Hay de todo en el medio de los choferes públicos y privados, finos, corrientes, leperos, tramposos, educados, indecentes, mal hablado, ladrones, secuestradores y los menos son los decentes con carrera y sin cárcel.
Hay de todo en el medio de los choferes públicos y privados, finos, corrientes, leperos, tramposos, educados, indecentes, mal hablado, ladrones, secuestradores y los menos son los decentes con carrera y sin cárcel.
.
Difícil referirse a
todos por igual por lo que es necesario solo tocar en este caso a todos
aquellos que están en servicio público mal pagados, enojados, cargados de
horas, y dedicados a prestar un pésimo servicio a la sociedad con sus raras
excepciones.