El supermercado de permanentes abusos que Chile arrastra desde la colonia, experimento una espiral de aumento instantánea el día que la derecha "recibió el permiso del soberano para librarnos de la amenaza marxista". El objetivo, nada de "clasista". Enterrar vivos en una economía otrora definida como pulpería parasitaria, a todos los millones de obligados a consumir pocos, pero NO al contado.




