. Pero, más allá de los paradigmas, ¿Cuál es el contexto? ¿Por dónde está el camino?
En materia energética, el
gas natural es el tema del futuro inmediato. Sus características en cuanto a
contaminación, procesamiento y tasa de recuperación en reservas, son gran
ventaja respecto a otras fuentes.
Estados Unidos (USA) es el
mayor consumidor de energéticos en el mundo. Es también el país con mayor
potencial en cuanto a reservas de gas natural. Incluso son bastas para volverlo
autosuficiente en el tema. Además tiene capacidad tecnológica y financiera para
aprovecharlo.
¿Qué implica este
potencial? Dos cosas. Primero, que USA empezará a consumir menos petróleo,
dejará de comprarlo. Esto afectará a los países que hoy se lo venden, México
entre ellos.
Segundo, el núcleo de
generación de energéticos en el mundo cambiará de geografía, se trasladará de
Medio Oriente a Norteamérica. Esto modificará la estructura económica del orbe
y por supuesto la geopolítica.
¿Qué consecuencias hay
para México? Una baja de ingresos significativa. El 47% de las ventas de Pemex
son de exportación, y de éstas, el 74% se hacen a USA. Recordemos que Pemex es
la fuente de ingresos más importante del país. Esta es la sensibilidad, el
contexto del problema fiscal por venir.
¿Qué oportunidades hay
para México? Al igual que Canadá, cuenta con algunos de los yacimientos más
ricos en gas natural, es decir, también tiene potencial. Se trata de una
oportunidad extraordinaria, de formar parte del nuevo liderazgo energético
global. Oportunidad de no ser clientes, sino protagonistas.
¿Puede México aprovechar
la oportunidad? No en las condiciones actuales. Pemex no tiene capacidad tecnológica
ni financiera para invertir, no puede aprovechar los recursos naturales del
país.
¿Por qué? Porque Pemex no
genera rentabilidad, no produce valor. La carga tributaria absorbe 99.7% del
rendimiento operativo; también consume 56.7% del flujo de efectivo disponible. Incluso
el patrimonio es negativo.
¿Qué hacer? Reformar la
empresa, modernizar el marco jurídico. Permitir una estrategia competitiva y alianzas
inteligentes. Pemex necesita inversión, socios que ayuden a alcanzar el
potencial, a elevar el valor, a ser la empresa líder de industria que puede
ser.
Hay empresas que desean
invertir con Pemex. Claro que buscan ganancias, pues invertirían su dinero y
asumirían los riesgos. Todo riesgo conlleva un rendimiento, es lógica
financiera, como en cualquier negocio.
Pemex es una empresa con potencial,
pero urge de una reforma acorde a la realidad que viven México y el mundo. La
coyuntura económica global es propicia, pero la ventana de oportunidad es
temporal. Privilegiemos los argumentos.
Amable lector, recuerde que aquí le proporcionamos una alternativa de
análisis, pero extraer el valor agregado, le corresponde a usted.Columna Valor Agregado