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Ratonera de consumo.


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31/08/2013


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El supermercado de permanentes abusos que  Chile arrastra desde la colonia, experimento una espiral de aumento instantánea el día que la derecha "recibió el permiso del soberano para librarnos de la amenaza marxista". El objetivo, nada de "clasista". Enterrar vivos en una economía otrora definida como pulpería parasitaria, a todos los millones de obligados a consumir pocos, pero NO al contado.


 

Ahí esa mañana del 11, con una Moneda humeante recién bombardeada, las diferencias de apellido o las de barrio, esas que ocuparan docena y media de décadas antes que apareciera en el petitorio nacional la organización comunitaria de los sesenta, palidecen en comparación con este monstruo de poderosos tentáculos de manipulación económica, capaz de repartir un potencial de ingreso regulado y según cálculos ligeramente menor que la necesidad de caer en "la trampa" del endeudamiento.  Esa ratonera de consumo eufemísticamente bautizada y promovida como “El modelo”.

 

El debate periódico 'guaripoleado' por la prensa, nos habla fuerte de un nivel de desconfianza política, y lo hace  con un martilleo financiado y constante, que termina por ocupar la totalidad del espacio disponible del colectivo para asuntos menos individuales, y desde luego,  más fácil de "entender" que el financiero. No es popular encontrar un chileno, por educado que parezca, que aun intentando nos pueda explicar la perversidad de un sistema de créditos hipotecarios dentro del cual, el "beneficiario"  ignora, desde el modo de "simular" hasta la curva de amortización corcheteada’ en el paque-leo de su préstamo, e incluso, el universo de la totalidad de otros pagos asociados con su deuda y la conducta de estos en la vida de la hipoteca, antes de estampar el peso condenatorio de su propia firma.

 

Como un común denominador, los filósofos dedicados a estudiar la calidad de la participación ciudadana a lo largo de la historia, coinciden en señalar la educación,  y no otro factor por separado, como el mayor responsable de la tipología de liderazgo gubernamental que los mismos pueblos eligen. Dicho de otro modo, el peor enemigo de la justicia social no es otro que la ignorancia. Esto no solo lo produce el manantial de sabiduría inagotable de Confucio que asegura, "Donde hay educación no hay distinción de clases". También conforme al testimonio de Rosario Guzmán Errázuriz, Jaime, su conocido y desparecido hermano, repetía en familia con frecuencia, que la derecha chilena, una vez más, equivocaba su camino e iba por dinero en vez de ideas y cultura. En la misma entrevista la Sra. Guzmán, una periodista, agrega, "a la derecha nuestra le falto su propio Gramsci”. Curiosa referencia a Antonio Gramsci, el filósofo, escritor y fundador del partido comunista Italiano,  quien murió después de once años en las prisiones de Benito Mussolini, y quien en su obra escrita en cautiverio, nos deja a los seres humanos un legado de orientación política que condena cualquier sistema destinado a permitir el control de la sociedad por una elite.

 

En una época derivada de algo que parte mal, el brote explicable de bufones forrados de la actual clase política que payasean con el porvenir del próximo es algo natural. Su discurso surge de la inmensidad de un espacio abandonado por gente seria, y ocupado fundamentalmente por estos monos acantinflados en los micrófonos,  y por los martilleos propagandísticos de los medios, ambos financiados, con recursos que el contribuyente le pone con cada compra que hace a los bolsillos del Fisco.

 

La distorsión entonces es ciencia. Y suelto de cuerpo intelectuales al alquiler de la TV. o charlatanes presumidos bien peinados o pelo largo,  inyectaran confusión en cualquier fraude con una permanente y vulgar teoría del empate. La aparición de individuos entrenados para bombear humo es parte del modelo. Hablan de gratuidad cuando se refieren a la buena educación de cabros ajenos. Pero no cuando se trata de salarios para parlamentarios ociosos o generales en retiro, entonces, brindan tributos. Bloquean leyes que dignifiquen la voluntad de las mujeres consagrada por su género y su rol de madres, justificara violaciones y condenaran el aborto siempre que se trate de las mujeres y las hijas de los otros. Pregonaran los estadios sin violencia sin haber pedido jamás perdón por detener y torturar el fruto del vientre de madres chilenas en el estadio Nacional y el estadio Chile.  Insistirán en protestas pacíficas, al mismo tiempo que justifican la traición de pilotos de la fuerza aérea que SIN RAZON, usaron las bombas y aviones del estado para destruir un objetivo estratégico y patriótico IMPOSIBLE de alcanzar para fuerzas aéreas extranjeras.

 

De todo este cambalache encabezado por patanes como Carlos Larraín. El peor,  es el desastre histórico de la educación dispareja. Y para todo el infeliz que por conveniencia, por indolencia o ignorancia intente confundir con majadera defensa o ataque a la concertación, le anticipo que para la inmensa mayoría de los chilenos y chilenas, no hay espacio disponible para sus porquerías. Aquí todos, cual más, por ejemplo Sergio Bitar y Gutenberg Martínez, o cual menos, el pueblo sosegado por el falso brillo de los objetos a crédito. Todos tenemos algún grado de responsabilidad en el sistema educacional donde unos pocos parten desde siempre muy cerca de la meta.

 

Un médico rara vez, que yo sepa, elude su vocacional y profesional obligación con el enfermo terminal. Intenta un nuevo tratamiento, un buen consejo o una oración, pero no va detrás de premios por algo que ignoro o sencillamente elude PERIODICAMENTE. Recuerdo con vergüenza ajena, cuando salí a las calles en apoyo de estudiantes que exigían alero universitario para su carrera de periodismo. Hasta copuchentos o cahuineros’ con cartón, fueron motes infames vertidos sobre ellos en esa época. Hoy con unas pocas y periféricas "IMAGENES prohibidas", casi todos parecen no entender lo atroz de sorprender y sorprenderse con ellas 40 años después.

 

Es la educación la que define el porvenir de una sociedad. No la propaganda que sugiere encuestas de felicidad y que más allá de lo insólito, también declara a Europa y Estados Unidos decadentes. Es el martilleo de conciencias el que pone en el hemisferio emocional lo que debe estar en el de la RAZON. Ese que ha desplazado del vocabulario pueblo para llamarlo "gente". Ese que hizo desaparecer el bien popular sobrenombre de gorilas a militares en gobiernos de facto. Ese que tiene a un consumidor desesperado compartiendo el hogar con hijos casados, cesantes y endeudados, criticando la protesta estudiantil. Además de ignorante del valor final de su hipoteca, abandonado por la garantía o sobreviviendo la usura de malos productos y servicios, agradeciendo al chilito, resulta tan entendible como inocente.

 

La educación es una sola, o no tenemos un país. Solo una acrópolis sin vergüenza que no se mezcla,  y lo demás una colonia de chauvinistas presos de la apariencia y engañados.

 

Mientras "la gente" no entienda que ELLOS, y no el gobierno de turno es el ESTADO. La desorientación continúa. Y quienes aparecen como carcajeantes' paladines en CONTRA del rol comunista y solidario del Estado, seguirán acumulando riqueza con salarios fiscales, o conforme su propia definición, gratuitos.

 

Mientras ecos semi independientes, repitan eso del que quiera azul celeste que le cueste, o nada es gratis en esta vida para justificar este  saqueo descomunal y aberrante.  La probabilidad de un paso inteligente en cualquier dirección como los caballos de Cervantes se hace muy difícil. Sería tan raro como darle clases de natación a los peces o de vuelo a los pájaros. Nadie puede ayudar a salir del infortunio aquel que - por anga’ o por mangas'- cree a pie juntito' merecerlo.

 



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