. Estudió con su hermano
Manuel en la Institución Libre de Enseñanza en Madrid. En 1900 intentó
una carrera de actor. Hasta entonces había escrito breves artículos enalgunos en colaboración con su hermano.
En 1902 conoció a Juan Ramón Jiméne, y, a fines del mismo año, apareció Soledades, con fecha de 1903. Su contribución a las revistas Helios, Alma Española, donde publicó prosas en 1904, Renacimiento latino, Blanco y Negro, Ateneo
(1906) y otras iban señalando el proceso formativo de su poesía. En
1907 obtuvo una cátedra de lengua francesa en Soria, y publicó Soledades, Galerías y otros poemas,
libro que ya define su trayectoria estética: intimismo siempre, dentro
de una orientación al acontecimiento externo, que en este libro revierte
una y otra vez a sus resonancias emotivas en el poeta.
La madurez
expresiva estaba conseguida plenamente. Los años de Soria son de
acendramiento humano - boda con Leonor Izquierdo en 1909 - y, al propio
tiempo, de cierta ruptura con algunas implicaciones de su poesía
anterior, o mejor, de acentuación de los aspectos críticos, en la que la
muerte de su esposa fue decisiva. En 1912, apareció Campos de Castilla; junto a descripciones del
paisaje, asomaba ya la preocupación nacional y un tono cívico, que se
acentuaría con la inclusión de otros poemas en la edición primera de Poesías completas, en 1917, año en que Calleja editó Páginas escogidas.
En 1919, tras siete años en Baeza, fue trasladado a Segovia, en cuyo
instituto profesó hasta 1931. En 1924 apareció su último libro de
poesía, Nuevas canciones. En él se advierte una sutilización
temática y un aire sentencioso popular; el tema amoroso, la inquietud y
el asedio reflexivo en torno a lo erótico constituyen su nota más
valiosa. Con su hermano Manuel, colaboró en una vena dramática cuyos
signos anunciadores eran ya antiguos en su vida, y que se perpetuaron en
los desdoblamientos creadores (Abel Martín, Juan de Mairena y unos
quince poetas imaginarios), que incluyó en su obra.De 1926 a 1932 presentaron los dos hermanos varias comedias dramáticas, que van de Desdichas de la fortuna o Julianillo Valcárcel a La duquesa de Benamejí y El hombre que murió en la guerra (estrenada en 1941).Tanto en el teatro como en la prosa, que
pierde su carácter esporádico para constituirse en un género suyo
peculiar de aguda inteligencia avizoradora, demuestran la amplitud de
sus intereses. Pero la intensificación de sus características creadoras y
la penetración reflexiva son los rasgos que distinguen su etapa final.De 1924 a 1936 publicó la serie de poemas De un cancionero apócrifo. La aparente facilidad con que se resolvía el paso de la impresión a la expresión poética en Soledades, Galerías y otros poemas se problematizó y ensombreció con el tiempo.Antonio
Machado, de temática limitada pero intensa, ilustra el caso de
intelectual europeo de entreguerras, aparte de haber sufrido la guerra
civil española. El mundo personal sufre en su caso el embate
complementario y el bullir ideológico de su tiempo, al par que su
escepticismo espontáneo se radicaliza, y la preocupación por el hombre
sustituye prácticamente de manera absoluta, a sus primeras divagaciones
provisionales en torno a Dios siempre inmanente. Los temas de la niñez,
de la muerte, de la monotonía cronológica son constantes del poeta. Pero
con los años desarrolló en su lugar una poética discursiva
complementada con una prosa de ideas de singular eficacia crítica, en la
que alternan la originalidad y el humor interpretativos sobre temas
españoles y universales. Abel Martín y Juan de Mairena vienen a ser dos
educadores que - aunque imaginarios - tienen la realidad insustituible
de un desdoblamiento pedagógico machadiano superior al ejercido
realmente por algunos de sus contemporáneos. Se exilió a principios de
1939.