Puede parecer feo, pero esa es la premisa de las ventas. Un buen vendedor, tiene que venderse a si mismo primero. Es necesario, vender una imagen de seguridad, confianza y empatía. Yo no le compraría a un vendedor que fuese desagradable. Varias veces me ha pasado que la persona que me vende, parece que me estuviera haciendo un favor. Aunque claro, depende del tipo de tienda, porque a mayor exclusividad, mejor atención. Lo que no quiere decir, que si estamos comprando en una multitienda, supermercado o almacén, debamos soportar un mal trato. Y como vendedora, reconozco que soy un poco jodida cuando compro. Muchas veces, he recibido un ¿Y cuál va a llevar? cuando recién me estoy probando, o cuando consulto por un artículo, me lanzan el precio a la cara, sin que lo hubiese preguntado. Otras veces, no han querido sacar un producto del escaparate (vitrina) o del maniquí, alegando que es el único que queda.




