Primero lo primero, es decir desmontar la falsedad de que las relaciones entre Venezuela y China se deben a la “revolución bolivarista”, como tan alevosamente plantea el señor Chávez. Y es que las diplomáticas se formalizaron en 1974, en los inicios del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, hace 37 años. En 1981, Luis Herrera Campíns fue el primer presidente venezolano en visitar la República Popular China, y en 1985, el primer ministro chino, Zhao Ziyang vino a Venezuela por invitación del gobierno de Jaime Lusinchi, y las relaciones bilaterales continuaron desarrollándose en lo económico, energético, tecnológico y hasta militar durante la década de los noventa.



