.reeditor.com/columna/2876/12/cultura/sociedad/la/salud/colombia/primera/parte">(Primera Parte)
Dijimos en nuestro artículo anterior que en Colombia no había una política de Estado en materia de Salud, debo en esta ocasión aclarar que la falencia no radica en la ausencia de normas que la contemplen, sino en la ausencia de voluntad política que desarrollen lo ordenado y querido por el Constituyente primario, querer éste que se traduce en ultima en políticas de Estado, la naturaleza social y jurídica de estas políticas tienen plena legitimidad, en contravía de las políticas de Gobierno que en no pocas ocasiones carecen de ella – de legitimidad-.
Para retomar el tema dijimos que la mejor política de gobierno es aquella que mejor desarrolla o concibe las políticas del Estado, y es paradójico cuando se piensa que desde los presidentes de los tres poderes públicos y pasando por todos los organismos de control hasta llegar al último funcionario público de este país, juraron defender y hacer cumplir la Constitución, más sin embargo, la realidad demuestra todo lo contrario, y digo esto, pues en el sólo Art. 2° de la Constitución Nacional están condensada todas las políticas de Estado que están por desarrollar, y lo más grave, es que lo que ahí se dice, define la naturaleza, los objetivos y la razón de ser del Estado Colombiano, de tal manera que desconocer lo ahí contemplado, es desconocer el Estado mismo, dicho en otros términos el desconocimiento y/o desacato de la Carta Magna desnaturaliza El Estado social de Derecho que tanto predicamos, pero independientemente de la forma como nos hayamos definido como pueblo – Estado social de derecho, Estado de derecho etc- lo importante es que somos una sociedad, un país, un pueblo, que nos pusimos de acuerdo y dijimos “El pueblo de Colombia, en ejercicio de su poder soberano, representado por sus delegatarios a la Asamblea Nacional Constituyente, invocando la protección de Dios, y con el fin de fortalecer la unidad de la Nación y asegurar a sus integrantes la vida” y luego en el articulo 2° volvemos a decir: “Las autoridades de la República están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias, y demás derechos y libertades, y para asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del Estado y de los particulares.”
De lo anterior quedan tres conclusiones muy someras; La primera, que somos una sociedad que nos hemos organizado de tal manera que tenemos como fin esencial asegurar la vida de todos sus integrantes; -he aquí la razón de ser del principio de solidaridad- La segunda es que hemos nombrado a unas personas con autoridad y facultades para que protejan la vida de todas las personas residentes en Colombia, independientemente que sean o no colombianos, porque somos un pueblo civilizado; La tercera, es que esas mismas personas, denominadas autoridades, están instituidas para asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del Estado.
Llegado a este punto surge una pregunta: ¿Será acaso que existe alguna duda que garantizar el derecho a la salud es un deber social del Estado?, de mi parte no hay la menor duda, esta afirmación no la hago por creencia sino por convicción. Y lo digo porque el primer eslabón para garantizar la vida y la dignidad de los asociados es implementar un SISTEMA DE SALUD, NO UN MODELO DE NEGOCIO CON LA SALUD, cualquier lego en la materia que lea solamente el preámbulo, el Art. 1° y 2° de la Constitución, se preguntará; ¿DONDE ESTABAN LAS AUTORIDADES ENCARGADAS DE CUMPLIR Y HACER LA CONSTITUCIÓN EN LOS PASEOS DE LA MUERTE?, o, ¿será acaso que los cientos de niños, ancianos, hombres y mujeres que han muerto en el famoso paseo, no son personas?, porque ni siquiera la excusa de no ser Colombiano Cabe en esta asunto, ya que el pueblo colombiano le impone a las autoridades proteger la vida de las personas cualquiera sea su nacionalidad.
Cualquiera podría preguntarme, el porqué digo que en Colombia no hay un sistema que garantice el derecho a la Salud, sino un negocio con la salud?, la respuesta sería extremadamente sencilla. Para mostrar nada más un botón de los tantos de la camisa en que nos han metido, basta leer los titulares de prensa, escrita, hablada y vista de hace aproximadamente un mes, cuando se dijo QUE EN EL PAIS SE HABIAN CERRADO MAS DE DOSCIENTAS MIL CAMAS PEDIATRICAS PORQUE NO ERAN RENTABLES, dicho de otro modo la salud de los niños no produce lucro, por lo tanto hay que abandonar esa franja de negocio, surge la pregunta y ¿qué pasa con el derecho a la salud de los niños?, NADIE RESPONDE. El otro botón que se puede mostrar, son las intervenciones de la Superintendencia de Salud a las EPS, la corrupción dentro del modelo de salud, el Robo y el despilfarro de los recursos de los colombianos, que la ley denominó Dineros públicos con destinación especifica.
