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El componente político de la reforma energetica


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16/08/2013

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Independientemente de su esencia e intención, incluso de los aspectos técnicos que la conforman, la propuesta de reforma constitucional relativa al sector energético, presentada recientemente por el Presidente de la Republica, conlleva sobre todo un fundamental componente político.


Siendo así, la discusión al menos en lo que respecta a la parte que involucra a los sectores que nos son precisamente los que tienen una participación directa, se va a enfocar precisamente al argumento político.

Naturalmente son los partidos políticos y sus representantes en las cámaras, quienes tendrán la mayor responsabilidad, tanto en lo que corresponde al resultado legislativo, como al de los posicionamientos, sobre todo los electorales.

Haciendo un primer ejercicio de cuentas, el PRI el partido del gobierno apoyado por Acción Nacional y el Partido Verde, este ultimo su incondicional aliado, tendría los votos suficientes para llevar a cabo la reforma.

Evidentemente una alianza del Revolucionario Institucional con el PAN, se hace indispensable, lo cual podría suponer que el blanquiazul intente aprovechar la coyuntura para meter mano en la redacción del texto definitivo.

Ante su debilidad política reciente, los panistas han logrado mantener una suerte de presencia a través de las negociaciones del Pacto por México, porque el esquema ha favorecido la inclusión de sus posturas partidistas e ideológicas en las reformas anteriores y seguramente en las subsecuentes, no omitamos que todavía falta la fiscal, que va a ser tanto o más polémica que la energética.

De tal suerte que en vez de enfrentar al régimen y oponerse a él, tal vez sin mayor posibilidad de ganancia política mediática alguna, los panistas han optado por utilizar al pacto, como un mecanismo de publicidad.

Aun es pronto para saber que tanta rentabilidad les puede suponer, pero al menos y así ha sido hasta ahora, han preferido el acuerdo al enfrentamiento y de alguna manera eso les permite compartir el crédito, aun y que eso sea en menor medida respecto del régimen.

Siendo así y considerando las similitudes entre el posicionamiento entre panistas y priistas respecto de la reforma energética, se hace muy probable que lleguen a un punto de acuerdo que favorezca su trámite legislativo.

Sin embargo para la izquierda el asunto es todo lo contrario, primero por su posición histórica en cuanto al tema energético, porque saben y reconocen que aun sin sus votos en las cámaras, esta podría aprobarse.

Finalmente porque este asunto puede ser un punto que ahonde más profundamente su división, porque seguramente la posición del perredismo será diferente a la de Andrés Manuel López Obrador.

Para el perredismo el Pacto por México también ha resultado un mecanismo favorable, en vez de optar por una sumisión al régimen gubernamental como pudo pensarse al principio, más bien ha sido un esquema para incorporar su  propia agenda.

De alguna manera y con todo y que el Pacto surge del régimen, para su oposición ha sido la forma de contener el retorno del presidencialismo a ultranza.

Bajo esa consideración es muy probable que el PRD de Zambrano su presidente, no quiera ni romper ni salirse del pacto, aun y cuando voten en contra de la reforma energética.

Se trata de una oposición ideológica en principio y legislativa en la práctica, lo que no necesariamente implique acciones de resistencia civil, convocar a las masas para salir a la calles y generar bloqueos y manifestaciones.

Además esa en esa perspectiva no pueden competir con la fuerza de López Obrador, correrían el riesgo de verse absorbidos y minimizados por la presencia de este.

De tal suerte que la encrucijada perredista, se encuentra en votar en contra de la reforma, sin que eso implique un rompimiento completo con el régimen presidencial.

Ahora bien, en lo que se puede observar como el que quizá sea el movimiento político más inteligente, Zambrano se decanta públicamente por hacer textualmente lo que diga Cuauhtémoc Cárdenas.

Cárdenas no es solo la representación de todo lo que en materia del tema petrolero significa la mítica figura de su padre Lázaro Cárdenas, es el heredero natural de esa bandera y el por sí solo, no solo es la figura fundacional del PRD, es hoy por hoy uno de los políticos más respetados del país.

Lo que Cárdenas opine por supuesto tiene un impacto que está por encima de los intereses primarios de los partidos, incluso haciendo a un lado las referencias históricas y las personales, la opinión de Cuauhtémoc Cárdenas pesa y mucho.

Pero en todo caso Cárdenas no es un radical, por el contrario es un político muy moderado y es consciente del impacto político y practico de sus expresiones.

Precisamente por ello en la estrategia de negociación del Presidente Peña Nieto, el Ingeniero Cárdenas juega un papel preponderante, al grado de establecer un contacto directo y permanente con él.

Porque la opinión final de Cárdenas, seguramente será el punto referencial desde el que se generara la corriente sea positiva o negativa respecto de la reforma.

Mas allá de los que hagan los partidos, el prestigio indiscutible de Cuauhtémoc Cárdenas será definitivo en la opinión pública y por ende tendrá que influir en el componente político.

En conclusión lo que vendrá es un proceso de negociación más política que técnica, por supuesto que la discusión tendrá que versar en argumentos muy específicos, como los contratos de riesgo compartido por ejemplo.

Pero eso solo puede significar dos cosas, un acuerdo entre las partes para alcanzar una definición en la que todas las fuerzas tengan una ganancia relativa y que tal vez obligue a modificaciones.

O que por otro lado el régimen priista imponga su mayoría a través de alianzas como la que se presupone de antemano con el panismo, lo que si bien haría transitar las modificaciones, también podría ser la causa de conflictos sociales.

En todo caso la importancia de optar por una de esas dos rutas, infiere primero aprobar la reforma y casi en simultáneo establecer un antecedente para la siguiente propuesta de reforma, la fiscal.

En cualquier caso, para todos los partidos ambas reformas son un elemento fundamental de su futuro electoral, por tanto y sin minimizar el impacto de las mismas, su verdadero fondo y lo que suponen, lo principal sigue siendo lo político.

 

twitter@vazquezhandall 



Etiquetas:   Política   ·   Gobierno   ·   Partidos Políticos   ·   Reforma Eléctrica

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