Previo a la
sacudida que dio al mundo el siglo de Las Luces, incubadora filosófica de las
actuales estructuras socio-económicas. El viejo mundo y sus colonias, era uno
muy distinto. Imperaba aun primitivo en muchos aspectos, el dominio medieval de
feudos sujetos por completo a la
imposición déspota, estrecha e intolerante, de la fuerza, la Fe, y la
superstición.
La monarquía
absoluta y la teocracia, sueño de tiranías y dictaduras contemporáneas,
regulaban todo, gobernaban por completo
la actividad humana y no había, ningún espacio para la participación del pueblo
en la conveniencia de su elección, ni mucho menos, en la de su porvenir. Todo
hacía que la pobreza, más allá de una circunstancia pasajera, fuera de plano,
una implacable y genealógica predeterminación. En Estados Unidos y Europa, la
ilustración, pondrían freno a esa situación.
En latino América colonial, ese cambio seria mucho menor y más lento por
la endogamia. Pero aun así, Ese si fue, "EL CAMBIO". Algo a recordar, cada vez que nos dicen,
cambios.
Ignorantes del futuro
desde entonces se busca una menos autocrática forma de gobernar, (eso si
decidimos aceptar que el feudalismo, la monarquía, y el imperialismo, eran una
forma de gobernar y no de reinar con tiranía) esta búsqueda, entrego a la
FILOSOFIA el arduo trabajo de elaborar modelos de convivencia armónica en
democracia. El repertorio de influencias filosóficas y de numerosas escuelas
del pensamiento, dieron parto final al socialismo y el capitalismo. Uno más
bien fundado en la necesidad de situar al hombre en el centro y la proyección
de una sociedad cooperativa orientada al desarrollo por trabajo, y el otro,
simplemente al predominio emprendedor del capital o sociedad corporativa. Destinada,
al desarrollo por inversión y a la distribución por rebalse. Ambas cronológicas
aspiraciones del siglo XIX, sin globalización ni internet, ni el enumerado más
arriba, despertar del potencial productivo, cultural y de consumo de la humanidad de hoy.
Para los europeos,
quienes tuvieron una clase media de enriquecidos comerciantes y profesionales
que se enfrentó a los monarcas y sus cortes, el impacto de los ideales
ilustrados dio lugar a un traspaso social y económico que fue mucho más allá,
de lo que nunca ha ido, en la colonias
independizadas de América del sur, con la excepción por supuesto, del polémico,
único, y triste caso de la isla de Cuba.
En EEUU. Su
constitucionalismo de convivencia igualitaria, dieron a la América norteña,
masónica y protestante, un paso gigantesco, en comparación con las sociedades
de castas de la América Católica del Sur. Ambas de inspiración cristiana, pero
con resultado en el desarrollo social,
distribución económica y cultural, no solo desigual, sino, hasta hoy, distinto a
la vista.
Devolver la
Historia a lo que fuera antes de la Revolución Francesa, es lo que en realidad podría
definirse como estupidez o, mañoso y
tozudo conservadurismo. Una Iglesia de espalda al laico, Un vasallaje
ignorante, sumiso e indefenso, una aristocracia regulada por Reyes, una
sociedad de cortes y de esclavos. Insano. Bueno eso no es posible. No solo
porque el reloj no vuelve atrás , sino, porque si lo hiciera, de seguro el
pensamiento libre de filósofos contemporáneos,
se estrellaría con el de aquellos, que por muy famosos, quedo de clásica
inspiración, pero congelado en un mundo remoto de carretas, ferrocarriles a
vapor, y religiosas universidades súper exclusivas para muy pocos
privilegiados. Otra Era, otros desafíos, otras necesidades, y lo más
importante, otras experiencias, antes y ahora.
