Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Psicología   ·   Periodismo   ·   Lectores   ·   Cultura   ·   Psiquiatría   ·   Psicopatología   ·   Trastorno de Personalidad   ·   Psicoterapia   ·   Psicoanálisis   ·   Tratamiento Psicológico



Las tarjetas de crédito: entre peligros y beneficios


Inicio > Economía
12/08/2013


1974 Visitas



Las tarjetas de crédito, son instrumentos polémicos que siempre están en la picota del debate informal, cuando entre amigos y familiares, se discuten los problemas financieros que aparentemente surgieron de pronto y de la nada, como consecuencia de estos discutibles plásticos.


Más allá de paradigmas al respecto, le comparto que cuando se utilizan de la manera adecuada, las tarjetas de crédito son una excelente herramienta de financiamiento a corto plazo. No obstante, si los hábitos de uso no son los apropiados, cierto es que se convertirán en una terrible pesadilla.

Así que allí está el punto, en los hábitos, en la forma en que utilizamos estos plásticos. Y yendo un poco más allá, la responsabilidad del tema está en las manos del usuario, pues cuando una persona no conoce a detalle el funcionamiento de este instrumento de crédito, injusto será que culpe a las instituciones bancarias, por las malas decisiones tomadas con uno y hasta con varios plásticos. 

Pero bueno, vamos sin prisa con algunas de las características:

¿Qué son las tarjetas de crédito? Son líneas de crédito revolventes y de corto plazo que otorga un banco. Revolventes porque podemos de manera constante, darle vuelta a la línea de crédito que el banco nos autorizo, es decir, podemos volver a utilizar lo que ya hemos pagado. Y de corto plazo, porque el límite para pagar la deuda utilizada, es de máximo 40 días.

¿Es cierto que se trata de un crédito muy caro, de costo muy elevado? La respuesta es encontrada. Si la tarjeta se utiliza incorrectamente, el costo es sumamente caro; pero si el plástico se utiliza de la manera adecuada, el dinero es gratis, sí, gratis. Es asunto de extremos, dinero caro o dinero gratis, sin matices a lo largo de la cuerda.

¿Cómo se puede acceder al dinero gratis? Sencillo, pagando en la fecha establecida por el banco, en la fecha límite de pago, todo el dinero que hayamos utilizado, todo el dinero que le hayamos cargado a la tarjeta. Si esto se realiza, el banco no cobrará intereses, nada de intereses, por eso le decía, el dinero será gratis. 

Claro, esto implica dos cosas, primero que usted conozca las fechas de corte y de pago de su tarjeta; y segundo, que sólo realice cargos que se encuentre en posibilidad de pagar en tales fechas, que no visualice a la tarjeta como un ingreso adicional, porque no lo es, sino simplemente como un medio de pago, como una vía para no utilizar efectivo o para adelantar alguna compra que usted sabe claramente que podrá pagar en el corto plazo, en los días que la tarjeta le otorga de gracia. Y por eso le comentaba el punto, el de los hábitos y decisiones.

Y entonces, ¿Cuándo se genera el costo elevado? Fácil también. Cuando al llegar la fecha límite de pago, el usuario, o sea usted o yo, no paga la totalidad de los cargos efectuados en el periodo, cuando no cubre eso que el banco llama "pago para no generar intereses". 

Aquí está la cuestión para evitar el costo, en que seamos "totaleros" y paguemos el dinero que hayamos utilizado, pero todo, absolutamente todo.

Pero, ¿Qué pasa si al llegar la fecha de pago, no me alcanza para pagar todo el dinero que utilicé, si no me alcanza para dar el "pago para no generar intereses"? Esto significa que usted gastó por encima de sus posibilidades, que excedió su presupuesto, que visualizó a la tarjeta de crédito como si fuera dinero extra. 

Vaya, significa que usted acaba de crearse un problema financiero, pero que además no cuenta con calidad moral para culpar al banco.

¿Y Cómo resuelvo este problema? Si de plano le resulta imposible dar el pago total, pues no resta más que pagar lo más posible, dejar de utilizar la tarjeta, y pagar lo que reste; más los elevados intereses generados por supuesto; en la siguiente fecha de pago, o en las siguientes dos o tres, según el tamaño del problema. 

Pero eso sí, insisto, habrá que dejar de utilizar la tarjeta, pues de lo contrario se generará una bola de nieve que será muy difícil detener. Y claro, tampoco deberá culpar al banco por esto.

Entonces, ¿No es conveniente dar el pago mínimo? ¡Para nada, nunca, es una trampa! El pago mínimo provoca dos cosas, primero, que el banco le cobre intereses, y segundo, que usted descuide su presupuesto y construya la bola de nieve en unos cuantos meses.

¿Y aquí sí se vale echarle la culpa al banco? Bueno, lo podemos culpar por tener tasas de interés tan altas y por permitir un pago mínimo usualmente muy bajo, sin duda son condiciones alevosas de los bancos, pero ese es otro tema. 

El uso del plástico es responsabilidad del usuario, al igual que la decisión de utilizarlo, nadie nos obliga a realizar compras que después no podremos pagar.

