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La falsa eternidad del Statu quo.


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11/08/2013


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Si hubieran voces que desprecian el moderno desarrollo inmobiliario, 


...Y aun si lo hicieran entendiendo que el saqueo administrativo de sus fondos de retiro han sido malversados para financiarlo. 

O si filosóficamente entendieran que el hipertrofico' brote indiscriminado de Torres por doquier,  creo una desproporción que ignora entre otros, el espacio de la gente. Esas voces son una aislada minoría, ninguna “amenaza", que tampoco, por ahora, crece. Porque el modelo logro estampar en el absorbente del colectivo, la inestable idea de que NADA cambiara el statu quo.

 

No es el dilema de la mayoría la libertad de consumo, como sí lo son,  los tratamientos en regulaciones tributarias, crediticias, comerciales y desde luego la completa inmoralidad en el desaparecido respeto por los derechos para negociaciones salariales, o su endeudado porvenir los que les inquietan.

 

Es el silencioso clamor generalizado por fiscalización de un disparate de violaciones a sus derechos,  el que ahogado voluntariamente por el masivo endeudamiento estimulado de consumo y la canalla incertidumbre que condena a los deudores. La que  no deja espacio a la autoridad,  para otra cosa que no sea  inyectar supuestas odiosas motivaciones ideológicas que la gente no quiere, no debe ni tiene tiempo de preocuparse.

 

La mayoría de la gente sueña con un país exactamente igual pero a su alcance. Uno donde nadie le pague menos que lo que en justicia económica le corresponde. Uno donde nadie los estafe constantemente con "unidades de fomento" que fomenta ACUMULACION para una minoría, y el marcar el paso para el resto de por vida. Uno que enjuicie a los buitres que hicieron desaparecer en la completa impunidad el fondo de Reserva de fluctuación para cubrir las “pérdidas” de las AFP. Uno donde los jueces no encuentren dificultad con el principio de legalidad, el que debe volver a ser inequívoco para sentenciar así,  lo mismo a todos por un  mismo delito,  sin la actual ambigüedad del Artículo 19 y sus "interpretaciones”. Y hacerlo rápido para que sirva de escarmiento a los ladrones sinvergüenzas de cualquier barrio o por cualquier “motivo”.

 

No es cierto que en materia de desarrollo infra estructural solo hoy, Chile ocupe un pódium mejor que aquel que ocupan sus vecinos. La República de Chile independiente, abolió la esclavitud tres décadas antes que los emblemas de justicia social norteamericanos. Tuvimos el primer periódico, los primeros vapores y los primeros trenes en el conjunto de países Sud y centro americanos. Abastecimos al mundo entero con la exportación del nitrato para el boom de la agricultura industrial del siglo XIX. Dos nobeles de literatura antes que nadie. Suplimos de cobre para el mayor conflicto bélico de la historia de la humanidad en el siglo XX y fuimos aliado de los vencedores. Celebramos  un mundial en casa, décadas antes que los argentinos y solo cuatro después de los brasileños. Darwin, Toesca, Gorbea, Gay, Domeyko, Bello. Monumentos de la edificación cultural en la historia contemporánea y verdaderos padres del crecimiento del nuevo mundo, tejieron sueños en nuestros suelos. Mentira que solo ahora Chile asome la cabeza, aun estando tan lejos. Su tradición republicana y la inviolabilidad de sus instituciones, así como la calidad de sus universidades,  fueron a menudo ejemplo a seguir en el extranjero. El orgullo es un sentimiento sano, pero no así el chauvinismo, que es un instrumento manipulador y alienante. Que a diferencia del nacionalismo, el que puede pero no debe confundirse con patriotismo, es un mecanismo de inculcaciones alcahuete, sibilino y perverso.

 

La completa antipatía al dialogo sobre el real estancamiento de la desigualdad, no permitirá anticiparse, a lo que seguro terminara en un desastre. Estos  niveles de endeudamiento, irresponsabilidad de mercado, así mismo como los de  impunidad, donde no se distingue ninguna línea que separe la habilidad de los bancos para hacer inversiones especulativas de alto riesgo,  y no exclusivamente comerciales con los depósitos y los ahorros de la gente. Tendrá mucho de culpa en la crónica anunciada del colapso, y tal vez responsabilidad legal,  por nacionalizaciones u otros mecanismos de tradicional uso en debacles de mercados privatizados con baja o nula fiscalización como el nuestro. Las empresas quiebran y desaparecen, los países NO.

