. El atractivo del mar, el sol y el relax de unos días de
descanso sin tener que cocinar - si la economía lo permite - son motivos
suficientes para elegir esta modalidad de vacaciones. En este marco, la
visita a los chiringuitos
para tomar un simple aperitivo o para comer es algo habitual. Pero
estos establecimientos deben cumplir requisitos similares a los de los restaurantes
y otros debido a sus especiales características y a su ubicación en la
playa, donde los riesgos higiénicos y sanitarios son mayores. Por este
motivo es importante que los consumidores conozcan sus derechos para
poder exigir su cumplimiento si surge algún conflicto.
Por otra
parte los chiringuitos de playa han sido objeto de polémica por la
vigente Ley de Costas que limita la superficie de estos
establecimientos, medida que obligaría a derribar estos locales y a
instalarse en los paseos marítimos, con el consiguiente perjuicio para
el sector. El actual gobierno propone en el anteproyecto de Ley de
Protección y Uso Sostenible del Litoral, una revisión de la normativa
que afecta a los chiringuitos y en concreto establece concesiones de
cuatro años para este tipo de establecimientos.
Chiringuitos de playa, derechos de los consumidoresLos
chiringuitos están regulados por la misma normativa que los
restaurantes pero además debido a su ubicación - en muchos casos en la
misma playa - deben velar especialmente por la adecuada conservación e
higiene de alimentos y bebidas.En concreto deben cumplir los siguientes requisitos básicos:- Mostrar la lista de precios en lugar visible e indicar si existen diferencia en función de si el consumo se realiza en barra, en mesa, en terraza o en el interior
- Proteger los alimentos expuestos sobre la barra o el mostrador en vitrinas o armarios refrigerados
- Garantizar la salud y seguridad de las personas y ofrecer unas condiciones mínimas de salubridad
- Separar los alimentos cocinados de los que estén todavía crudos
- Mantener la vajilla y los cubiertos en un estado óptimo de higiene
- Facilitar a los clientes, cuando lo soliciten, las hojas de reclamaciones
- Entregar la correspondiente factura cuando la solicite el consumidor
Los chiringuitos afectados por la Ley de CostasLa aplicación del articulo 66 de la vigente Ley de Costas generó en su momento una encendida polémica
en el sector hostelero de los chiringuitos de playa, porque las
condiciones exigidas para este tipo de locales - no podían superar los
150 metros cuadrados de superficie - obligaba a demoler muchos de estos
establecimiento o adaptarlos a las exigencias de la norma. Aunque en su
momento la Ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, mantuvo que sólo
una minoría de chiringuitos se verían afectados, la realidad es que se
generó incertidumbre en el sector.Por su parte el gobierno del PP
aprobó el pasado mes de mayo Ley de Protección y Uso Sostenible del
Litoral que modifica la Ley de Costas de 1988. Esta nueva normativa
incluye la concesión de cuatro años para los chiringuitos, siempre y
cuando respeten las condiciones de protección medioambiental y del
litoral con las que se les concedió la licencia.Chiringuitos, rincón del gourmetPara
terminar un toque de placer gastronómico. Además de la tradicional
paella o las sardinas a la plancha, a los chiringuitos han llegado
también los grandes chef
para acercar a la playa sus más sofisticadas recetas. Ese parece ser el
objetivo de Quique Dacosta que, tras su éxito en Denía con el
restaurante que lleva su nombre, se plantea llevar su cocina a pie de
playa. En otros casos se realizó el recorrido inverso, asi ocurrió con
el afamado elBulli que en sus inicios fue un tranquilo chiringuito en la
cala Montjoi de la Costa Brava, y se convirtió - de la mano de Ferrán
Adriá - en el mejor restaurante del mundo con tres estrellas michelin.
Otra propuesta interesante se sitúa en la costa ibicenca, en concreto en
la playa de Las Salinas, donde el emblemático chiringuito Malibu
dispone de una variada oferta para los paladares más exigentes.En definitiva, comer o tomar el aperitivo en un chiringuito
de playa es uno de los placeres del verano, pero el calor y el relax de
las vacaciones no deben llevarnos a bajar la guardia como consumidores,
y por eso es conveniente comprobar los precios en las facturas y velar
porque se cumplan las condiciones de higiene.Este artículo se ha publicado también en Suite101