Si hubieran voces que desprecian el moderno desarrollo inmobiliario,
...Y aun si lo hicieran entendiendo que el saqueo administrativo de sus fondos de retiro han sido malversados para financiarlo.
O si filosóficamente entendieran que el
hipertrofico' brote indiscriminado de Torres por doquier, creo una desproporción que ignora entre otros,
el espacio de la gente. Esas voces son una aislada minoría, ninguna “amenaza", que tampoco, por ahora, crece. Porque el modelo logro estampar en el absorbente
del colectivo, la inestable idea de que NADA cambiara el statu quo.
No es el dilema
de la mayoría la libertad de consumo, como sí lo son, los tratamientos en regulaciones tributarias,
crediticias, comerciales y desde luego la completa inmoralidad en el
desaparecido respeto por los derechos para negociaciones salariales, o su endeudado
porvenir los que les inquietan.
Es el silencioso
clamor generalizado por fiscalización de un disparate de violaciones a sus
derechos, el que ahogado voluntariamente
por el masivo endeudamiento estimulado de consumo y la canalla incertidumbre
que condena a los deudores. La que no
deja espacio a la autoridad, para otra
cosa que no sea inyectar supuestas
odiosas motivaciones ideológicas que la gente no quiere, no debe ni tiene
tiempo de preocuparse.
La mayoría de la gente sueña con un país
exactamente igual pero a su alcance. Uno donde nadie le pague menos que lo que en justicia económica le
corresponde. Uno donde nadie los estafe constantemente con "unidades de
fomento" que fomenta ACUMULACION para una minoría, y el marcar el paso
para el resto de por vida. Uno que enjuicie a los buitres que hicieron desaparecer en la completa impunidad el
fondo de Reserva de fluctuación para cubrir las “pérdidas” de las AFP. Uno
donde los jueces no encuentren dificultad con el principio de legalidad, el que
debe volver a ser inequívoco para sentenciar así, lo mismo a todos por un mismo delito, sin la actual ambigüedad del Artículo
19 y sus "interpretaciones”. Y hacerlo rápido para que sirva de
escarmiento a los ladrones sinvergüenzas de cualquier barrio o por cualquier “motivo”.
No es cierto que
en materia de desarrollo infra estructural solo hoy, Chile ocupe un pódium
mejor que aquel que ocupan sus vecinos. La República de Chile independiente,
abolió la esclavitud tres décadas antes que los emblemas de justicia social
norteamericanos. Tuvimos el primer periódico, los primeros vapores y los
primeros trenes en el conjunto de países Sud y centro americanos. Abastecimos
al mundo entero con la exportación del nitrato para el boom de la agricultura
industrial del siglo XIX. Dos nobeles de literatura antes que nadie. Suplimos
de cobre para el mayor conflicto bélico de la historia de la humanidad en el
siglo XX y fuimos aliado de los vencedores. Celebramos un mundial en casa, décadas antes que los argentinos
y solo cuatro después de los brasileños. Darwin, Toesca, Gorbea, Gay, Domeyko,
Bello. Monumentos de la edificación cultural en la historia contemporánea y
verdaderos padres del crecimiento del nuevo mundo, tejieron sueños en nuestros
suelos. Mentira que solo ahora Chile asome la cabeza, aun estando tan lejos. Su
tradición republicana y la inviolabilidad de sus instituciones, así como la
calidad de sus universidades, fueron a
menudo ejemplo a seguir en el extranjero. El orgullo es un sentimiento sano, pero
no así el chauvinismo, que es un instrumento manipulador y alienante. Que a
diferencia del nacionalismo, el que puede pero no debe confundirse con patriotismo,
es un mecanismo de inculcaciones alcahuete, sibilino y perverso.
La completa
antipatía al dialogo sobre el real estancamiento de la desigualdad, no
permitirá anticiparse, a lo que seguro terminara en un desastre. Estos niveles de endeudamiento, irresponsabilidad
de mercado, así mismo como los de
impunidad, donde no se distingue ninguna línea que separe la habilidad
de los bancos para hacer inversiones especulativas de alto riesgo, y no exclusivamente comerciales con los
depósitos y los ahorros de la gente. Tendrá mucho de culpa en la crónica anunciada
del colapso, y tal vez responsabilidad legal, por nacionalizaciones u otros mecanismos de
tradicional uso en debacles de mercados privatizados con baja o nula
fiscalización como el nuestro. Las
empresas quiebran y desaparecen, los países NO.
