Sin cargos de conciencia, en segunda persona del plural
Política Nacional | 22/10/2011
Si tuviera que simplificar a sólo tres conceptos, lo aprendido durante la carrera de periodismo, comunicaciones y los años de trabajo hasta el momento; diría que estos rescato, cada vez que dudo de si estoy haciendo bien o no mi tarea:
-Los hechos, los actores de los hechos y los implicados, son los protagonistas de la información y no el periodista, aunque este haya echo una tarea enorme para que el hecho sea noticiable. Concepto: desprenderse absolutamente del ego profesional y personal.
- Cuando el periodista muestra la realidad-que ve- sea esta, hechos, documentos, declaraciones, imágenes o cualquier otra información, lo hace desprendido de su sistema de creencias: ideología, partido político, religión, gustos, costumbres y hasta de su equipo de fútbol preferido. Pero sobre todo, no defiende ninguna posición, aunque pueda tener una opinión formada, e incluso dada a la sociedad, sobre los hechos. Concepto: El periodista no defiende. Nunca defiende nada,ni a nadie, ni siquiera a la sociedad y mucho menos al poder (poder oficial, opositor, o corporativo, público o privado)
-El periodista no debe con su tarea, intentar modificar los hechos, aunque estos sean injustos, su función es comunicarlos y en lo posible desde todas las visiones y con todos los datos. Concepto: Los periodistas no estamos para cambiar la realidad, si no para mostrarla de la mejor forma y más completa posible, luego la opinión pública, le podrá o no torcer el brazo a la injusticia o la iniquidad.
Estos conceptos, de ningún modo son académicos, ni profesionales, sólo integran una síntesis básica de ideas, a través de las cuales, se sostiene mi tarea, especialmente en los momentos difíciles, cuando es complejo replantearnos nuestro lugar en una profesión.
Pulitzer sin duda lo sintetizó mucho mejor cuando dijo ..." si los políticos y poderosos, me palmean el hombro y me invitan a almorzar, eso me dice que algo no estoy haciendo bien..." Por eso, un premio internacional, lleva su apellido y un modesto periodista, el mío.
Estamos en las últimas horas previas, a la elección presidencial. Se que los periodistas y por eso esta columna es en segunda y no en tercera persona, hicimos todo para mostrar hasta la médula, cada hecho, cada modo, cada circunstancia, que hizo a la actual gestión.
Los medios corporativos y dominantes ,en cambio, al principio se encargaron de "vender" a la sociedad a un gobernador patagónico, casi feudal, como el presidente ideal. Obtuvieron lo suyo y luego, antes de que comenzaran las hostilidades, también hicieron ver como natural, una sucesión matrimonial.
El enfrentamiento que vimos-y vemos- entre gobierno y medios dominantes, no tuvo precedentes y los multimedios saben que para seguir consiguiendo beneficios para sus enormes empresas , debe cambiar de manos el gobierno ó deben firmar la paz, con la actual y evitar 4 años ,como los últimos 3
Nosotros los modestos periodistas, no tenemos cargos de conciencia, siempre mostramos, difundimos, opinamos y tratamos de concientizar a la sociedad.
Está bien que no era más que nuestra tarea.
Y por eso, la seguiremos haciendo