Escribo este artículo con un doble sentimiento, por un lado
consternado por la muerte de una persona irrepetible de la historia reciente de
mi país, y por otro lado sabiendo que habrá muchos compatriotas suyos y míos
que no van compartir mis sentimientos.
Santiago Carrillo más que les pese a quien confunden HISTORIA con
“historietas de pandereta” a sido el personaje clave de la tan reconocida y
valorada Transición española, siendo para mí y para muchos otros historiadores
como yo, la persona que más hizo por la reconciliación de las dos Españas.
Vino a España en clandestinidad cuando todavía era buscado por la
policía, de hecho fue detenido en la aduana francesa, y a pesar de sus años de
vida errática fuera de su país, nunca tuvo una mala palabra para nadie que no
fuera el Régimen franquista que lo había convertido en un Refugiado junto a
otros miles de españoles también en el exilio.
Legalizado el PCE fue su Secretario General en unos años
difíciles, donde su innegable fuerza de convocatoria siempre se utilizó para
causas democráticas y de reconciliación nacional, y eso a pesar de las
permanentes insidias y mentiras que se seguían vertiendo sobre su persona y
sobre su Partido.
Los que le acusaron de todo pero nunca pudieron demostrar nada, sé
que van a seguir insistiendo en ello incluso después de muerto, pero quienes
estudiamos la Historia y al margen de ideologías solo buscamos entender la
realidad para no repetir los mismos errores, sabemos muy bien quien era este
entrañable hombre. A estos que no supieron reconocer su talla política y humana
en vida, les animo a que ahora ya muerto lean sus innumerables artículos a los
que tendrán fácil acceso, y encuentren una sola frase que contradiga la imagen
que yo sugiero de su persona.
Y para quien tenga algo más de tiempo y ganas de saber quien
fue este señor, les sugiero que busquen en aquellos medios que simplemente
tengan un mínimo de garantía democrática, ya que más de 50 años de insidias y
mentiras vertidas sobre la misma persona como encarnación de todos los males de
España, son demasiado incluso para Santiago Carrillo.
Tengan coraje de buscar la verdad y no se conformen con la versión
oficial de tantos años, nunca es tarde para reconocer a una “buena persona”.
Que descanses en paz Santiago.
Comentarios
La pena es que quienes no piensan igual no van a hacer caso de su recomendación......si no, se verían obligados a cambiar de opinión y prefieren seguir creyendo lo que otros, como ellos, les han contado...........
Así nos va.........dándo crédito a lo que nos cuentan sin cuestionar si quiera que los argumentos son pobres y tergiversados.
Me uno a su pésame.....un beso Santiago.