El chancho chino,
y las colas de un desabastecimiento provocado por empresarios financiados por
la CIA. Permanecen como argumento similar, al de aquel que provoca el incendio y cierra
el paso a los carros de bomberos. Es bien posible que en un país
desproporcionadamente católico y cuya concentración de riqueza habita en una
aristocracia resiliente por la reproducción de individuos con descendencia
común desde la colonia, y quienes son desde entonces prácticamente dueños de todo.
Un gobierno radical como el de Allende, por más o menos bien intencionado que
hubiera sido, no tuviera oportunidad alguna de cambiar nada sin destruir muchos
privilegios de casta en tan corto plazo. Pero eso para historiadores serios,
permanecerá para siempre como una incógnita,
porque ni la mayoría electoral ni empresarial dentro del país, ni el
imperio occidental en manos de un bandido como Richard Nixon, estuvieron
dispuestos a darle la menor oportunidad de intentarlo.
No fue la UP. Un
gobierno inconstitucional, no fue tampoco un gobierno elegido en forma ilegal,
no fue tampoco un gobierno confirmado en el congreso por los votos ilegítimos
de los DC. Traidores e Indecisos. Porque así fue siempre en el pasado cuando un
presidente no obtenía la mayoría absoluta que exigía la Constitución. No fue un
cambio de gobierno normal. A pocos días de la elección y como una manera de
impedir el ascenso del presidente electo, un grupo de individuos hoy plenamente
identificados, miembros de un movimiento ultra derechista nada de pacifico o
encapuchado como los de hoy. Asesino, en un confuso intento de secuestro en la
vía pública, al general en jefe del ejército
de Chile. Desde ahí la beligerancia, el corvo y las balas, no irían a parar
hasta 25 años más tarde. Con un saldo horroroso de espantosas bestialidades, y
un sector de la población, que aún lo niega o lo declara "necesario",
pero al mismo tiempo etiquetea' de inhumano el aborto y de terroristas a un
raro montón de cabros encapuchados.
La gente dependiendo del peldaño en la escala de bienestar al crédito o al contado. En general no tiene conflicto, como debiera, con el consumismo que genera el dinamismo del mercado. Su problema no son la saturación de vecindarios corcheteados' con Torres que multiplican por ciento, el valor del suelo en multiplicidad de "propiedades", que también debiera. Tampoco es con la inseguridad y la cada vez más clara estafa con sus fondos de pensiones que no necesitan más comentarios. Ni es con una política salarial que contradice el martillador discurso por bienestar y desarrollo. No es como debiera, con la emisión de cheques fiscales que cubren usureros servicios de clínicas privadas o servicios subsidiados por establecimientos del estado, mientras se gasta poco o nada en el orgullo de los hospitales públicos. No es siquiera con la aberrante obligación de contraer hipotecas en unidades de reajuste distinto del reajuste real de sus ingresos, cosa única en el mundo entero. No tienen dilema tampoco como debieran con los bonos estatales financiados principalmente con los impuestos de todos al consumo, que sirven para votos pero no reducen una gota la creciente desigualdad y el aumento de la pobreza. No es además como también debiera, con la total ausencia de un paracaídas que permita abastecer el mercado si los dos billones de brazos baratos allá en la China se sublevan. Tampoco ellos parecen tener dilema con el discurso degradante y racista con el que se "agradece" el aporte de brazos explotados de los nuevos inmigrantes. Tampoco parecen tener conflicto con individuos que desprestigian la conveniencia del ESTADO, pero se lo pasan una vida cobrando cheques desde sus industrias, o recibiendo salario o jubilación civil o uniformada, del FISCO.
Los consumidores
están principalmente confundidos por el modernismo de supermercados y edificios
ajenos. Pero aun así están inquietos por la aplastante carga del endeudamiento.
A merced del grave enriquecimiento a costa de la gente que va detrás de una
quimera por encontrar emparejamiento educacional. Una que re defina una vida
mirando de lejos, la carrera que "emprenden" con admirables
excepciones, solo en el barrio alto, los
cabros que parten mucho más cerca de la meta. Mucho material que mal
aprovechado, de caer en otras manos puede sacudir el suelo.
Quienes pensamos
que Sebastián Piñera aprovecharía esta oportunidad de lavar su prontuario y su
conciencia con inteligencia de estadista, vemos con sorpresa que otra vez se está
usando el delicado tema de la salud, la previsión y sobre todo la educación
pareja, como una zanahoria pa'l burro en la obsesión por ganar "las riendas",
pero en estricto rigor, se camina por una cuerda floja de puras intenciones y
lucrativos intereses.
Si de algo sirve
la experiencia y la ilustración sobre el alzamiento y desaparecimiento de
civilizaciones completas, es para sonreír para cuando muy campante alguien
repite, “nada cambiara el statu quo”, o todos estos “gallos son pobres solamente
porque son flojos”.