Lo importante de todo eso es que no se ha descubierto nada nuevo, basta leer en los anales del Congreso en la discusión de la ley 100 de 1993, las leyes 715 del 2001, 1122 del 2007, 1393 del 2010 y 1438 del 2011, los chorros de tintas y las toneladas de papeles que se han gastado diciéndole al Gobierno lo que iba a pasar y lo que está pasando con la salud en Colombia, más sin embargo se hizo oído sordo y como dice el dicho, no hay peor ciego que el que no quiere ver. Hoy nos vemos enfrentados a un problema en el cual el Gobierno no lo ve y lo que es peor no escucha.
Un verdadero Sistema que garantice el Derecho a la Salud, debe estar compuesto por varios componentes y subsistemas que lo conformen. Explico, no se puede decir que hay un Sistema de Salud cuando no se tiene ni siquiera un programa de PROMOCION Y PREVENION en Salud como política. No se puede decir que hay un “Sistema de Salud” cuando por inconsistencias en la información del sector salud, Colombia desconoce cuántas personas tienen seguro de salud y están afiliadas al modelo; es tal el caos en las cifras, que si se consideraran los recursos de financiación de la salud y las cifras oficiales, se podría decir que el modelo de salud ya logró la cobertura universal, cuando no es así.
De acuerdo con estadísticas del consorcio Fidufosyga al 30 de noviembre de 2008, con una población estimada de 44'450.000 habitantes, Colombia tendría 44'260.000 personas afiliadas al modelo de salud, o sea el 99,6% de los colombianos. En los últimos balances oficiales, el régimen contributivo registra 18'949.000 afiliados, el subsidiado 23'400.000, y los regímenes especiales 1'910.000. Sin embargo, estas cifras no son reales.Por problemas de información en la Base de Datos Única de Afiliados (BDUA), en el régimen subsidiado sólo aparecen reconocidos 17'532.000 afiliados, por lo que 5'868.000 son rechazados por el sistema o no aparecen, y no reciben servicios de salud cuando lo solicitan.
El mayor porcentaje de rechazos (34,7%) se da porque el afiliado del subsidiado también aparece registrado en el contributivo, dado que algunas EPS siguen contando como afiliados a quienes se retiran y siguen cobrando al modelo de salud por ellos, o porque algunos municipios los registran en el subsidiado, pese a estar en el otro régimen.
El 16,5% de rechazos ocurrió porque si bien los afiliados existen en la base de datos, el número de su documento de identidad no coincide; el 11,2% presenta inconsistencias en otros datos (como fechas de afiliación) y otros porque aparecen como fallecidos, con el sexo cambiado o registrados en municipios distintos.-Tremendo desorden no puede ser de un sistema-.
No puede hablarse de Sistema de Salud cuando éste no está articulado -y además no existe - un Subsitema o politicas de Saneamiento Básico, no puede hablarse de sistema de Salud cuando no hay una verdadera politica para solucionar el hambre, no hay una verdadera politica de vivienda digna, pero lo que es peor no hay una politica de Gobierno para enfrentar el delito de elusión y evasión de los aportes por parte de los empleadores, no se entiende como si hay grupo jungla para combatri determinados delitos no se haya conformado tambien un grupo especial que combata este otro tipo de delincuencia que impacta directamente a los más necesitados.
Lo preocupante de todo esto, es que la Salud es a su vez un subsistema de la Seguridad Social, así como lo es el subsistema de Pensión, el Subsistema de Subsidio al desempleo – que no se ha implementado-, vistas así las cosas, necesariamente estamos forzados a decir que no existe tampoco un Sistema de Seguridad ]Social.