Hoy día uno podrá
estar a favor del experimento comunista de Cuba, y al mismo tiempo ser
cristiano, o en contra, y al mismo tiempo ser ateo. Por qué es posible esto en
el 2013 que fue impensado por la Iglesia de PIO XI , y su declaración de
Comunismo perverso solo en 1937. Porque además, no importando lo filosófico del
determinismo duro o el determinismo blando, estamos vivos, y aprendemos todos
los días a digitalizar y compartir opiniones,
experiencias y conocimientos. Con un dinamismo al parecer lento para el futuro,
pero de una velocidad y aceleración desconocida e insospechada en el pasado. Y
lo hacemos, cada vez más democráticamente,
porque somos, con o sin albedrío para regocijo de San Agustín, o Baruch
Espinoza, un organismo dinámico de animales que piensan. Ahora si esto tiene, o
no, un impacto en la historia que nos reúne,
bien, es discutible, pero lo que no debiera prestaras para discusión, es
la evolución práctica de las ideas, la modificación natural de las conductas,
el zigzagueo lógico de las creencias. En otras palabras, no existe el peligro
inminente de un nuevo Hitler, todos, no solo los judíos, sabemos de su infamia,
ni otra revolución bolchevique, porque desaparecieron los Zares, y Stalin
desprestigio el propósito, ni otra masacre insensata en Italia, o en España, ni
otras barbaridades, las que de algún modo patológico, dieron origen al
nacionalismo y el fascismo. Ni mucho menos se pueden insertar ahora al histórico
proceso sociocultural de América del norte, el evangelizador
"beneficio" de los jesuitas de la conquista.
No. No es
posible, estamos en 2013, y debemos ser capaces de anticiparnos al agotamiento
del neo-capitalismo individualista reinante, antes que sea tarde. Encontrar un
territorio sinfónico para armonizar diferencias, relegar inyecciones de odios,
o campañas esterilizantes que aterrorizan con experiencias políticas o
económicas obsoletas. Todas ajenas al espíritu esperanzador, y por ahora de
polémico emprendimiento, de una China, mitad comunista, mitad capitalista, pero
sin estancamiento. Porque si no lo hacemos, la fuerza, vuelve sugerir su brutal
utilidad para ser usada en contra de pueblos impotentes. Esa es parte
inolvidable de dolorosas experiencias de un pasado más corrupto e ignorante que
el actual.
Es posible. Un
ejemplo de ello son el neo liberalismo de los ultras conservadores, el
Eurocomunismo de Berlinger, el cristianismo de marxistas, el criticismo
material y sostenido a la curia romana, la arquitectura del euro v/s quid pro
quo ,o el inmobiliario desarrollo, en naciones con majestuosa desigualdad en el
mundo entero.
Nada vuelve
atrás, eso sencillamente no es posible, ni Fidel fue fiel a la perestroika, ni
la República Popular China inmune al capitalismo. Ni desde luego Estados
Unidos, al modelo que les dio el imperio militar y económico, 'The Keynesian.
Tampoco podremos volver a los foros de los griegos clásicos quienes fundaron
practicante todas las artes y las ciencias conocidas, cuando aún no existían,
ni las cruces, ni las coronas, ni desde luego el Capitalismo, o el Comunismo,
todos, hoy ancestrales.
Los tiempos
cambian, la tecnología y la ciencia se populariza, y con ello, cambiamos
nosotros también.
Luis Alberto Moya
R.
Bibliología . (
parte.) Referencia rápida. La irremplazable lectura de libros se sugiere.
http://www.amigospais-guaracabuya.org/oaggg013.php
http://es.wikipedia.org/wiki/P%C3%ADo_XI
http://es.wikipedia.org/wiki/Libre_albedr%C3%ADo
http://elpais.com/diario/1984/07/03/internacional/457653622_850215.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Karl_Marx
http://en.wikipedia.org/wiki/Carl_Schmitt#Biography
http://www.google.com/search?q=adam+smith+la+riqueza+de+las+naciones&ie=UTF-8&oe=UTF-8&hl=en&client=safari