 

El chancho chino, y las colas de un desabastecimiento provocado por empresarios financiados por la CIA. Permanecen como argumento similar,  al de aquel que provoca el incendio y cierra el paso a los carros de bomberos. Es bien posible que en un país desproporcionadamente católico y cuya concentración de riqueza habita en una aristocracia resiliente por la reproducción de individuos con descendencia común desde la colonia, y quienes son desde entonces prácticamente dueños de todo. Un gobierno radical como el de Allende, por más o menos bien intencionado que hubiera sido, no tuviera oportunidad alguna de cambiar nada sin destruir muchos privilegios de casta en tan corto plazo. Pero eso para historiadores serios, permanecerá para siempre como una incógnita,  porque ni la mayoría electoral ni empresarial dentro del país, ni el imperio occidental en manos de un bandido como Richard Nixon, estuvieron dispuestos a darle la menor oportunidad de intentarlo.

 

No fue la UP. Un gobierno inconstitucional, no fue tampoco un gobierno elegido en forma ilegal, no fue tampoco un gobierno confirmado en el congreso por los votos ilegítimos de los DC. Traidores e Indecisos. Porque así fue siempre en el pasado cuando un presidente no obtenía la mayoría absoluta que exigía la Constitución. No fue un cambio de gobierno normal. A pocos días de la elección y como una manera de impedir el ascenso del presidente electo, un grupo de individuos hoy plenamente identificados, miembros de un movimiento ultra derechista nada de pacifico o encapuchado como los de hoy. Asesino, en un confuso intento de secuestro en la vía pública,  al general en jefe del ejército de Chile. Desde ahí la beligerancia, el corvo y las balas, no irían a parar hasta 25 años más tarde. Con un saldo horroroso de espantosas bestialidades, y un sector de la población, que aún lo niega o lo declara "necesario", pero al mismo tiempo etiquetea' de inhumano el aborto y de terroristas a un raro montón de cabros  encapuchados.

 

La gente dependiendo del peldaño en la escala de bienestar al crédito o al contado. En general no tiene conflicto, como debiera, con el consumismo que genera el dinamismo del mercado. Su problema no son la saturación de vecindarios corcheteados' con Torres que multiplican por ciento, el valor del suelo en multiplicidad de "propiedades", que también debiera. Tampoco es con la inseguridad y la cada vez más clara estafa con sus fondos de pensiones que no necesitan más comentarios. Ni es con una política salarial que contradice el martillador discurso por bienestar y desarrollo. No es como debiera, con la emisión de cheques fiscales que cubren usureros servicios de clínicas privadas o servicios subsidiados por establecimientos del estado, mientras se gasta poco o nada en el orgullo de los hospitales públicos. No es siquiera con la aberrante obligación de contraer hipotecas en unidades de reajuste distinto del reajuste real de sus ingresos, cosa única en el mundo entero. No tienen dilema tampoco como debieran con los bonos estatales financiados principalmente con los impuestos de todos al consumo, que sirven para votos pero no reducen una gota la creciente desigualdad y el aumento de la pobreza. No es además como también debiera, con la total ausencia de un paracaídas que permita abastecer el mercado si los dos billones de brazos baratos allá en la China se sublevan. Tampoco ellos parecen tener dilema con el discurso degradante y racista con el que se "agradece" el aporte de brazos explotados de los nuevos inmigrantes. Tampoco parecen tener conflicto con individuos que desprestigian la conveniencia del ESTADO, pero se lo pasan una vida cobrando cheques desde sus industrias, o recibiendo salario o jubilación civil o uniformada, del FISCO.

 

Los consumidores están principalmente confundidos por el modernismo de supermercados y edificios ajenos. Pero aun así están inquietos por la aplastante carga del endeudamiento. A merced del grave enriquecimiento a costa de la gente que va detrás de una quimera por encontrar emparejamiento educacional. Una que re defina una vida mirando de lejos, la carrera que "emprenden" con admirables excepciones, solo en el barrio alto,  los cabros que parten mucho más cerca de la meta. Mucho material que mal aprovechado, de caer en otras manos puede sacudir el suelo.

 

Quienes pensamos que Sebastián Piñera aprovecharía esta oportunidad de lavar su prontuario y su conciencia con inteligencia de estadista, vemos con sorpresa que otra vez se está usando el delicado tema de la salud, la previsión y sobre todo la educación pareja, como una zanahoria pa'l burro en la obsesión por ganar "las riendas", pero en estricto rigor, se camina por una cuerda floja de puras intenciones y lucrativos intereses.

Si de algo sirve la experiencia y la ilustración sobre el alzamiento y desaparecimiento de civilizaciones completas, es para sonreír para cuando muy campante alguien repite, “nada cambiara el statu quo”, o todos estos “gallos son pobres solamente porque son flojos”.



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