¿Para qué debe utilizarse la tarjeta de crédito? Para adelantar compras que deseamos o necesitamos, pero que sabemos que podremos pagar, dado que se tiene contemplada dicha erogación en el presupuesto personal.

También como medio de pago para no cargar efectivo, e incluso para aprovechar beneficios propios de cada tarjeta, como puntos para obtener boletos de avión, monederos electrónicos, descuentos, y demás según el caso.

Por supuesto, puede utilizarse para emergencias personales o familiares, ahí si ni cómo estipular reglas.

Lo que sí es muy importante señalar, es que la tarjeta debe utilizarse para pagar con ella. Me refiero a que no es recomendable que se use para retirar efectivo, pues generalmente esto conlleva comisiones adicionales que encarecen aún más el financiamiento.

¿Y cuál es la mejor tarjeta de crédito? Es difícil dar una respuesta, existen múltiples opciones diseñadas para distintos estilos de vida.

Lo importante es que analice cuáles son sus necesidades al respecto y escoja la que mejor le convenga. Sí le resulta complicado o molesto hacerlo, puede acudir con un asesor financiero, sólo requerirá contestar algunas preguntas y en poco tiempo obtendrá la orientación necesaria.

Vaya, como casi todo en finanzas personales, se trata de una traje a la medida.

Siendo así, ¿Cuántas tarjetas de crédito debo poseer? Se trata de una pregunta importante, pues es común que las personas se llenen de tarjetas bancarias y de tiendas departamentales.

Poseer múltiples plásticos es un error financiero, además de poco práctico. Menciono error financiero, porque usualmente cada tarjeta cobra comisiones y anualidad, lo que multiplica y encarece el costo de tenerlas. Y le digo que poco práctico, porque termina aprovechando un poquito de los beneficios de cada tarjeta, en vez de potenciar las ventajas de alguna de ellas.

Vaya, no existe argumento sólido para tener una colección de tarjetas, resulta poco eficiente. 

La sugerencia es un tener un par de ellas; quizá un máximo de tres, pero buscando que dos no generen anualidad y demás costos recurrentes. Insisto, bien utilizada, con una le basta, pero conserve otra por alguna emergencia, no hay necesidad de más. 

En esta seguidilla, aparece otra pregunta esencial: ¿Qué límite de crédito se debe tener en las tarjetas? Esto es importantísimo, pues muchas veces los usuarios entienden el límite de crédito como una frontera de gasto, como la cantidad que tienen derecho a gastar.

Es conveniente que se tenga todo cuidado, pues sin importar el límite de crédito que el banco esté dispuesto a otorgarnos, debemos ser consientes de cuánto podemos gastar y de cuál es el límite acorde a nuestro presupuesto y posibilidades.

El límite lo debemos poner nosotros, no el banco.

Dicho esto, resulta sensato que el límite de crédito de las tarjetas, no exceda el equivalente a un mes de nuestros ingresos, puesto que finalmente, son 40 días el plazo máximo que tendremos para pagar los consumos. 

Ahora bien, usted puede tener autorizada una línea de crédito mayor por en caso de alguna emergencia, pero si se considera consumista o con tendencia a no respetar el presupuesto, puede solicitar al banco que le establezca un tope máximo de consumo, sin cancelar la línea total.

En general, el punto consiste en que se visualice a la tarjeta de crédito, como un ingrediente más en su planeación financiera personal. En específico, deberá contemplarse dentro de los apartados de endeudamiento y presupuesto.

Para mayor detalle al respecto, lo invito a consultar un par de artículos sobre tales tópicos: Deudas; y Presupuesto Personal.

¿Que sucede si me doy cuenta de que tengo un problema de endeudamiento con tarjetas de crédito? ¿Cómo lo resuelvo? Aquí no es tan sencillo de encontrar el camino óptimo, sobre todo si usted no cuenta con formación financiera. Le recomiendo que acuda con un asesor financiero, para que analice a detalle las condiciones de sus tarjetas, adeudos, ingresos y estilo de vida; con ello, podrá diseñar la mejor estrategia de costo y tiempo para usted.

Aquí concluye este artículo; le comparto que se elaboró a petición de una amiga y también compañera de trabajo. Si usted desea que en este espacio se aborde algún otro tema de finanzas personales o de finanzas en general, no dude en solicitarlo, con todo gusto será tomado en cuenta.



Amable lector, esta columna se llama “Valor Agregado” y lo invito a que también la lea en otros espacios:

A. Los domingos, en El Heraldo de Chihuahua, en la sección Index.

B. Entre semana, en www.sdpnoticias.com

C. En el transcurso del día, en la frecuencia 102.5 de FM, en el Estado de Chihuahua.

D. A diario, en Twitter: @oscar_ahp

E. Siempre con temas financieros distintos a los aquí planteados.









Etiquetas:   Educación   ·   Finanzas   ·   Asesoría Financiera   ·   Endeudamiento   ·   Presupuesto   ·   Finanzas Personales   ·   Tarjetas de Crédito

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
18751 publicaciones
4729 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora