Términos que hace 20 años no eran parte del lenguaje común como: emprendedor, incubadora empresarial, espacios creativos de colaboración, financiamiento colectivo, inversionistas ángel, etcétera, ahora son parte del día a día de un número importante de jóvenes en México y el mundo. Jóvenes que están transformando muchos esquemas de negocio, que están aprovechando las herramientas tecnológicas para hacer realidad sus ideas y que piensan en conceptos de innovación social antes que en retorno sobre la inversión.



