de poder (rojos) financian, colocan y posicionan a los que están en el poder. Hoy la comunicación oficialista y la presidenta lo cuestionan, porque el poder está cambiando de manos y ya no la apoyan a ella, a lo sumo, se seguirán beneficiando mientras puedan.

Cristina más allá de lo que pasé en octubre, no tiene margen de gestión. El escenario socio económico deficitario, demanda de medidas de fondo, que no puede tomar un gobierno sin poder. Solo podría cambiar algo, si con la renovación parlamentaria, se sacan medidas por consenso.

Hay varias certezas eso si, aunque con todos los cambios que hizo el gobierno, no las termine de aceptar. Una, que hace tiempo se está devaluando (hasta Filmus lo reconoció) y que las tres cotizaciones distintas del dólar, en algún momento, deben converger en la mayor. 

Otra certeza, es que hay déficit fiscal y cuando se cierre el año y se haya pagado la importación de energía, también habrá un importante déficit comercial.

Estas dos certezas, indiscutibles hoy, dan una tercera, ya no hay que decidir si ajustar o no ajustar, el ajuste se hará solo aunque no quiera el gobierno, por falta de recursos reales.

La sensación es que todo tiene vida propia, se mueve, crece, sube o baja, dependiendo de cada valor, sin que ningún funcionario responsable, haga nada al respecto. Así el dólar blue sube y arrastra apenas a los otros dos, las tasas suben, se deposita más, pero se pide menos crédito, (carísimo hoy). La dolarización de la renta en las grandes empresas aumenta, las reservas bajan, el déficit crece, nadie controla nada.

Todo tiene vida propia, sucede, no se evita, ni se revierte, porque no se reconoce.

¿Será el Circulo Rojo?

Es posible, lo cierto es que me recuerda a un libro de auto-ayuda para adolescentes, que leí de joven, de Og Mandino si no me equivoco, que citaba la metáfora de un automóvil, al que nos subimos y cuando estamos dentro, encendemos todo lo que tiene: las luces interiores y exteriores, los levanta-vidrios, la música, el limpiaparabrisas, incluso giramos a llave y encendemos el motor, mientras todo esto sucede, al mismo tiempo, hacemos sonar la bocina. 

Una gran actividad sin duda, con todo eso encendido dentro del vehículo, pero si no ponemos primera y aceleramos, no se va a mover, se va a mantener ahí, quieto, en el mismo lugar, sin arrancar, ni avanzar un solo metro.

Lamentable luego de tantas oportunidades, quizá así sean, los próximos dos años.

 







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