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Cuantitativamente, el principal objetivo es ganar más de lo que gasta, es decir, que el beneficio sea superior a sus costes, consiguiendo el resultado
final a partir de la contabilidad.
Dicha contabilidad se realiza mediante un balance de situación, distribuyéndose en dos partes: el activo por una parte, y el pasivo y patrimonio neto por otra parte.
El Activo
(A) está compuesto por bienes y derechos de los cuales se
espera obtener un beneficio a través de éstos, por ejemplo: el dinero
depositado en una cuenta corriente.
El Pasivo (P) es
todo lo contrario al Activo, es decir, obligaciones actuales surgidas como consecuencia
de sucesos pasados, como es el caso de las deudas con entidades de crédito,
mientras que el Patrimonio Neto (PN) es la diferencia de los ya citados: PN = A – P .
El balance de la empresa debe cuadrar y para ello se
aplica la siguiente
identidad contable à PN
+ P = A
De no producirse la igualdad
anterior, la empresa deberá reconocer un resultado del ejercicio positivo
(un beneficio), o un
resultado del ejercicio negativo (una pérdida).
A la hora de averiguar cómo de bien o cómo de mal se encuentra la empresa se hacen
una serie de ratios a
partir de las masas patrimoniales halladas en el balance de situación,
como es el caso del ratio de
liquidez inmediata (capacidad inmediata para hacer frente a las
deudas a corto plazo), ratio
de endeudamiento (cociente entre el pasivo y el patrimonio
neto), o el test del ácido (el más útil para
conocer las posibilidades de pago a corto plazo), entre
otros.
Un empresario suele analizar la situación financiera de la empresa a corto plazo, tratando de
determinar la capacidad de la empresa para atender sus compromisos de aquí a un
año (o menos), haciéndolo de acuerdo a la liquidez disponible.
El análisis a largo plazo (superior a un año)
no se suele hacer mucho puesto que es menos
fiable.
La salud
del negocio queda reflejada en las posiciones de equilibro:
- Una empresa se encuentra en máxima estabilidad cuando A=PN.
-
La situación de equilibrio se consigue cuando PN>P .
-
La estabilidad intermedia se
alcanza cuando P>PN.
-
Una situación de
desequilibrio predomina en una empresa al final del ejercicio cuando A=P.
-
Por último, una empresa se encuentra en quiebra técnica cuando P>A.
Éste último caso es el que hace que una
empresa se vea obligada a cerrar puesto que posee un nivel de deuda que no puede
financiar.
Muy poca gente es consciente de lo
difícil que es mantener un negocio y cómo llevarlo adelante. En la actualidad,
las nuevas medidas impuestas por el gobierno español parece ser que favorecerán
a las pequeñas y medianas empresas (PYMES), por lo que a medio/largo plazo
parece ser que la situación del mercado laboral cambiará y tenderá a una
creciente contratación de empleados. El tiempo lo dirá.
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