Muchas veces caemos en el error de creer que las cosas son por el nombre que se les da, se nos olvida que así como las cosas las políticas tienen su esencia, su característica su razón de ser, es decir tienen su propia naturaleza. De ahí que no podemos convertirnos en idiotas útiles avalando y legitimando un concepto que en la práctica no lo es, en el caso Colombiano hemos caído en el error de decir que tenemos un Sistema de Salud, simplemente porque la ley 100 de 1993 así lo dijo. Los Sistemas tienen como característica que son autodinámicos, quiero decir con esto, que la dinámica y desarrollo de sus componentes y/o subsistemas los hace autónomos, dinámicos, autoregulados y tienen la particularidad que se crean y recrean a partir de la dinámica de sus componentes, por ello es que jamás se podrá modificar o reformar un sistema si sus componentes permanecen intactos, peor aún si no tiene componentes como es el caso del mal llamado “Sistema General de Seguridad Social en Salud”. Y si no me creen que me digan entonces cuál es la razón de la crisis del modelo en este último año, que me digan porque se llegó a esta situación y nadie pudo prevenirla, siendo previsible.
No puedo dejar pasar desapercibido el comentario de una persona como el Dr. ULAHY DAN BELTRAN LOPEZ, que a pesar de no conocernos personalmente, tengo referencia de su trayectoria y profundo conocimiento sobre esta materia, lo que se traduce para mi en un gran honor el que una persona de semejante estatura intelectual se haya dignado leerme.
Quiero tomar el comentario del Dr. Ulahy como estribo para auparme en el análisis que he venido haciendo sobre la Salud en Colombia, para ello lo citaré textualmente: “Sería bueno que el autor al momento de hablar del modelo de salud que opera en Colombia, lo hiciera desde la referencia de la normatividad vigente en el sistema de seguridad social en salud de este país, toda vez que aborda el análisis desde la perspectiva de la Ley 100 del año 1993 cuando después de ese marco legal sectorial ya se han dado 4 (cuatro) reformas del sector salud en Colombia (Ley 715 de 2011, Ley 1122 de 2007, ley 1393 de 2010, Ley 1438 de 2011). “
Mi análisis precisamente se enfoca en que el problema de la Salud en Colombia no es por falta de ley o regulación, todo lo contrario creo que hay demasiada. Lo que sucede con las leyes, decretos, resoluciones y circulares es que enfocan el problema desde una perspectiva coyuntural y no estructural, pues se parte de la base o del supuesto que existe una estructura montada sobre una política Estatal y que lo que hay que hacer es regularla o implementarla. Por ello discrepo del Dr Ulahy cuando me invita a hacer referencia del modelo a partir de la normatividad vigente. Eso precisamente es lo que no quiero hacer, pues cualquier análisis que se haga de las distintas normas que se han dictado últimamente, es creer que lo más importante es buscar la solución al problema de la Salud en Colombia, soy de los que pienso que cuando se tiene un problema lo importante no es saber cuál es la solución, para mí lo más importante es saber cuál es la causa del problema.
Para mí la causa del problema radica en la falta de una ley estaturia que implemente un verdadero Sistema de Salud compuesto por políticas verdaderas y prácticas de promoción y prevención de Salud, y no lo que ha sucedido por ejemplo con los programas de vacunación de algunas patologías que se habían erradicados y que vemos como vienen recrudeciéndose porque a alguien se le ocurrió que no valía la pena destinar recursos para esos fines, y si no, acordémonos de lo que pasó hace apenas algunos años con la epidemia de fiebre amarilla, miremos cifras sobre el recrudecimiento de la tuberculosis, y todo porque dichos programas se concibieron como algo aislado, inconexo, por fuera de un sistema, aspecto este que trae como consecuencia que su ejecución depende de la voluntad de una persona que lo considera irrelevante. Como lo dije líneas arriba, para hablar de un verdadero Sistema de Salud hay que empezar por resolver el problema del acceso efectivo al Servicio y no hacer política ni demagogia con la afiliación, es imprescindible que se considere la salud mental de los que viven en cambuches y casas de cartones, que así como hay un POS para medicinas y procedimientos médicos, haya un POVD (Programa Obligatorio De Vivienda Digna), de la misma manera un POAM (Programa Obligatorio de Alimento Mínimo) para ancianos, niños y personas con incapacidad para trabajar. Un organismo fuerte con mucho poder coercitivo que persiga la elusión, la evasión y la destinación de los recursos de la Salud para fines diferentes, todo esto concebido dentro de una ley estaturia que le cierre la puerta a las improvisaciones. Y QUE DE UNA VEZ POR TODAS SE CONSIDERE LA SALUD COMO UN DERECHO. FUNDAMENTAL Y HUMANO.
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