Hacía tiempo que en BBVA existía la inquietud de crear un canal de donaciones para financiar, de forma rápida y sencilla, todo tipo de causas solidarias. Contando con su experiencia para recaudar fondos en emergencias tan devastadoras como el terremoto de Haití en 2010 o el de Chile de ese mismo año, BBVA se puso manos a la obra para implementar un sistema en el que dar dinero a una causa fuera algo sencillo y muy rápido.




