Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Poesía   ·   Pandemia   ·   Lectores   ·   Escritores   ·   Periodismo   ·   Coronavirus   ·   Novela   ·   Reseña   ·   Libros   ·   Elecciones



El miedo a la demanda


Inicio > Derecho
04/07/2013


1849 Visitas



Es común que la gente crea que pueden terminar presos cuando reciben la notificación de que han sido demandados por no cumplir con alguna obligación que contrajeron.


 Primero hablemos de que es una demanda: de acuerdo con el diccionario de la real academia de la lengua española, es sinónimo de súplica, petición, o solicitud; de aquí partimos a lo jurídico, una demanda en términos simples es la solicitud por vía judicial para que el demandado cumpla su obligación.

 De acuerdo con nuestro sistema procesal, el juez no puede conceder en sentencia mas de lo que en el escrito inicial (entiéndase demanda) se solicita, y ya que las penas corresponden únicamente al estado, de una demanda no puede derivarse una sanción privativa de la libertad.

 Hay sin embargo un delito el cual se deriva del incumplimiento de una obligación: el fraude en perjuicio de acreedores, que consiste en deshacerse de todos sus bienes hasta el punto de la insolvencia para no pagar al acreedor.

 Como todo fraude, en este delito se debe tener la completa certeza de que la insolvencia fue voluntaria por parte del deudor. Es decir que la intención era no pagar su deuda y por esto mismo se deshizo de sus bienes.

 Sin embargo como todo delito debe iniciarse mediante el Ministerio Público,  quien será el encargado de iniciar el procedimiento contra el delincuente, aclarando que en los asuntos del orden penal se inician por denuncia o querella (no existe la demanda penal).

 Entonces hay que entender para asuntos meramente civiles no hay penas (esto es una garantía constitucional, contenida en el Art. 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos), para asuntos penales si, ¿Cómo diferenciarlos? Los asuntos civiles se inician con una demanda, en proceso se lleva contra una persona física; los asuntos penales se inician con una denuncia o una querella, el proceso o más bien la defensa se hace contra las acusaciones del Ministerio Público.

 Volviendo al tema de la demanda, en caso de que la sentencia sea condenatoria (es decir contra el demandado) sólo lo obliga a cumplir su obligación, y en caso de no poder cumplirla, la obligación queda extinta, pues es un principio general del derecho que nadie está obligado a lo imposible. 

 Claro no es de todos modos muy consolador, puesto que una sentencia condenatoria podría resultar en el embargo y remate de los bienes del demandado para saldar la deuda, es decir dejarlo "en la calle".

 ¿Es justificado entonces temerle a una demanda?, todo depende de lo que se valore más, en lo personal considero a la libertad como el valor más grande que existe, muy por encima de las cosas materiales.



Etiquetas:   Constitución   ·   Prisión   ·   Delito   ·   Derecho Civil   ·   Derecho   ·   Demanda Judicial

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
20422 publicaciones
5092 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora