. La
gran verdad que se devela en este acto cívico es que un 77% de los ciudadanos
no quisieron participar en las Primarias de las dos coaliciones que conforman el
duopolio del sistema binominal. Si a ese porcentaje se descuenta un estimado de
10% de personas fallecidas o que residen en el exterior, nos queda como
resultado un 67% de potenciales votantes para el 17 de noviembre que no se
sienten motivados por la actual clase política del binominal.
La política amañada, la democracia protegida, están llegando
a su fin. El gatopardismo, cambios para que nada cambie, está tocando fondo.
Una mayoría silenciosa, integrada fundamentalmente por jóvenes emerge a través
de candidatos díscolos o alternativos. Los movimientos sociales son un fenómeno
internacional de muchedumbres que repudian la corrupción de las instituciones
que se han visto ocupadas por la influencia de intereses corporativos
multinacionales.
La votación de Michelle Bachelet fue el resultado de tirar
toda la carne a la parrilla para generar un dato que pueda ser utilizado como
gancho de campaña. “Sacó un 73%” 1 millón y medio de votos. Lo que se omite
aclarar, para que el mensaje sea efectivo, es decir ¿73% de qué? Obviamente,
esa votación es buena respecto a los otros candidatos, pero como dato duro, en
relación al 27 de noviembre sólo dice que el voto cautivo de la Concertación
asegura un piso para la candidata de un 17%, con lo que no se gana en primera
vuelta ni mucho menos.
En resumen, todo está por escribirse en estos cuatro meses
de campaña. Marcel Claude, Marco Enríquez Ominami y Franco Parisi parecen ser
los mejores posicionados entre los jóvenes y ese núcleo juvenil es aún
impredecible en su decisión política, toda vez que hay tendencias nihilistas de
corte anarquista que son los mismos que llamaron a no prestar el voto en la
elección anterior. Una primaria por fuera, que permitiera elegir a uno de ellos
como candidato único alternativo, es una propuesta que ha quedado boteando en
el área chica. Una estrategia de madurez política que aseguraría a ese candidato
pasar a segunda vuelta.
Como aporte a un voto informado, pienso que es necesario que
los presidenciables que estarán en la cartilla de noviembre respondan muchas
#PreguntasPendientes . La ciudadanía tiene derecho a explicaciones y
compromisos programáticos sustantivos con la profundización de la actual
democracia, entre otros: el término del binominal, el fortalecimiento de las
regiones, la consagración constitucional de derechos garantidos a educación y
salud, una fiscalización efectiva a las grandes empresas para terminar con la
evasión, transparencia para terminar con la corrupción y una reforma tributaria
que sustente estos cambios cualitativos.
Que nadie se quede en casa el 27 de noviembre porque el voto
es el arma de la conciencia, que debemos manejar exigiendo ética y consecuencia
a los candidatos.